Un equipo internacional de investigadores, liderado por el King’s College de Londres, logró transformar la lana de oveja en un andamio biomimético capaz de guiar y optimizar la regeneración de tejido óseo en lesiones severas. Los resultados de la investigación fueron publicados en la revista científica Biomaterials Advances.

El experimento: queratina frente a colágeno

El estudio utilizó queratina, una proteína resistente extraída de la lana de oveja Shetland, para sintetizar membranas delgadas aplicables en la técnica conocida como Regeneración Ósea Guiada (GBR, por sus siglas en inglés).

El Dr. Sherif Elsharkawy sostiene un cráneo humano. Foto: King's College London

Para evaluar su eficacia, los científicos probaron las membranas primero in vitro con células madre de médula ósea humana y, posteriormente, in vivo en ratas con defectos críticos en el cráneo (lesiones de 6 milímetros demasiado grandes para sanar por sí solas). El desempeño de la queratina se comparó de manera directa con las membranas de colágeno comercial, el estándar actual en la medicina regenerativa.

Principales hallazgos del estudio

Los análisis mediante microtomografía computarizada (micro-CT) e histología revelaron diferencias clave entre ambos materiales. Si bien el colágeno generó un mayor volumen total de masa ósea, las membranas de queratina promovieron la formación de un tejido significativamente más organizado, con fibras mejor alineadas y una estructura interna muy similar a la del hueso sano.

Un rebaño de objeas Shetland.

Asimismo, estas matrices actuaron como una barrera bioactiva eficaz que impidió la invasión de tejido fibroso no deseado en la zona lesionada, permitiendo que las células progenitoras óseas se multiplicaran sin interferencias. En los cultivos de laboratorio, las células humanas sobre la superficie de queratina mostraron alta viabilidad y una diferenciación osteogénica acelerada, activando genes clave para la formación de matriz mineralizada.

Ventajas médicas y de sostenibilidad

El empleo de queratina derivada de la lana representa considerables beneficios frente a los biomateriales tradicionales. Al ser un subproducto agrícola abundante y renovable, la lana constituye una alternativa de muy bajo costo frente al colágeno de grado médico, cuya fabricación es compleja y costosa. Además, la queratina de origen ovino presenta un riesgo inmunológico menor en comparación con el colágeno de origen bovino (xenogénico), reduciendo la probabilidad de rechazo o respuestas inflamatorias en el organismo. A nivel estructural, sus enlaces de disulfuro naturales le otorgan una gran estabilidad mecánica, lo que permitió que las membranas mantuvieran su integridad funcional durante las ocho semanas del proceso de curación sin degradarse de forma prematura.

Los autores del estudio enfatizan que el desarrollo se encuentra en una fase preliminar probada en modelos animales, por lo que se requerirán ensayos clínicos en humanos antes de que estos andamios de lana puedan integrarse a la práctica médica rutinaria.