Desde su sede veraniega de Castelgandolfo, a 60 kilómetros de Roma, el Papa responde con mensajes y discursos a la alarma de los conflictos actuales. Pidió que “los vientos de guerra no apaguen la esperanza y se vuelva al diálogo”, y denunció en la víspera en el Ángelus, así como esta mañana en otras intervenciones, que “los vientos de la guerra en Medio Oriente, en Ucrania y en otras numerosas partes del mundo vuelven por desgracia a soplar, sembrando violencia, terror y muerte, y golpeando otra vez a tantos inocentes”.

“No dejemos que estos vientos apaguen la llama de la esperanza y la paz, aunque ella parece frágil y vacilante”, dijo León XIV.

El pontífice alentó a no perder “la confianza y a volver a encontrar la vía para las negociaciones como la única capaz de llevar a una estable reconciliación entre los pueblos”.

León XIV recordó también la celebración de la Jornada del Mar y saludó a los trabajadores que “sostienen con un trabajo paciente y silencioso el comercio y la vida de muchos pueblos”.

En su mensaje, el Papa Prevost volvió a pedir “en nombre de Dios” a “los grupos financieros y las organizaciones internacionales de crédito” que permitan a los países pobres garantizar las necesidades primarias de su gente y que “condonen las deudas tantas veces contraídas contra los intereses de los mismos pueblos”.

El Papa León XIV dirige el rezo del Ángelus, el mes pasado. Foto EFE

“Estamos junto a los trabajadores y a los humildes, y luchamos juntos para que el desarrollo humano integral sea una realidad”, concluyó.

En Castelgandolfo, el Papa seguirá de vacaciones veraniegas hasta fin de mes. Regresará después a Roma y volverá a la sede estival vaticana durante dos días el 17 de agosto, cuando dará definitivamente por concluido su descanso de verano.

En silencio, la diplomacia vaticana siguió de cerca este lunes el agravamiento de los choques bélicos desde Roma, manteniéndose en estrecho contacto con las directivas del pontífice.

Esta mañana de lunes se vivieron nuevas señales de una escalada en los enfrentamientos. La cancillería de Irán, que también se mantiene en estrecho contacto diplomático con el Vaticano, anunció que en los “últimos días” ha estado negociando con los gobiernos de Qatar y Omán, que fueron atacados militarmente por Irán, así como con Pakistán.

También la “otra” guerra, entre Ucrania y Rusia, intensificó sus ataques mutuos el fin de semana y esta mañana, según anunció el gobernador regional ruso, Vladimir Vladimirov. “El ataque causó un incendio en la zona del distrito Shpakovski”, agregó.

“El ataque está siendo repelido”, añadió el gobernador ruso. Al Papa le fueron comunicadas estas sombrías novedades esta mañana desde el Vaticano.

En particular, preocupa la magnitud de los ataques del Ejército de Estados Unidos, que lanzó una nueva oleada de bombardeos tras los choques en el estrecho de Ormuz contra buques comerciales y los ataques en el Golfo.

Las acciones iraníes de esta madrugada se concentraron en los países árabes del Golfo que albergan bases norteamericanas y que ya habían sido atacados el fin de semana.

Irán condenó los bombardeos norteamericanos del fin de semana y de esta madrugada en la zona del Golfo.

Este lunes, el pontífice debió ocuparse especialmente del abrupto crecimiento de los enfrentamientos bélicos de EE. UU. contra Irán y de Rusia contra Ucrania.

PB