Dos trabajadores fueron rescatados con vida este viernes de un túnel de la central hidroeléctrica Trishuli 3A, en Nepal, donde habían quedado atrapados tras las riadas que devastaron la región hace diez días. Los hombres, localizados por equipos del Ejército y la Policía, aseguraron tras ser evacuados que todavía hay más personas con vida en el interior de la instalación.

Según informó el portavoz del Ejército nepalí, Raja Ram Basnet, los supervivientes fueron identificados como Sanjay Sah, capataz mecánico, y Kabir Maharjan, supervisor mecánico, quienes fueron evacuados después de que los equipos de rescate lograran penetrar en el túnel, donde las labores continúan para tratar de alcanzar a otros trabajadores atrapados.

Los dos hombres fueron localizados a unos 170 metros en el interior del túnel. Kabir Maharjan se encuentra en estado crítico y recibe cuidados intensivos en un hospital militar de Katmandú, debido a que presenta hipotermia leve y un fuerte agotamiento en manos y pies, que no puede mover con normalidad.

Sanjay Sah, por su parte, se encuentra estable. El Ejército nepalí informo de que su evaluación médica inicial mostró parametros normales aunque sera sometido a nuevas pruebas.

Los equipos nde rescate habían escuchado previamente voces procedentes del interior, lo que llevó al Ejército y a la Policía Armada a intensificar las labores de rescate.

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Fueron localizados a unos 170 metros del ingreso a un complejo hidroeléctrico afectado por las riadas que golpearon el país asiático el 26 de agosto.

Ram Neupane, diputado e ingeniero que participa en la operación, informó de que los rescatistas habían logrado incluso establecer una breve comunicación con las personas atrapadas.

“El equipo de rescate ha recibido información de que se oyen voces humanas desde el interior. Los equipos de rescate del Ejército de Nepal y de la Policía Armada han entrado en el túnel y han intensificado la operación", escribió Neupane en Facebook.

Según el diputado, los equipos gritaron hacia el interior “no tengan miedo, estamos rescatándolos” y recibieron como respuesta un "de acuerdo”.

Amir Maharjan, hermano de Kabir, dijo que la familia recibió con enorme alegría la noticia del rescate y calificó de “milagro" que haya sido encontrado con vida.

Los primeros informes recopilados por la Asociación Independiente de Productores de Energía de Nepal indicaban que 42 trabajadores y empleados habían quedado atrapados en la central subterránea del proyecto, con una capacidad de 60 megavatios.

El proyecto Trishuli 3A está situado en el distrito de Nuwakot, al norte de Katmandú, en el corredor del río Trishuli, una de las zonas más golpeadas por las riadas del pasado 26 de agosto.

Uno de los sobrevivientes es asistido por los equipos de rescae. Nepal Army / via REUTERS.

Las operaciones de búsqueda se concentran desde hace días en varias centrales hidroeléctricas de la región, donde centenares de trabajadores permanecen sin localizar y se cree que parte de ellos podrían haber quedado atrapados en túneles bloqueados por barro y escombros.

El hallazgo de Sah y Maharjan con vida en el décimo día desde la catástrofe abre ahora la posibilidad de encontrar más supervivientes bajo tierra, mientras los equipos continúan avanzando por el túnel de Trishuli 3A.

"No podía simplemente huir solo": qué dijo uno de los sobrevivientes

Sanjay Sah, uno de los dos trabajadores rescatados con vida este viernes tras pasar diez días atrapado en el túnel de una central hidroeléctrica arrasada por las riadas en Nepal, dijo que sobrevivió rezando y comunicándose a gritos con otros trabajadores. En sus primeras declaraciones tras el rescate, explicó que perdió la oportunidad de escapar porque permaneció en la sala de control alertando a sus compañeros.

"Mi responsabilidad era salvar la vida de todos", dijo el trabajador, que durante los diez días bajo tierra asegura que estuvo rezando y llegó a escuchar las voces de otras personas atrapadas.

"Les dije a todos que había ocurrido un accidente en la presa principal y les pedí que escaparan. Para cuando terminé de hacerlo, perdí mi oportunidad de salir. Al final, no pude escapar", relató Sah a un equipo del Ejército nepalí después de ser puesto a salvo. Y agregó: "No podía simplemente huir solo".

El trabajador aseguró que durante su encierro pudo mantener contacto a gritos con algunas personas que se encontraban cerca de él. "Podíamos escucharlos cuando gritábamos y nos comunicábamos con la gente que estaba cerca", explicó Sah, quien dijo haber tenido contacto de esta forma con "tres o cuatro personas".

Con información de EFE.

ES