En un mundo saturado de imágenes idealizadas y cánones de belleza estandarizados, ¿es posible ejercer la cirugía plástica desde un lugar más humano y respetuoso? Esta es la pregunta que se formuló la doctora Marisa Manzano justo después de la pandemia, un periodo de reflexión que la llevó a tomar un nuevo rumbo profesional. Tras haber sido socia en otra clínica, sintió que su filosofía ya no encajaba. Decidió emprender en solitario para construir un proyecto que reflejara su visión: cirugía y medicina estética que acompañe, que escuche y que empodere, especialmente a las mujeres

Así nació, hace cuatro años, MM Plastic Surgery, una consulta en Barcelona que se aleja deliberadamente de las grandes corporaciones y su marketing masivo. “No quiero crecer a cualquier precio. Mi prioridad es ofrecer a mis pacientes el mejor servicio posible, siempre fiel a mi filosofía quirúrgica. Cuando esa manera de ver las cosas conecta con el paciente, es fantástico; y cuando no, lo entiendo perfectamente. Cada mujer tiene derecho a elegir quien quiere que la acompañe y quien quiere que la opere”, comenta. Esta filosofía se fundamenta en una paradoja que la propia Dra. Manzano, como primera presidenta de la Asociación Española de Cirujanas Plásticas WOPRASS, conoce bien.

“Alrededor del 70% de los especialistas en cirugía plástica son hombres, pero la gran mayoría de los pacientes son mujeres. Esto perpetúa, en cierta medida, la mirada masculina sobre los modelos de belleza aplicados al cuerpo femenino”, subraya. En un momento en que las mujeres reclaman su voz en todos los ámbitos, ella sintió la responsabilidad de trasladar esa reivindicación al quirófano. Otra de sus máximas es la seguridad quirúrgica ya que forma parte del Patient Safety Committee de la Sociedad Americana de Cirugía Plástica desde hace mas de 10 años.

El proyecto de la Dra. Manzano busca ofrecer una alternativa consciente a la creciente presión estética. Foto: dramarisamanzano.com

El proyecto de la Dra. Manzano busca ofrecer una alternativa consciente a la creciente presión estética, que de forma preocupante nos afecta a todos. “Por un lado, recibimos el mensaje de que debemos ser auténticos y respetuosos con nosotros mismos. Por otro, las imágenes que nos bombardean son de rostros y cuerpos clónicos”, reflexiona. Su papel, asegura, es el de ofrecer un contrapunto, un espacio para la reflexión. “Las mujeres tenemos derecho a decidir sobre nuestro cuerpo, pero debemos ser conscientes de que muchas de esas decisiones están guiadas por modelos impuestos desde fuera”.

Su enfoque se resume en el método ALMA, un acrónimo de Autenticidad, Libertad, Motivación y Armonía. No se trata solo de la pericia técnica, que da por sentada, sino de un acompañamiento emocional. “Al final, te das cuenta de que no estás operando un simple cuerpo. Operas a una persona que tiene una mente, un corazón y unas vivencias. Tener en cuenta su historia y su contexto es fundamental para obtener buenos resultados”, asegura.

La trayectoria de la Dra. Manzano avala su doble enfoque, técnico y humano. Tras obtener una de las notas más altas en el examen MIR, se especializó en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética en Madrid, donde su formación se centró en quemados y cirugía de la mano. Una circunstancia familiar la trajo de vuelta a Barcelona hace más de 20 años, donde compagina su consulta privada con su trabajo en el Hospital Sant Joan de Déu. “Nunca he dejado mi actividad en la sanidad pública. Creo firmemente que la parte reconstructiva es esencial para hacer una buena cirugía estética. Una no puede vivir sin la otra”, afirma.

Esta doble vertiente hace que el perfil de sus pacientes sea particular. Foto: dramarisamanzano.com

Esta doble vertiente hace que el perfil de sus pacientes sea particular. No acuden a su consulta buscando únicamente un aumento de pecho, sino que a menudo buscan soluciones que armonicen la reconstrucción con la estética. La confianza se ha construido paciente a paciente, con muy poca publicidad y muchas recomendaciones. “La gente te acaba encontrando porque ve que tu camino es el que ellos también quieren seguir”, comenta con satisfacción.

La Dra. Manzano también es crítica con la idea del cirujano que se atreve con todo. “Es imposible ser experto en todas las áreas de nuestra especialidad. Los profesionales que dicen que lo hacen todo y todo super bien, simplemente no son realistas”. Por ello, defiende un modelo de medicina colaborativa, trabajando con otros especialistas para ofrecer el mejor servicio posible en casos complejos que requieren de un enfoque multidisciplinar. “Asumir nuestras limitaciones como cirujanos es un ejercicio de honestidad y ética profesional que no debemos perder nunca”.

Mirando al futuro, la Dra. Manzano no busca crecer por crecer, sino consolidar hoy una forma de entender la cirugía plástica y la medicina estética basadas en la calidad, el cuidado y la naturalidad. Desde la incorporación de la IA en varios procesos de la consulta, deteniéndose en la educación en aspectos básicos como la protección solar —“el factor que más envejece la piel”— pasando por la importancia de una buena nutrición para la producción de colágeno y acompañando con todo su equipo durante el postoperatorio su visión es integral. “No se trata solo de estética, sino de mejorar la calidad de los años que vivimos desde la consciencia de nuestras decisiones”, concluye. Un mensaje que va más allá del bisturí para convertirse en una filosofía de vida.

Albert Malla Nicolau