A los 71 años, murió Miguel Zavaleta, el cantante de la exitosa banda de los años '80 Sueter, pero que antes también había sido la voz de Bubu y uno de los animadores más festivos del rock argentino post dictadura.

Entre los varios hits de Sueter -de la pluma del propio Zavaleta- encontramos Mamá planchame la camisa y Vía México, pero sin dudas el más exitoso y popular fue Amanece en la ruta, un tema cargado de tristes imágenes, y que -tal vez, sólo tal vez, ya que las canciones son más para imaginar que para demostrar un facto- hable de la gente que estuvo clínicamente muerta.

Apareció en Lluvia de gallinas, un álbum de Sueter de 1984. Es una balada y está inspirada en gente que tuvo relación con la muerte.

En la letra, se supone que una persona va relatando un sueño, mientras va viajando por la ruta en auto. Claro que al rato nos damos cuenta de que la descripción que hace es la de un accidente automovilístico. No se trataba precisamente de un sueño, sino de un relato posterior a la vida.

Miguel Zavaleta, cantante, pianista y compositor. Su momento de mayor éxito lo tuvo con Sueter, banda a la que revivió en estos últimos años. Foto: Juano Tesone

Una canción que hasta se pudo bailar

"Amanece en la ruta, no me importa donde estoy/ Me he dormido viajando y he soñado tan intenso/ Y en ese sueño yo me veía en este auto, pero no/ No era el mismo porque estaba todo roto en su interior...".

Así comienza la canción, de la que en una nota de Mauro Apicella para el diario La Nación en 2018, Miguel Zavaleta diría: "Hay algunos que la entendieron, otros que no. Y también están los que la usaron para bailar, cuando todavía las personas bailaban juntas".

Por entonces, Miguel Zavaleta seguía sorprendido por la repercusión que había tenido Amanece en la ruta. Pero le encontraba una explicación para el hecho de que haya perdurado.

"Si bien también escribí historias de amor o de problemas internos, vengo de una generación que escribía historias fantásticas, algo que ya se ha perdido. Por otro lado, es cierto que Amanece en la ruta tiene pasajes lisérgicos. Sin embargo, es una historia muy literal. Es alguien que ve su propia muerte y cuando se da cuenta ya está camino a otra dimensión. Obviamente, no lo viví. Está basada en el sentido de entrar a lo desconocido y lo misterioso. Es un mensaje que también está en canciones de Spinetta o en The Lamia, de Peter Gabriel".

Jorge Minissale (guitarrista de Sueter) y Miguel Zavaleta revivieron la banda en 2024. Foto: Juano Tesone

Y si bien no la escribió por él, la canción tiene un claro destinatario: No está inspirado en nadie en particular. Sin embargo, cuando terminó la canción se la dedicó a su primo Julio Zambrano, que falleció en un accidente en la ruta. "Amanece en la ruta no es la historia de mi primo, aunque cualquier referencia a un accidente me recuerda a él. Era mi primo salteño que vivió un tiempo acá, conmigo, que estudió acá y cuando estaba volviendo a Salta con su título de abogado tuvo el accidente".

Y recuerda también cómo la canción llegó al disco: "La música de Amanece en la ruta ya la tenía y para la letra, al principio sólo imaginé que iba por la ruta y que después de una subida salía el sol. Parece una frase bastante jinglera. Después vino todo lo demás. Al principio no la tenía para grabar sino de reserva; era solo un demo. Pero un día la escucharon [el ingeniero de sonido] Amilcar Gilabert y Charly García y los dos me dijeron que la pusiera en el disco".

Lo demás es historia.

La letra completa de Amanece en la ruta

Amanece en la ruta,/ no me importa dónde estoy./ Me he dormido viajando, he soñado tan intenso./ Y en ese sueño yo me veía en ese auto pero no,/ no era el mismo porque estaba todo roto en su interior.

Este paisaje es tan extraño,/ se parece al de un tren eléctrico./ Estos árboles tienen contornos, / darme cuenta es algo hermoso.

Y en ese sueño yo me veía en ese auto pero no,/ No era el mismo porque tenía fuego en su interior/ En su interior.

A medida que aceleramos, mis recuerdos me estremecen/ Y en un soplo veo proyectado como un film toda mi vida/ Ya no sé si el cielo está arriba, abajo o dentro de mí/ Y, aunque el paisaje sea tan extraño, creo haber estado aquí

¿Dónde voy, dónde estoy?/ ¿Quién soy yo, qué hora es, dónde estaré?

Si afuera no es noche, tampoco es de día/ No hay tristezas, tan solo alegrías/ En mi corazón

Y ahora todo es una luz tan clara, que a mi lado ya no hay nada/ Solo alegría, paz y armonía, y esa luz que es tan tibia/ Y bien comprendo, eso no era un sueño, en ese auto estaba yo/ Y ese auto estaba todo roto y con fuego en su interior

¿Dónde voy, dónde estoy? /Quién soy yo, qué hora es, dónde estaré?...