Se denomina a la generación "baby boomers", a aquellas personas nacidas entre 1945 y 1964, en la post Segunda Guerra Mundial, donde -justamente- el boom de nacimientos hizo repuntar la tasa de natalidad en aquellos años. Con el trabajo como modo de ser y de existir, sin tiempo para el ocio y la actividad recreativa, estos aún tienen influencia hoy en día en el legado que dejan.

En un artículo publicado por el sitio especializado Bolde, un hombre de 44 años puso de manifiesto qué le dejaron los consejos de sus padres "baby boomers", y cuáles son aquellos que sí le funcionaron y los que no.

En un intento de análisis de su vida, para comprender por qué siente algunas partes suyas sólidas y otras muy flojas, se dio cuenta de la influencia de sus padres a la hora de tomar decisiones. Contó que empezó siendo una cuestión de dinero y se transformó en algo más importante.

Los consejos de los padres "baby boomers" y cómo repercutieron en un hombre de familia de 44 años. Foto: archivo

Según cuenta, el patrón con el que se encontró es que las partes que funcionan suelen ser aquellas en las que hizo algo que sus padres le dijeron, mientras que él pensaba que ellos estaban desconectados de la realidad, mientras que en las que no se siente bien suelen ser aquellas en las que estaba seguro de saber más que ellos dos.

Sin embargo, aseguró que la reflexión no se reduce a que los baby boomers "tenían razón en todo", ni que su generación sea débil o ingenua. Destaca que algunos de sus consejos no le sirvieron, pero habla de un promedio de aciertos mejor de lo que hubiera imaginado siendo más joven.

Los consejos de los padres baby boomer y cómo influyeron en un hombre de 44 años

El hombre cuenta que sus padres siempre le dijeron: "Comprá lo que necesitas, no lo que quieras", y que esto le sonaba desalentador "hasta que se convirtió en la razón por la que no estoy entrando en pánico hoy".

Como el grueso de aquella generación, sus padres eran implacables con ese mandamiento, lo que de chico le generó una sensación de frustración por sentir que ellos le "interrogaban" cada uno de sus deseos, y lo obligaban a descubrir si realmente necesitaba lo que quería o simplemente era un capricho.

Un hombre de 44 años reflexionó acerca de los consejos que le dieron sus padres y asegura que los que mejor le funcionaron son los que apuntan al largo plazo. Foto: Shutterstock.

Entonces, con plata en el bolsillo y trabajo pujante, a sus veinte años prácticamente ignoró ese consejo y, entre otras decisiones, financió un auto que no podía pagar y "abusó" de la tarjeta de crédito.

Aseguró que, en ese entonces se decía a sí mismo que se tomaría en serio el tema del ahorro cuando ganara más: "Es la versión financiera de decir que empezarás la dieta el lunes", destacó.

Diez años más tarde, comenzó a hacer lo que sus padres le habían descrito todo el tiempo: ahorrar primero, gastar lo que sobra y mantener los gastos fijos lo suficientemente bajos como para que un mal mes no sea una catástrofe. Contó que esto no resulta ningún secreto ni nada del otro mundo, pero es la razón principal por la que, cuando algo sale mal, para él ahora "es un problema en lugar de una crisis".

La gratificación postergada y un futuro que podrá compensar

El hombre cita a investigaciones sobre la gratificación postergada, que es la capacidad de esperar una recompensa mayor en lugar de conformarse con la que está al alcance de la mano, que se se relacionan con mejores resultados a largo plazo en el ámbito económico, la salud y muchos otros aspectos.

Sin embargo, asegura que estudios posteriores añadieron una salvedad: es mucho más fácil postergar la gratificación cuando se confía en que el futuro realmente la recompensará. Según indica, eso es importante porque "este consejo era más fácil de seguir en su economía que en la mía", ya que en esa época se podía ahorrar para algo en particular, mientras que él no siempre tenía claro para qué lo hacía.

Los consejos de los padres siempre son importantes: la confesión de un hombre de 44 años asegura que los que siguió son los que apuntalan la solidez en su vida. Foto Shutterstock.

Esto último muestra un problema típico de una generación postergada en lo económico y con pocas posibilidades de tomar decisiones al largo plazo. Sin embargo, y a pesar de esto último, reflexionó que sus padres tenían razón, incluso cuando las condiciones hayan cambiado.

También le destaca sus consejos sobre la amistad y el contacto con la gente "incluso cuando fuera inconveniente". Dijo que tenían razón también en eso, ya que "las amistades que aún conservo son, casi sin excepción, aquellas en las que hice las cosas a su manera".

Por último, aseguró que no se trata de que sus padres fueran más inteligentes, simplemente habían vivido más. "Todos los consejos que funcionaron se basaban en pensar a largo plazo", terminó.