La Justicia federal de Estados Unidos le propinó este viernes un nuevo revés legal al presidente Donald Trump al rechazar de forma definitiva su solicitud para trasladar al fuero federal la causa penal del estado de Nueva York en la que fue condenado por 34 delitos graves de falsificación de registros comerciales. La medida buscaba apoyarse en el fuero federal para facilitar la anulación del veredicto bajo el argumento de la inmunidad presidencial.

"Un acto privado que no guarda relación con el cargo"

El juez de distrito Alvin Hellerstein, del Tribunal del Distrito Sur de Manhattan, determinó que los argumentos presentados por la defensa del mandatario no eran "nuevos ni jurídicamente suficientes". La resolución responde a un mandato del Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito, que había ordenado reevaluar la solicitud a la luz del fallo de la Corte Suprema de EE.UU. de julio de 2024 sobre inmunidad del Poder Ejecutivo.

El juez Alvin K. Hellerstein, de 92 años, determinó que los argumentos de Trump no eran "nuevos ni jurídicamente suficientes".

En su escrito de resolución, Hellerstein fue contundente respecto a la naturaleza de los hechos juzgados, vinculados al pago de 130.000 dólares a la actriz de cine para adultos Stormy Daniels para evitar la difusión de un escándalo durante la campaña electoral de 2016.

"De ninguna manera las conversaciones sobre pagos para silenciar a personas y encubrir la relación del presidente con Stormy Daniels pueden considerarse un acto oficial. Una aventura extramatrimonial, o el encubrimiento de una, no entra dentro del ámbito de las responsabilidades oficiales del presidente", sentenció el magistrado.

Las claves de la decisión judicial

En su fallo, el tribunal no solo negó por tercera vez el traslado del proceso penal desde la corte estatal de Nueva York hacia el fuero federal, sino que además ratificó que la doctrina de inmunidad presidencial resulta inaplicable para este expediente. La resolución dejó en claro que las gestiones y reembolsos efectuados al exabogado Michael Cohen constituyen actos estrictamente privados y personales, completamente ajenos al ejercicio de la función pública y al perímetro de las responsabilidades oficiales en la Casa Blanca.

Archivo - Donald Trump, reacciona mientras se lee el veredicto de su juicio penal por cargos de falsificación de registros comerciales para ocultar pagos destinados a silenciar a la estrella de cine para adultos Stormy Daniels en 2016, en el tribunal estatal de Manhattan, Nueva York (EE. UU.), el 30 de mayo de 2024, según se muestra en este dibujo de la sala del tribunal. Foto: REUTERS/Jane Rosenberg/Archivo

Asimismo, la decisión judicial puso bajo la lupa la maniobra empleada por la representación legal de Trump. El magistrado concluyó que la parte apelante intentó una "decisión estratégica" fallida al acudir en primera instancia ante el juez estatal Juan Merchan antes de activar la vía federal, incurriendo en un retraso injustificado. Sin perder tiempo ante el fallo desfavorable, la defensa del mandatario reaccionó de forma inmediata y formalizó una apelación ante el Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito.

Los reparos a la estrategia de la defensa

Al profundizar en la demora de la presentación, Hellerstein reprochó que el equipo legal buscara "dar dos mordiscos a la manzana", pretendiendo obtener un resultado favorable en el fuero estatal y, al no conseguirlo, acudir tardíamente a la jurisdicción federal. El juez remarcó que los tribunales federales de distrito no funcionan como órganos de certificación para corregir estrategias procesales desfavorables cuando las partes cambian de parecer.

La respuesta del equipo legal y el camino de la apelación

Pocos minutos después de conocerse la decisión, el equipo jurídico de Trump emitió un comunicado calificando la orden de "infundada e ilegal", sosteniendo que "la histórica decisión de la Corte Suprema sobre inmunidad exige que esta caza de brujas perpetrada por la fiscalía de Manhattan sea trasladada a un tribunal federal y revocada de inmediato".

Tras la decisión, el equipo de Donald Trump emitió un comunicado calificando la orden de "infundada e ilegal". Foto: REUTERS/Eduardo Munoz

Pese a que Trump fue sentenciado en enero de 2025 a una exención incondicional —lo que evitó penas de prisión o sanciones económicas—, la condena por los 34 cargos sigue vigente mientras continúan los recursos de apelación en paralelo, tanto en el sistema de tribunales del estado de Nueva York como en las instancias federales superiores.