El joven colombiano que murió tras ser baleado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos en el estado de Maine fue identificado en las últimas horas como Joan Sebastián Guerrero, de 26 años.

Organizaciones no gubernamentales defensoras de los derechos de migrantes aseguraron que la víctima no se encontraba trabajando de manera ilegal en el país, sino que tenía permiso de trabajo.

Desde ICE indicaron que el asesinato ocurrió en medio de un operativo mientras vigilaban la vivienda de una persona que creían que estaba en Estados Unidos de manera ilegal, con una orden de expulsión.

Fue en ese marco que, cuando Guerrero pasaba por allí con su auto, un efectivo le pidió que se detuviera pero el colombiano habría intentado huir, lo que despertó que el agente de Inmigraciones disparara, según la versión oficial.

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El momento del cruce entre un joven colombiano y las fuerzas de ICE en Maine

El medio Portland Press Herald señaló que Nelson Elías, vecino de Guerrero, lo identificó como la víctima y organizaciones defensoras de migrantes confirmaron la identificación.

Según medios norteamericanos, Guerrero trabajaba como conductor de un servicio de entregas y vivía en Biddeford con su esposa y su hija de tres años, quienes habrían sido testigos de su violenta muerte.

Elías habló también con CNN y dijo que conoce a Guerrero desde 2024 y que cuando oyó la conmoción, salió a la calle para ver al colombiano muerto a tiros en el suelo.

“Alrededor de las 7 escuché gritos, me despertaron. Los escuché (a los agentes) diciéndole que estacionara el auto. Era realmente fuerte. Luego, de repente, dispararon como seis veces, y fue algo difícil de escuchar”, recordó Elias.

Los vecinos hicieron un memorial casero para Joan Sebastian Guerrero. REUTERS/CJ Gunther

Y continuó: “Primero revisé a mi familia y luego salí. Él estaba ahí en el suelo. Su esposa estaba ahí gritando y llorando a su lado. Su hija también estaba ahí”.

El vecino describió a Guerrero como “una buena persona. Era callado y reservado. Trabajaba duro para mantener a su esposa y a una hija de 3 años. Solo pedimos justicia para su familia. Fue duro ver a su esposa sentada ahí, simplemente llorando y gritando”.

El hecho ocurrió en Biddeford, una localidad de 22.000 habitantes, en el estado de Maine, en el noreste del país, a las 7 de la mañana local, cuando agentes intentaron detener un vehículo en medio de labores de vigilancia en el domicilio de una persona con orden de deportación.

"El vehículo intentó huir del lugar y, por temor por la seguridad pública, un agente disparó su arma. El conductor del vehículo fue alcanzado y los servicios de emergencia fueron contactados de inmediato. Falleció a causa de sus heridas", dijo el vocero de ICE.

Efectivos de ICE apuntan contra el hombre dentro del vehículo. Captura de cámaras de seguridad.

Un testigo, Daniel Boucher, declaró a la agencia AFP que escuchó disparos antes de ver a agentes del ICE sacar a una persona de un auto blanco con la cabeza y la cara ensangrentadas.

"En ese momento escuché claramente a la víctima decir: 'Intenté detenerme', algo por el estilo", afirmó y agregó: "Luego estaba en el suelo. Solo podía ver las piernas y el abdomen, y en un momento pude ver que su abdomen dejó de moverse, y supe que había fallecido".

Boucher narró que vio a un agente del ICE que se acercó con un maletín médico hacia donde el hombre estaba tendido antes de que llegaran una ambulancia y un camión de bomberos. En un momento dado, Boucher añadió que el agente que le disparó al hombre pasó cerca de él.

“Yo estaba alterado y le dije lo que pensaba, y él me miró y me dijo: ‘Intentó atropellarme’, o algo por el estilo”, relató Boucher.

Los agentes involucrados no tenían cámaras corporales, lo que deja algunas preguntas sobre las circunstancias del tiroteo. Aún no está claro a qué distancia estaba el agente del vehículo cuando abrió fuego, si los agentes le ordenaron al conductor que se detuviera o de qué manera la seguridad pública pudo haber estado en peligro

El vidrio del auto de Guerrero con las marcas de los disparos. REUTERS/CJ Gunther

Dos grupos activistas, la Maine Immigrants’ Rights Coalition y Presente!, declararon que Guerrero tenía autorización para trabajar en Estados Unidos.

"No dejaremos que esta muerte se reduzca a un pie de página en las estadísticas de aplicación de la ley de esta administración", dijo Crystal Cron, directora ejecutiva de Presente Maine.

En un comunicado, la embajada de Colombia afirmó haber solicitado al Departamento de Seguridad Nacional estadounidense (DHS) una aclaración sobre la muerte de un ciudadano colombiano.

Vecinos dejan ofrendas en recuerdo de Guerrero. REUTERS/CJ Gunther

El senador del estado de Maine, Angus King, declaró a CNN que el colombiano no era la persona buscada y exigió una "investigación completa, transparente y abierta".

Y la senadora republicana Susan Collins dijo que el DHS le informó que la Oficina del Inspector General del Departamento está al frente de la investigación en cooperación con el Buró Federal de Investigaciones (FBI). La fiscalía general estatal de Maine también lleva a cabo una pesquisa.

Este incidente se produce unos días después de que un agente de ICE matara a un migrante mexicano durante un operativo de detención en Texas.

El fallecido fue identificado como Lorenzo Salgado Araujo, ciudadano mexicano que, según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), se encontraba en el país de forma irregular.

Al menos seis personas han muerto este año por disparos de agentes migratorios en Estados Unidos, entre ellas los estadounidenses Alex Pretti y Renée Good, durante un amplio operativo desplegado en Minnesota el pasado enero.

D.D.