Tras 50 horas varados en Natal, la pesadilla de casi 300 pasajeros está por llegar a su fin. Este martes, la aerolínea Plus Ultra programó el vuelo 902 hacia Madrid. Estaba previsto que despegara a las 18.50, pero, según informaron algunos pasajeros a Clarín, el vuelo volvió a retrasarse y partirá de Natal a las 21.10. Es la segunda vez que retrasan el vuelo. "Viajamos a las 21.10, estamos por hacer Migraciones", contó Rosana Annessi, una de las afectadas.

"Tuvo un retraso de una hora y pico. Igual tenemos que ver las pantallas porque puede ser que sufra otra demora", agrega la pasajera que viaja junto a su hija. La salida estaba prevista para las 18.50, pero el horario fue cambiado primero a las 20.30 y luego volvió a retrasarse. Ahora, la nueva hora estimada de despegue es a las 21.10.

Rosana reconoce que todo cambió desde que el caso se hizo público. "Nos dieron hotel, comidas e incluso recién hicimos el check in y nos dieron vouchers para merendar", cuenta.

Sin embargo, en un principio, los pasajeros realizaron una protesta en el aeropuerto debido a la falta de respuestas de la aerolínea. Muchos habían pasado la noche del domingo en un micro estacionado al lado de un hotel al que no pudieron ingresar.

"El bus quedó afuera del hotel y estuvimos sin comer nada desde las tres de la tarde que nos dieron la comida del avión. No nos dieron nada más", había confesado la mujer a este medio.

Un avión que se dirigía de Buenos Aires a Madrid aterrizó de emergencia en Brasil y hay 400 pasajeros varados. Foto: captura

Por su parte, la compañía -que comenzó a operar en Argentina en mayo- emitió este lunes un comunicado en el que aseguraba que dispuso alojamiento y asistencia a todos los afectados.

"Escuchamos ruidos extraños"

La odisea para los casi 300 pasajeros comenzó cuando el vuelo PU502 de Plus Ultra despegó de Ezeiza el domingo a las 13.25 con destino a Madrid. Todo transcurría con normalidad hasta que, cerca de las 18, una falla técnica obligó a cambiar el rumbo. La aeronave comenzó a perder altura y los pasajeros escucharon ruidos extraños. De repente, el piloto anunció que debían realizar una escala imprevista en Natal por una falla del avión.

"El avión descendió bastantes pies y hubo sonidos extraños. Estábamos en mar abierto y tuvo que volver por este desperfecto", contó Rosana. Después de una hora y media de sobrevuelo, el avión aterrizó en Natal cerca de las 19.30. "Cuando aterrizó el avión había mucho olor a combustible y esperaban tres camiones de bomberos", agregó.

Entre los viajeros, había gente mayor y chicos pequeños. Incluso, un señor de 80 años se descompensó y tuvo que ser asistido en el aeropuerto. Desde las 19.30 del domingo hasta la tarde del lunes, los pasajeros estuvieron varados, sin respuesta de la low cost. Denunciaron que la aerolínea no les dio comida ni alojamiento y que "no había ningún mostrador para hacer el reclamo porque Plus Ultra no opera en Brasil". La tripulación del vuelo también había desaparecido.

Video

"Queremos un avión"

Después de esperar varias horas, la aerolínea les comunicó a los afectados que a la medianoche los iban a pasar a buscar combis para ir a los hoteles. Sin embargo, cinco de esos micros quedaron estacionados al lado de un hotel y tuvieron que dormir ahí.

Finalmente, regresaron al aeropuerto a las siete de la mañana, cansados y hambrientos. Rosana contó a este medio que el pasaje le costó $ 900 dólares, contra otras aerolíneas de la competencia que llegaban a $1.500 dólares.

"Cuando regresamos al aeropuerto el lunes a la mañana, todos empezamos a aplaudir y recién ahí nos dijeron que íbamos a hacer el check in al mediodía para poder volar el lunes a las 18", agrega. Pero a las pocas horas, Plus Ultra les avisó que tampoco iban a poder viajar ese día y que recién iba a salir un avión hacia Madrid este martes.

Debido a esto y tras hacerse mediático el caso, la aerolínea trasladó a los pasajeros a un hotel a la espera del vuelo del martes. "El hotel estuvo bien y las comidas también, no nos podemos quejar. Tuvimos una cena, un desayuno y un almuerzo, todo excelente", relató Rosana.

Plus Ultra salió al cruce de las versiones de los pasajeros y en un comunicado sostuvo que el lunes dispuso "alojamiento y asistencia para los pasajeros afectados" y anunció que el vuelo partirá el martes a las 18.50 desde Natal, con una llegada programada a Madrid el miércoles a las 7.40. Sin embargo, este vuelo está con demoras y su salida está prevista para las 21.10.

Los pasajeros varados en Natal atravesaron demoras, problemas de alojamiento y comida, conexiones perdidas.

"Lamentamos sinceramente las molestias ocasionadas por esta situación y agradecemos su comprensión, paciencia y colaboración mientras trabajamos para restablecer la operación con las máximas garantías de seguridad", agregaron. Los varados en Natal sostuvieron que la mayoría de los afectados son argentinos que viven en España y españoles que regresaban de pasar sus vacaciones en nuestro país.

Rosana, junto a los demás pasajeros, ya se encuentran en el aeropuerto a la espera de que despegue el avión 902 que los lleve a la capital española. Rosana y su hija tenían planeado llegar a Madrid el lunes a las siete de la mañana. Desde allí, habían comprado con anticipación los pasajes de tren hacia Sevilla y reservado un alojamiento. Pero el aterrizaje de emergencia en Natal les hizo perder esos planes y los boletos de otro tren que tenían previsto tomar desde Sevilla hacia Málaga.

Una compañía en apuros

Plus Ultra es investigada en España en relación con un préstamo estatal y una supuesta trama de tráfico de influencias en la que se ha visto salpicado el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.

A fines de julio, renunció el presidente de la compañía, Julio Martínez Sola, junto al consejero delegado (CEO) de la misma, Roberto Roselli.

Después de más de un año de investigación, en diciembre de 2025 Martínez Sola y Roselli fueron detenidos, y posteriormente puestos en libertad, por agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), en una operación impulsada por la Fiscalía Anticorrupción.

Estas dimisiones, confirmadas a EFE por fuentes cercanas a los accionistas de la aerolínea, se producen después de que ambos reconocieran en sendos escritos ante la Audiencia Nacional que la aerolínea suscribió un contrato con una empresa de Julio Martínez en el que se asumía el pago de "elevadas cantidades de dinero (el 1 %)" por las labores de "acompañamiento" en el préstamo para la aerolínea.

Martínez Sola aseguró en ese escrito que Plus Ultra pagó el 1 % del dinero obtenido, que asciende a 530.000 euros, a través de tres sociedades vinculadas a Martínez Martínez.

MG