La comercialización de soja se aceleró en los últimos días gracias al aumento considerable en los precios locales e internacionales, que tocaron su valor más alto en más de tres años la semana pasada.

Este salto en los valores traccionó la venta de la oleaginosa por parte de los productores, que habían privilegiado la comercialización del maíz y guardado el poroto como reserva de valor, una estrategia que en los últimos años tomó más fuerza.

Según datos aportados por el analista de granos de AZ-Group, Javier Roca, la comercialización de soja alcanzó la semana pasada las 660.000 toneladas, según un relevamiento realizado en la plataforma SioGranos.

Dicho volumen casi duplica las 335.000 toneladas de la semana anterior y las 300.00 toneladas de la previa. “Es decir, hubo un incremento significativo en el volumen comercializado con precio cerrado de soja”, sostuvo Roca en diálogo con Clarín Rural.

En este sentido, el especialista remarcó que, a la fecha, se llevan vendidas 20 millones de toneladas de soja con precio, de una cosecha de 50 millones de toneladas, mientras que a esta altura y, con una producción similar, ya se habían comercializado 25 millones de toneladas.

Para Roca, el incremento de las ventas "se explica principalmente por la suba de precios, tanto internacionales como locales”.

En este sentido, explicó que el aumento de la cotización internacional estuvo “motivado por la ya conocida caída de producción potencial en Estados Unidos, sumada a la volatilidad del precio del petróleo y al riesgo de interrupciones en el flujo de salida de cereales desde los puertos del mar Negro, frente a lo cual la soja se acopló. También ayuda la firmeza de la demanda china sobre el poroto norteamericano”.

Como dijo Roca anteriormente, el mercado local acompañó las subas internacionales, con incrementos que variaron entre el 4,8 y 5,6% respecto a la semana previa.

Precios locales de la soja.

“En las dos semanas anteriores, la soja había cotizado en torno a los 520.000- 530.000 pesos por tonelada, y en la última subió hasta 545.000-560.000 pesos, con un aumento significativo en la cotización en dólares por la estabilidad del tipo de cambio”, subrayó el especialista.

Así, la soja disponible queda en torno a los US$ 370 la tonelada, que “es muy buen valor para transformarla en insumos, en el momento en el que las empresas agropecuarias están tomando decisiones de compra de fertilizantes, semillas y agroquímicos para la siembra de granos gruesos”.

“Por eso, se están poniendo al día con la comercialización de la oleaginosa, aprovechando buenas relaciones insumo/producto, pese a que el precio de los fertilizantes aumentó un poco”, completó Roca.

Exportaciones

Los negocios de exportación también se aceleraron, si bien durante lo que va de la campaña comercial mostraron buenos números.

Según datos oficiales, en la primera semana de septiembre ya hay registradas Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) 1,35 millones de toneladas de porotos, lo que implica un volumen dos veces superior a lo embarcado durante todo agosto (675.000 toneladas).

En harina, hasta el momento hay declaradas 1,77 millones de toneladas (la mitad de todo lo despachado en agosto) y en aceite hay 245.500 toneladas, más de un tercio de lo exportado en el mes previo).

El director de RIA Consultores, Javier Preciado Patiño, marcó que “en el caso del aceite, lo anotado hasta hoy, con inicio de embarque abril a setiembre está 9% arriba del año pasado y 16% arriba del promedio de las últimas campañas”.

Por el lado de la harina, Preciado Patiño puntualizó que el volumen declarado se ubica 13% por encima del año pasado y 10% arriba del promedio de las últimas campañas, mientras que en el poroto, cuestión por la cual sostuvo que “no se puede decir que estemos atrasados en las exportaciones del complejo soja”, sobre teniendo en cuenta un valor FOB por encima de los US$ 500 la tonelada.

El analista de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Matías Corradi, marcó que hay varias razones que explican este crecimiento: por un lado, las fuertes compras de China y la India y la demanda internacional sostenida de todos los productos del complejo.

“China está comprando mucha soja, lo que permite una buena registración de DJVE. Justo está la ventanita previa a que Estados Unidos arranque con su cosecha y todavía hay una tarifa dando vuelta que hace que los porotos norteamericanos no estén competitivos. Por el lado de la harina, Argentina está súper demandado, con primas bastante positivas. Tenemos una demanda externa muy interesante que viene absorbiendo muy bien. En el caso del aceite, hay una escasez de oferta internacional en un mundo demandando, sobre todo de India, que empieza a buscar un vendedor un poquito más regular, y ahí está Argentina”, detalló Corradi.