Las comisiones de Minería, Energía y Combustibles y de Presupuesto y Hacienda del Senado se reunieron para avanzar en la nueva ley de Biocombustibles, que fue impulsada por la senadora Patricia Bullrich. De todas maneras, el proyecto sigue trabado por el desacuerdo que hay en los diferentes sectores del biodiésel.

El punto que impidió cerrar el debate fue el biodiésel. La diferencia está planteada entre las empresas integradas, vinculadas principalmente con grandes exportadoras y con la industria aceitera, y las empresas no integradas, en su mayoría pymes que abastecen el mercado interno. Esa discusión sobre la participación de cada segmento en el corte obligatorio mantiene trabado el acuerdo.

Actualmente, el corte obligatorio actual de biodiésel en Argentina es del 7,5% para el gasoil y solo pueden participar las pymes, excluyendo a las empresas exportadoras.

Patricia Bullrich planteó los cambios para que avance la Ley de Biocombustibles.

En un primer momento, la propuesta del oficialismo elevaba el corte al 10%, pero era de libre competencia, e incluía un 3% para las petroleras.

Ahora, el oficialismo planteó un corte obligatorio del 10%, reservado tanto para empresas integradas como no integradas con una segmentación que aún se tiene que definir, y la posibilidad de sumar otro 5% mediante co-procesamiento (para las petroleras de manera opcional y exentas del impuesto al combustible). De concretarse, el uso efectivo de biodiésel podría alcanzar el 15%.

Así lo explicó el senador Pablo Cervi, agregando que esa alternativa surgió de las reuniones informativas mantenidas con los distintos sectores.

Otro de los cambios planteados por el senador fue el período de transición para las empresas no integradas. La propuesta busca respetar hasta 2030 el esquema previsto por la legislación vigente y establecer posteriormente un cronograma de reacomodamiento. Para 2031 se plantea mantener un 3% para las empresas no integradas, mientras el resto del mercado avanzaría hacia una mayor competencia.

También habría cambios en el mecanismo de formación de precios. En lugar de un esquema basado en precios máximos de mercado, la propuesta establece precios de referencia vinculados con la paridad de importación. El mercado tendría un precio libre, aunque se prevé la posibilidad de activar un mecanismo de intervención cuando ese valor supere la paridad de importación.

Otro de los cambios discutidos apunta a limitar la discrecionalidad de la autoridad de aplicación. La nueva redacción propuesta permitiría modificar excepcionalmente el corte obligatorio únicamente frente a determinadas situaciones ambientales, sociales o económicas y con el objetivo de garantizar el abastecimiento de la demanda.

También se incorporan modificaciones vinculadas con el denominado mercado electrónico y el sistema de subastas, con la intención de ampliar la oferta de organismos capaces de prestar ese servicio.

En ese punto apareció una de las principales tensiones políticas de la jornada. La senadora Carolina Moisés advirtió que el debate sobre el biodiésel no debería terminar bloqueando el tratamiento integral de la ley. Según planteó, el conflicto está concentrado en ese segmento, mientras que en el bioetanol existiría un nivel de consenso mayor entre los distintos actores.

Moisés pidió incluso que, si no se logra un acuerdo entre los sectores del biodiésel, sean los propios legisladores quienes establezcan una solución normativa. La alternativa que planteó es avanzar con el dictamen y dejar abierta la posibilidad de que el biodiésel continúe su discusión por separado si no se consigue resolver el conflicto.

Del otro lado, Bullrich buscó marcar una posición de consenso. La senadora sostuvo que la propuesta que se encuentra en discusión recoge parte de los planteos realizados durante las reuniones con los distintos actores y consideró que el esquema permite una reconversión para las empresas no integradas, al tiempo que incorpora el coprocesamiento y mantiene un espacio para el desarrollo del mercado.

Pablo Cervi.

“En algún momento les tenemos que dar un fin y decir: esta es la ley que va a salir”, planteó Bullrich durante la reunión, al remarcar que el debate lleva varios años y que existen intereses contrapuestos que deben ser ordenados por el Congreso.

La senadora también confirmó que el objetivo es llegar al próximo miércoles con un dictamen elaborado. La intención es que sea un dictamen de mayoría y que incluya los cambios trabajados con los distintos sectores que participaron de las reuniones informativas. Así, la reunión terminó sin dictamen y con un cuarto intermedio.