Gibraltar, esa punta británica en suelo español bautizada poéticamente como “territorio de ultramar”, va a contramano de los tiempos de corren.
Desde 1989, cuando cayó el de Berlín, se construyeron 74 muros fronterizos en el mundo. Sin embargo, la verja que separa Gibraltar del resto de España -en pie desde 1909- dejará de existir el miércoles 15 de julio.
El gobierno británico levantó esa frontera artificial a principios del siglo pasado para delimitar el confín del peñón que los españoles cedieron a regañadientes con el tratado de Utrecht, en 1713.
España nunca dejó de reclamar la soberanía sobre esos 6,8 kilómetros cuadrados habitados por poco más de 38 mil almas que, a ojos españoles, son continuidad del paisaje andaluz.
Personas salen de Gibraltar hacia España por la verja. Foto: EFE
Fabián Picardo, ministro principal y máxima autoridad política de la colonia británica, recibió a Clarín en el número 6 de Convent Place, en el centro de Gibraltar.
Desde allí gobierna a una población que en 2016 dijo mayoritariamente que “no” al Brexit -que sí abrazaron los británicos de la casa matriz para abandonar la Unión Europea- y que está a horas de ingresar en el espacio de libre circulación Schengen del cual el Reino Unido nunca formó parte.
Es lo que acordaron la Unión Europea, España y el Reino Unido para el Peñón de Gibraltar: la eliminación de las barreras y de los controles aduaneros para personas y mercancías que circulen entre La Línea de la Concepción, en la provincia de Cádiz, y el territorio de ultramar de Gibraltar.
Más de 15.500 vecinos que trabajan de un lado de la verja y viven del otro ya no tendrán que pasar por el control de pasaportes que se trasladará al aeropuerto de la colonia británica.
La soberanía, no
El acuerdo, sin embargo, mantiene intacta la soberanía inglesa y el estatus del peñón.
“No me voy a sentar nunca con nadie a negociar o discutir la soberanía de Gibraltar”, afirma a Clarín Picardo, quien gobierna desde 2011 y lidera el Partido Socialista Laborista de Gibraltar.
“La soberanía de Gibraltar es asunto entre el gibraltareño y nuestro monarca. Se acabó”, agrega, contundente, mientras se gira y señala el retrato del rey Carlos III de Inglaterra que preside la sala de reuniones.
“El estatus político de Gibraltar se determinó en 1967, en el referéndum de entonces, y se confirmó en el referéndum de 2002. Somos británicos en soberanía”, define Picardo.
Propaganda de enrolamiento a las Fuerzas Armadas de Gibraltar, colonia del Reino Unido en el sur de España. Foto: Cézaro De Luca
“En el 2016, cuando votamos como parte del referéndum británico Brexit, nosotros dijimos muy claramente que el futuro que nosotros queríamos también era europeo -subraya-. Tomamos una decisión que era contraria a la gran parte del Reino Unido. Pero Gibraltar decía muy claramente: ‘Nosotros tenemos un futuro con la Unión Europea porque somos parte del mismo continente’. Nuestro futuro es europeo, socio-culturalmente, pero siendo un pueblo británico.”
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El Ministro Principal de Gibraltar, compara su situación con la de Malvinas
-El presidente estadounidense Donald Trump, en uno de sus enojos con los aliados de la OTAN por falta de colaboración en sus ataques a Irán, amenazó con retirar su apoyo al Reino Unido con respecto a su soberanía sobre las islas Malvinas, un histórico reclamo argentino. ¿Podría suceder lo mismo sobre Gibraltar?
-El presidente Trump ha dicho muchísimas cosas, pero en relación a las Falklands (Malvinas) no ha dicho nada. Ha habido un consejero en el Pentágono que ha escrito a otro consejero en el Pentágono diciendo que una de las opciones, si queremos darle una bofetada al primer ministro del Reino Unido, a lo mejor sería ésta. Pero en relación a las Falklands, el presidente Trump no ha dicho nada.
Un mural recuerda la relación colonial de Gibraltar con el Reino Unido en una calle céntrica. Foto: Cézaro De Luca
-¿No le gustaría que Gibraltar fuera independiente?
-Soy el que defiende que Gibraltar debe ser británico. Si es británico no es independiente.
-¿En qué se diferencia el estatus que tiene Gibraltar respecto del de Malvinas?
-Gibraltar y las Falklands son casi casos idénticos, pero no jurídicamente idénticos. En relación a Gibraltar, existe un tratado. En relación a las Malvinas, como las llaman ustedes, no existe un tratado. Eso no cambia. En la posguerra, la posición que debe imperar es la que señala que las poblaciones de los sitios son las que deben determinar el futuro de esos sitios. En la carta de las Naciones Unidas viene recogido bien claro, y en las resoluciones también: es lo que se llama el pueblo colonial el que debe determinar su futuro. No puede ser un país el que venga de pronto a acordar con otro que se transfiere una tierra en contra de la población de esa tierra. Y en eso, Falklands y Gibraltar son idénticas. Tienen su población y su población debe poder determinar el futuro de ese sitio que llaman ellos su casa.
Creo que es lo más sagrado, donde tenés enterrado a tus antepasados, donde tus hijos están creciendo, donde te van a enterrar a vos. Ese es tu sitio, es tu tierra, es lo más sagrado que hay, ¿no? Hoy Gibraltar es autónomo en todo, menos en defensa y en relaciones externas, pero totalmente, íntegramente y exclusivamente británico.
En la casa de gobierno donde recibió a Clarín, Picardo habla de la soberanía de Gibraltar y de las islas Malvinas. Foto: Cézaro De Luca
-Señala aspectos en este momento tan cruciales como la defensa y la política exterior. Si tuviera esas potestades, ¿tomaría una decisión distinta a la que adopta el Reino Unido en esas materias?
-No me competen, pero me permito decirle que yo creo que, en los últimos 50 años, Gibraltar ha estado exactamente donde tiene que estar, porque las decisiones que han tomado los primeros ministros británicos han sido las correctas. Ha habido decisiones contrarias a las posiciones de Gibraltar en relación a Gibraltar y hemos insistido que debía imperar el punto de vista de Gibraltar. Por ejemplo, la idea que tuvieron el señor Tony Blair (primer ministro británico entre 1997 y 2007) y el señor Jack Straw (ex ministro de Relaciones Exteriores inglés) de compartir (con España) la soberanía de Gibraltar. Eso fue una idea descabellada. El pueblo de Gibraltar votó en su referéndum y ahí matamos esa locura.
-Y en este momento puntual, en el que todos los focos vuelven a estar sobre el estrecho de Ormuz, ¿cómo se posiciona Gibraltar, punto estratégico en el tablero internacional?
-Gibraltar es uno de los cinco estrechos más importantes del mundo. Estamos mirando lo que pasa en Ormuz. Si de pronto en Ormuz es permisible cobrar dos millones de dólares por cada barco que pase por el estrecho, supongo que a los otros cuatro estrechos también se nos permitirá, ¿no? Entre Marruecos, España y Gibraltar nos podemos repartir dos millones de dólares por cada barco que pase… No va a pasar. Tenemos que defender la libertad de navegación por todos los estrechos del mundo. Si no, el mundo se puede convertir en una autopista de pago. Eso sería una cosa muy mala y yo defiendo que exista la libertad de navegación.
-¿Acaso las aguas territoriales no son parte del reclamo de España sobre Gibraltar?
-Pregúntele a España.
-Y usted, ¿qué dice?
-Yo lo tengo muy claro. Todo lo que es territorial en Gibraltar es un punto de disputa y de diferencia entre el gobierno de Gibraltar y mis grandes amigos en el Partido Socialista Obrero Español, porque en eso no hemos podido acordar en nada ni vamos a poder acordar en nada. Como le dije, Gibraltar no tiene que negociar ni discutir su soberanía con nadie más que con el jefe, que es el rey de Gibraltar y el rey del Reino Unido. Pero todo eso viene encapsulado en una cláusula en el artículo 2 del acuerdo o tratado que hemos conseguido ya terminar. Y hay 1.083 páginas en ese tratado, es decir, en una página está el desacuerdo. Hay 1.082 páginas más. Pregúnteme por ésas.
Vista del control de ingreso a Gibraltar por tierra desde España que será eliminado el próximo 15 de julio. Foto: Cézaro De Luca
-Bueno, resúmamelas, por favor
-A ver, éste es un acuerdo para poder tener libertad de movimiento de personas, de movimiento de bienes. Tener la posibilidad de que personas vengan a visitar Gibraltar de toda la Unión Europea sin tener que enseñar su pasaporte; que los que viven en Gibraltar y quieren ir al resto del continente europeo, en particular a España y la zona colindante del campo de Gibraltar, tengan la capacidad de hacerlo; que todos los que estén viviendo en esa zona puedan venir a Gibraltar también. Hablamos de la oportunidad de trabajo, la oportunidad económica, pero más importante que todo eso: somos personas. Y entonces, lo que hemos conseguido, como políticos, es quitar una barrera a que las personas puedan tener ese intercambio humano que han venido teniendo en esta zona cientos de años, con barrera y sin barrera. Y que tengan esa libertad de encontrarse y que se sigan enamorando. Yo tengo sangre española y no me avergüenzo de eso para nada.
-¿Qué porcentaje de la población que nace y crece en Gibraltar vive el resto de su vida aquí teniendo la posibilidad tal vez de hacerlo en el Reino Unido?
-La mayoría de las personas que nacen en Gibraltar, vuelven a Gibraltar. Aunque le pagamos la beca a cualquier gibraltareño que obtenga un sitio en una universidad en el Reino Unido, la amplia mayoría vuelve. Cuando tienen hijos, quieren vivir en libertad, quieren que sus hijos estén en Gibraltar.
-¿El gobierno de Gibraltar financia a los estudiantes gibraltareños para que vayan a estudiar a Reino Unido?
-Todo estudiantes gibraltareño que esté en el colegio en Gibraltar y que se vaya a Reino Unido a la universidad tiene toda su beca paga. También le pagamos para su mantenimiento mientras esté en el Reino Unido. Si va a una universidad en cualquier otra parte del mundo, le damos el equivalente a lo que le hubiéramos dado si hubiera estado estudiando en Reino Unido. Por ejemplo, si elige ir a una universidad en Estados Unidos, donde es mucho más caro, le damos el tuition fee (lo que cuesta la matrícula y el año académico) británico, que hoy es de 1.750 libras. Somos un partido socialista laborista por algo. Ese es el sistema desde 1968. Era el sistema en Reino Unido hasta que la señora (Margaret) Thatcher (primera ministro británica entre 1979 y 1990) lo quitó.
-¿De dónde recauda tanto el gobierno de Gibraltar como para permitirse tener una ayuda social tan grande?
-Gibraltar vende servicios al mundo entero. Vendemos servicios de apuestas online, servicios de seguros a Reino Unido. Por ejemplo, tres de cada diez coches que hay en el Reino Unido está asegurado con un aseguradora en Gibraltar. El 60 por ciento, casi dos terceras de las partes de todas las apuestas online en Reino Unido, son apuestas con entidades basadas en Gibraltar.
-¿Gibraltar es un paraíso fiscal?
-Es una antigua leyenda, pero si le pregunta a los que determinan si somos paraíso fiscal, que son la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), la Unión Europea, etc., dicen que no es verdad.
-¿Cómo afectan a Gibraltar los vaivenes políticos del Reino Unido? (En junio, cuando el primer ministro británico, Keir Starmer, anunció su renuncia, Picardo le envió una carta agradeciéndole “el firme respaldo a Gibraltar”)
Fabian Picardo en la charla con Clarín. Foto: Cézaro De Luca
-Es un tema ajeno a Gibraltar. Tengo muy buenas relación con el Partido Laborista, con el Partido Conservador y tenemos buena relación con Reform UK, con el Green Party. El que sea el partido de gobierno de Reino Unido tiene al gobierno de Gibraltar como un aliado.
-El rey Carlos III todavía no visitó Gibraltar, desde que rey (asumió el trono en 2022 cuando murió su madre, la reina Isabel II)
-Todavía no.
-¿Sabe si tiene pensado viajar a conocer este territorio de ultramar?
-Yo no sé lo que está pensando el rey.
-Tal vez está prevista alguna visita oficial próximamente
-Si estuviera, no se lo diría.
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