La escritora y periodista Joan Didion se volvió una referencia obligada para el periodismo narrativo. La autora escogió la frase "Nos contamos historias para poder vivir" como la apertura de The White Album, un libro de crónicas donde reúne algunos de los trabajos que la convirtieron en una de las firmas más destacadas del periodismo estadounidense.

La prosa de Didion no adorna la realidad, el resto de la cita sigue así: “Buscamos el sermón en el suicidio, la lección social o moral en el asesinato de cinco personas. Interpretamos lo que vemos, seleccionamos la opción más viable entre las múltiples posibilidades. Vivimos enteramente, sobre todo si somos escritores, mediante la imposición de una línea narrativa a imágenes dispares, mediante las ‘ideas’ con las que hemos aprendido a congelar la cambiante fantasmagoría que es nuestra experiencia real”.

Con una sinceridad arrolladora, Didion nos propone recordar que construimos relatos para darle forma al caos, para soportar lo que de otro modo sería insoportable.

La ciencia también ha investigado los efectos que las narraciones tienen vistas desde la psicología cognitiva, la neurociencia y las disciplinas sociales. Por citar solo un ejemplo, un estudio organizado por científicos de la Universidad Frëie de Berlín encontró que la lectura de una historia activó especialmente el hemisferio izquierdo de los voluntarios, el área del cerebro encargada de la predicción y la empatía, según imágenes obtenidas por resonancias magnéticas.

Quién fue Joan Didion

Nacida en 1934 en Sacramento, California, Didion comenzó a escribir desde muy pequeña historias de tono inquietante. Su trabajo la inscribió como parte del movimiento del llamado “nuevo periodismo”, junto a figuras como Tom Wolfe, Hunter S. Thompson, Gay Talese y Terry Southern.

Joan Didion junto a su esposo, el escritor John Dunne, en 1977. Foto AP.

Seguidora del estilo de Hemingway, Didion desarrolló desde esa corriente un estilo propio: una prosa directa, sin adjetivos innecesarios, capaz de diseccionar la sociedad norteamericana con una frialdad que incomodaba tanto como iluminaba.

Junto a su marido, el escritor John Gregory Dunne, formó una dupla profesional que produjo guiones cinematográficos de peso, entre ellos Pánico en Needle Park y una nueva versión de Nace una estrella. Pero fue su vida personal la que terminaría por darle a su escritura su dimensión más profunda.

Didion recurrió siempre a las palabras, también para intentar encauzar el duelo. En El año del pensamiento mágico y Noches azules la autora narró cómo vivió y transformó las muertes de su marido y su hija Quintana, ambas ocurridas en poco más de un año y medio. Esos libros la consagraron como una de las cronistas más importantes de las últimas décadas.

"El año del pensamiento mágico", de Joan Didion.

Didion creía que, al examinar algo profundamente, los prejuicios y los miedos eran reemplazados por una especie de entendimiento más franco de la vida de las personas. Esa convicción atraviesa toda su obra: ante el caos político de los sesenta, ante la muerte de quienes amaba e, incluso, ante su propia vejez. Didion murió el 23 de diciembre de 2021, a los 87 años, en su casa en Nueva York.

Su frase sigue vigente en un mundo saturado de información y escaso de sentido. Alejada de cualquier intento de cumplir una promesa, invitó a cada lector a constatar que, de todas formas, siempre necesitamos historias.