Cuando el agua empieza a salir con poca fuerza de una canilla o de la ducha, muchas personas creen que se trata de un problema en la instalación y piensan en un plomero. Pero no, en la mayoría de los casos existe una solución sencilla que puede hacerse en casa en pocos minutos.

La acumulación de sarro en el aireador suele ser una de las causas más frecuentes de la pérdida de presión.

¿Qué es el aireador y por qué reduce la presión del agua?

El aireador es la pequeña pieza ubicada en la punta de la canilla que mezcla aire con el agua para regular el caudal y evitar salpicaduras.

Antes de gastar dinero en un plomero, revisá el aireador de la canilla, una pieza clave que suele obstruirse con sarro

Con el uso diario, el sarro y otras partículas presentes en el agua pueden obstruir sus orificios, haciendo que el flujo salga más débil o incluso desviado.

Afortunadamente, limpiarlo es una tarea simple que no requiere conocimientos de plomería.

Cómo limpiar el filtro de la canilla paso a paso

Para realizar la limpieza solo necesitás algunos elementos que probablemente ya tengas en casa:

  • Un paño o trapo
  • Una pinza o llave ajustable.
  • Vinagre blanco.
  • Un cepillo de dientes viejo.
  • Un recipiente
  • Agua tibia.

El procedimiento

  1. Cubrí la punta de la canilla con un paño para evitar rayarla.
  2. Desenroscá el aireador con la mano. Si está muy ajustado, utilizá una pinza o llave ajustable con cuidado.
  3. Retirá la pieza y separá sus partes internas.
  4. Colocalas en un recipiente con vinagre blanco durante 20 a 30 minutos para que el sarro se desprenda.
  5. Frotá suavemente con un cepillo de dientes viejo para eliminar los restos de suciedad.
  6. Enjuagá todas las piezas con agua tibia.
  7. Volvé a armar el aireador y enroscá nuevamente la pieza en la canilla.
  8. Abrí el agua y comprobá si el chorro recuperó su presión habitual.

Con vinagre blanco y un cepillo de dientes viejo es posible mejorar el flujo del agua que sale de la canilla.

Cómo evitar que vuelva a taparse la canilla

Para mantener una buena presión de agua, se recomienda revisar el aireador frecuentemente y limpiarlo apenas se note que el chorro sale con menos fuerza o de manera irregular.

Este mantenimiento evita que el sarro se acumule y prolonga la vida útil de la canilla.

Si después de limpiar el aireador la presión sigue siendo baja, el inconveniente podría estar en otro lugar de la instalación.

Algunas de las causas más comunes son:

  • Llave de paso parcialmente cerrada: verificá que la válvula principal de suministro esté completamente abierta.
  • Consumo simultáneo de agua: si funcionan al mismo tiempo el lavarropas, el lavavajillas o varias canillas, la presión puede disminuir temporalmente.
  • Fugas en la instalación: paredes húmedas, pérdidas o goteos constantes pueden indicar una avería que requiere reparación.