El maxibásquet jujeño volvió a celebrar un nuevo logro luego de que uno de los equipos de la Asociación se consagrara campeón del Torneo Integración, competencia desarrollada en el Club Luján de San Salvador de Jujuy y que reunió a jugadoras de distintas categorías. Silvia Loza, Rosa Toconás, delegada del equipo, y Agripina Rosa Batallán visitaron Canal 4 para repasar la experiencia y contar cómo viven una disciplina que forma parte de sus vidas desde hace décadas. Campeonas en el Torneo Integración Las jujeñas integraron el equipo rojo de la categoría 58 años y lograron quedarse con el campeonato. La competencia contó con una importante participación y partidos muy disputados en las diferentes divisiones. señalaron durante la entrevista, al destacar también la posibilidad de representar a uno de los clubes históricos dentro de la disciplina. Las jugadoras forman parte del Club 13 de Julio, uno de los equipos fundadores de la Asociación de Maxi Básquet, que cuenta con más de tres décadas de trayectoria. Equipos de Jujuy, otras provincias y Bolivia El torneo reunió a delegaciones de diferentes lugares. Entre ellas hubo equipos provenientes de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, Santiago del Estero, Salta y San Pedro de Jujuy, además de los conjuntos que habitualmente compiten dentro de la Asociación local. Las categorías fueron desde los 28 hasta los 65 años, mientras que algunas de las históricas jugadoras ya se preparan para continuar compitiendo en divisiones superiores. Agripina contó que juega al básquet desde los 12 años y está próxima a cumplir 73. A lo largo de su trayectoria pasó por diferentes instituciones y actualmente continúa vinculada a la competencia. El secreto del equipo: respeto, diálogo y compañerismo Más allá de los resultados deportivos, las campeonas hicieron hincapié en el vínculo que construyeron con el paso de los años. “Primeramente, respeto mutuo entre nosotras. Después hablamos, dialogamos y todas opinamos si estamos de acuerdo o no. Así salimos adelante”, explicó Rosa Toconás. A ese aspecto se suma una relación que excede las canchas. Muchas de las integrantes se conocen desde jóvenes, atravesaron distintas etapas de sus vidas y luego volvieron a encontrarse a través del maxibásquet. “Estamos en las buenas y en las malas. Es una unión de familia porque ya nos conocemos todos y creo que eso es lo que nos lleva a seguir adelante tantos años”, expresaron. Una historia que atraviesa generaciones Las jugadoras recordaron que muchas comenzaron en el básquet durante la infancia y posteriormente compitieron en clubes como Cuyaya, Primero de Marzo e Independiente. Con el paso de los años algunas dejaron momentáneamente la actividad para estudiar o formar sus familias, pero posteriormente regresaron a las canchas. Ese vínculo también alcanzó a hijos, parejas y nietos, quienes acompañaron durante años los entrenamientos, partidos y encuentros del equipo. “El sábado no se negocia”, bromearon al explicar la importancia que tiene la jornada de básquet dentro de sus rutinas. Además, destacaron la figura de quienes fueron fundamentales en los primeros años del Club 13 de Julio y de la Asociación, entre ellos Pichín Pérez, Nene Candeloro y Duzzi Donaire. El deporte como forma de vida Para las protagonistas, continuar jugando tiene un significado que va mucho más allá de una competencia. Una de las integrantes recordó incluso el papel que tuvo la actividad física durante uno de los momentos más difíciles de su vida, cuando permaneció internada y entubada por COVID. Con entrenamientos, gimnasio y partidos cada semana, las campeonas aseguran que todavía queda básquet por delante. El reciente título en el Torneo Integración es una nueva página dentro de una historia deportiva construida durante décadas y que continúa creciendo dentro de las canchas jujeñas.