Rápidos y furiosos, así son los robos que recorren los museos europeos y americanos desde hace dos años. En pocos minutos (incluso segundos) y con amoladoras o cortadoras, los marcos quedan vaciados y las vitrinas transformadas en un pedregullo de cristales. Esta vez se trata de dos obras de Auguste Renoir robadas del museo municipal de Cagnes-sur-Mer, en el sureste de Francia, este martes. Pero antes fueron alhajas, reliquias, porcelanas chinas, relojes de colección y joyas de la Corona francesa y cuadros de Cézanne, de Matisse, de Cândido Portinari o piezas paleontológicas.
Obras de Renoir, Cézanne y Matisse robadas en tres minutos en Francia. Foto: agencias.
La noticia de hoy llega desde Francia. Las autoridades galas se lanzaron a la búsqueda de dos ladrones que irrumpieron de madrugada en un museo dedicado al pintor impresionista Auguste Renoir, llevándose dos cuadros y abandonando otros dos en su huida.
El robo en este museo municipal de Cagnes-sur-Mer es el último de una serie de hurtos similares en Francia, incluido el de joyas valoradas en unos 100 millones de dólares en el Louvre de París.
El robo tuvo lugar poco antes de las 6 y duró menos de cinco minutos. Este museo municipal está instalado en una villa situada en la parte alta de Cagnes-sur-Mer, cerca de Niza, donde el pintor impresionista Auguste Renoir (1841-1919) vivió los últimos años de su vida.
El comando, "bien equipado y bien informado", hizo un agujero en la valla para penetrar en el parque arbolado de la villa, rompió una ventana para entrar en el edificio y cortó las sujeciones de los cuadros con una sierra eléctrica, según el alcalde, Bryan Masson.
"Las sirenas del museo y de la policía hicieron que los ladrones se precipitaran y solo robaran cuatro obras del Museo Renoir de las 13 pinturas que exhibe el museo", explicó el regidor del Rassemblement National (RN). Dos las acabaron abandonando en los "jardines" en su huida, agregó.
Las obras que siguen desaparecidas son los óleos "Madame Colonna Romano" y "Jeune femme au puits", mientras que los recuperados son "Madame Pichon" y "Coco lisant", célebre retrato del hijo de Renoir, con su larga cabellera rubia.
Después de haber hablado inicialmente de un perjuicio de 9 millones de euros, unos 10 millones de dólares, el alcalde de Cagnes-sur-Mer no actualizó el monto de los daños.
Asalto tras asalto
Una lista posible de robos podría comenzar en noviembre de 2024, cuando el Museo du Hiéron, de Paray-le-Monial en Francia, vio desaparecer partes de "Via Vitae" (1904), una monumental obra de orfebrería de Joseph Chaumet, con oro, marfil, diamantes y rubíes. Los ladrones desmontaron y se llevaron elementos de la pieza. Aunque algunas partes fueron recuperadas posteriormente, continúan faltando elementos de una obra valuada en entre varios millones de euros. El asalto tuvo lugar el 21 de noviembre de 2024.
El día anterior, había sido el turno del Museo Cognacq-Jay, de París, cuando siete cajas de rapé / tabatières de los siglos XVIII y XIX, con oro, diamantes, piedras preciosas y esmaltes, procedentes del Louvre, Royal Collection y Gilbert Collection, fueron robadas. Cinco fueron recuperadas posteriormente, pero dos siguen desaparecidas y están valuadas en un millón de euros. El robo ocurrió el 20 de noviembre de 2024.
Un panel de doble cara con la imagen de la Virgen con el Niño y Cristo en la Piedad fue robado. Foto: agencias.
Para ese año, los robos fueron por lo menos nueve en Francia, además de otros casos en Europa y América Latina: el 25 de enero se llevaron del Drents Museum, de los Países Bajos, el casco de oro de Coțofenești, de unos 2.500 años, y tres brazaletes de oro dacios cuyo valor monetario fue estimado en millones de euros, todos procedentes del Museo Nacional de Historia de Rumania. Aunque el casco y dos brazaletes fueron recuperados en abril de 2026, continúa faltando un brazalete.
En septiembre hubo dos robos: del Museo national Adrien-Dubouché, de Limoges (Francia), se llevaron tres piezas de porcelana china: dos platos de los siglos XIV-XV y un vaso del siglo XVII, piezas clasificadas como Trésors nationaux que fueron valoradas en conjunto en unos 9,5 millones de euros, y en el Museo national d'Histoire naturelle, de París, fueron robadas seis kilos de pepitas de oro, procedentes de las colecciones mineralógicas.
Octubre, oleada de robos
Octubre fue un mes nefasto en los museos: en el Museo du Désert, de Mialet, de Francia, fueron robadas unas 100 cruces hugonotes de oro, datadas principalmente entre los siglos XVIII y XX. El ladrón dejó las piezas de plata. En el St Fagans National Museum of History, de Cardiff, en Gales, robaron varias piezas de joyería de oro de la Edad del Bronce, extraídas de una vitrina de una galería. Entre las piezas figuran cuatro brazaletes de oro de la Edad del Bronce Medio, cinco objetos de oro de la misma época, tres objetos de oro de la Edad del Bronce Medio y una lunula de oro de la Edad del Bronce Antiguo.
Los pescados de Pierre-Auguste Renoir fue uno de los tres cuadros robados de un museo en Italia. Foto: Fundación Magnani Rocca.
También en el Museo du Président Jacques Chirac, en Sarran, Francia, hubo dos robos: en el primero, se llevaron dinero de la caja y al menos un reloj, y dos días después robaron relojes de colección y joyas pertenecientes a los regalos diplomáticos recibidos por Chirac por un valor que podía superar el millón de euros. Y en la Maison des Lumières Denis Diderot, de Langres, Francia, se llevaron parte de un tesoro de monedas de oro y plata descubierto durante obras de restauración.
De todos modos, el más espectacular de los robos de octubre fue el del Museo del Louvre, donde ingresaron mediante una plataforma elevadora y una escalera para acceder a una ventana de la Galerie d'Apollon para escapar con joyas de la Corona francesa: collares, diademas, broches y otros objetos pertenecientes a las colecciones de María Luisa, María Amelia, Napoleón III y la emperatriz Eugenia. Ocho piezas continúan desaparecidas y fueron valoradas en unos 88 millones de euros, aunque la corona de Eugenia fue abandonada durante la huida.
El Louvre de París, el más visitado del mundo, abrió sus puertas de nuevo, tras el robo de joyas que sufrió. EFE/ Edgar Sapiña Manchado.
De este lado del Atlántico y también en 2025 fue robada la Biblioteca Mário de Andrade, de San Pablo, en Brasil, y se llevaron ocho grabados de Henri Matisse, de la serie Jazz, y cinco grabados de Cândido Portinari, de la serie Menino de Engenho. Las obras fueron sustraídas después de que los ladrones redujeran a una vigilante y a dos visitantes durante una exposición organizada con el MAM-SP. En agosto de 2026 fueron recuperadas las ocho obras de Matisse; las cinco de Portinari continuaban sin ser recuperadas.
También el año pasado fue asaltado el Convento Museo La Recoleta, en Arequipa, Perú, donde nueve pinturas virreinales, pertenecientes al museo-convento y catalogadas por el antiguo Instituto Nacional de Cultura de Arequipa, fueron robadas.
Los robos de 2026
Este año no es menos dramático. En lo que va del 2026, ya hubo más de cinco robos de alto perfil a museos e instituciones patrimoniales en Europa. Solo en España se produjeron en 2026 robos en el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, el Museo de Albacete y el Museo de Villena, todos con objetos de oro como objetivo.
El Museo de Villena antes del robo del Tesoro, en Alicante. Foto: agencias.
En marzo, fue en la Fondazione Magnani Rocca, de Mamiano di Traversetolo, Italia, donde fueron robados los cuadros "Les Poissons", de Renoir; "Tasse et plat de cerises", de Cézanne; y "Odalisque on the Terrace", de Matisse. Las tres, valuadas en más de 9 millones de euros, fueron recuperadas el 14 de agosto de 2026.
También fue robado el Museo Lalique, de Wingen-sur-Moder, Francia, del que se llevaron 27 piezas de joyería Art Nouveau y Art Déco de René Lalique, entre ellas el célebre colgante Femme-libellule ailes ouvertes, primera adquisición del museo. El robo ocurrió el 5 de julio de 2026 y las 27 piezas fueron valoradas en unos 4,5 millones de euros. Del Museo du Pays Châtillonnais – Trésor de Vix, en Châtillon-sur-Seine, Francia, robaron el famoso torque de oro de Vix, una pieza celta de unos 2.500 años, descubierta en la tumba de la llamada Dama de Vix. Fue robado a plena luz del día por dos hombres que se hicieron pasar por visitantes.
Hace menos de un mes fue el turno del Museo Regional/MuMe, de Messina, Italia, de donde desaparecieron tres de los cinco paneles supervivientes del Polittico di San Gregorio (1473) y un panel devocional de doble faz de Antonello da Messina, con la Virgen y el Niño y un fraile franciscano en una cara y Cristo en Pietà en la otra. Los ladrones retiraron los cinco paneles del políptico, pero abandonaron dos durante la fuga. Su valor fue estimado en torno a los 80 millones de euros, aunque otras estimaciones lo sitúan algo por encima de esa cifra.
Y hace apenas unos pocos días, la población de Villena, en Alicante, España, vio cómo unos asaltantes irrumpieron de madrugada en el Museo de Villena (MUVI) y, en apenas cuatro minutos, se llevaron 59 piezas prehistóricas de oro, plata, hierro y ámbar pertenecientes al Tesoro de Villena, además de tres coronas de la Virgen y el Niño que también custodiaba el centro. El conjunto del Tesoro está datado hacia el año 1.000 a.C.
El museo Diderot fue asaltado el mismo día que el Louvre. Foto: agencias.
A esos atracos se suma el de hoy.
Cada vez más agresivos
“Los robos en museos son cada vez más agresivos, con un giro hacia métodos violentos y coercitivos”, advirtió días atrás la agencia de cooperación policial europea en el informe Cambio de tácticas, cambio de objetivos: la naturaleza cambiante de los robos en los museos. El informe de Europol fue publicado el 24 de agosto de 2026
Según Europol, se observa una tendencia creciente al uso de “mazos, hachas y hasta explosivos” para forzar el acceso a las obras de arte resguardadas, o incluso al empleo de armas de fuego para “intimidar al personal de seguridad o los visitantes”.
El botín del robo de casi 30 piezas del museo Lalique supera los 4,5 millones de euros (Photo by PATRICK HERTZOG / AFP)
No solo está cambiando el método sino también el botín, según explican los expertos de Europol: en los dos últimos años, entre los objetivos que aparecen con mayor frecuencia figuran los metales preciosos y las piedras preciosas, como sucedió también en el robo en el Museo Drents de Assen, Países Bajos, donde fueron sustraídas varias piezas arqueológicas de oro procedentes de Rumanía. Pero cada vez más también se roban “objetos culturales chinos”.
“Los ladrones han sustraído objetos de oro como pepitas, monedas de oro y piezas decorativas de oro, así como joyas con piedras preciosas”, resume la agencia policial europea, que considera que estos objetos son muy apreciados por los ladrones debido a su “creciente valor” y a que los metales preciosos “pueden ser fácilmente fundidos, sin dejar rastro alguno para las fuerzas del orden, lo que facilita las ventas ilícitas durante el proceso de receptación”. Algo parecido sucede con las joyas, cuyas piedras preciosas pueden ser “fácilmente extraídas y revendidas”.
Hoy, por lo pronto, la Policía Federal recuperó dos piezas históricas que habían sido robadas del Museo Nacional de Arte Decorativo en marzo de 2022. Se trata de un par de binoculares de finales del siglo XIX y de un óleo del siglo XVII atribuido al español Bartolomé Murillo.
Con información de agencias y medios europeos y americanos.
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