Fuertes y controvertidas repercusiones han estallado en pleno Año Nuevo judío tras las sanciones británicas y de otros 10 países a los colonos israelíes en Cisjordania.

as sanciones, anunciadas el martes, incluyen la prohibición de importar todos los productos fabricados en los asentamientos israelíes de Cisjordania. A ellas se suma un embargo a las exportaciones de armas que los respalden "materialmente" para castigar la violencia de los colonos contra los palestinos y su decisión de impedir la formación de un Estado palestino.

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El Reino Unido afirma que Israel hace la vista gorda ante la «limpieza étnica» en Cisjordania

El canciller británico Ed Miliband anunció las sanciones en el Parlamento y declaró ante los parlamentarios que se sentía "un judío británico orgulloso", pero que experimentaba una "profunda vergüenza" por las acciones de Israel en el territorio palestino.

Seguir actuando en defensa de los valores

El primer ministro laborista británico, Andy Burnham, declaró que Gran Bretaña "seguirá actuando en defensa de nuestros valores" después de que Ed Miliband anunciara las sanciones.

El primer ministro británico afirmó: "En un mundo cada vez más volátil, Gran Bretaña debe estar dispuesta a liderar. Hoy presentamos medidas específicas dirigidas no contra el pueblo israelí, sino en apoyo a la solución de dos Estados y a la perspectiva de que israelíes y palestinos convivan en paz".

"El sufrimiento del pueblo palestino es una cicatriz en la conciencia del mundo. Palestinos inocentes, incluidos niños, siguen muriendo en Gaza. Y persiste una crisis humanitaria, con una llegada de ayuda claramente insuficiente. Por eso actuamos, y por eso Gran Bretaña seguirá actuando en defensa de nuestros valores", ratificó el primer ministro británico.

El gobierno israelí quiere "aniquilar el Estado palestino", afirmó una destacada diputada laborista. El gobierno está "haciendo lo correcto" al sancionar a los colonos israelíes en la Cisjordania ocupada, aseguró Emily Thornberry, presidenta de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Diputados esta mañana.

Andy Burnham. Foto: Reuters

En respuesta, el presidente de Israel calificó la medida de "grave error de cálculo", ordenó el cierre del consulado británico en Jerusalén y expulsó a funcionarios británicos de un centro de coordinación en Gaza.

El ministro de Seguridad de Israel fue más allá y sugirió que "el país podría reconocer las islas Malvinas como argentinas".

El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó que, "evidentemente", Estados Unidos no seguiría el ejemplo del Reino Unido y advirtió sobre los riesgos de desestabilizar Cisjordania.

La polémica entre el canciller judío y el rabino

El canciller Ed Miliband dijo que el Gran Rabino de Gran Bretaña, Sir Ephraim Mirvis, se equivoca al decir que las sanciones contra los colonos israelíes perjudicarán a los judíos británicos.

Sir Ephraim Mirvis criticó el martes al ministro de Asuntos Exteriores por implementar restricciones comerciales. Lo acusó de alimentar una "retórica mendaz contra Israel", que pondría en peligro a la comunidad judía.

Sir Ephraim Mirvis saluda a Carlos III en una imagen de archivo. Foto: Reuter

Miliband declaró: "Soy un judío británico orgulloso y no estoy de acuerdo con el Gran Rabino. Siento un gran respeto por el Gran Rabino, pero no comparto su opinión".

Miliband también se convirtió en el primer ministro británico en acusar a los colonos israelíes de "limpieza étnica", lo que supone un endurecimiento de la postura diplomática del Reino Unido hacia el país.

Sir Ephraim afirmó que el paquete de medidas representaba "verdaderamente un día oscuro para los judíos británicos". Acusó al primer ministro Andy Burnham y a Miliband de ignorar las profundas preocupaciones de su comunidad.

"Las medidas anunciadas no son más que un gesto político para abanderar una retórica mendaz contra Israel y apoyar a quienes albergan una peligrosa obsesión con el Estado judío", declaró. "Estas medidas solo lograrán reforzar el mismo extremismo que pretenden combatir", prosiguió.

Los argumentos de Miliband

Al ser preguntado por estos comentarios, el canciller Miliband declaró: "Creo que debe ser posible hacer lo que hicimos ayer: defender los valores británicos, el Estado de derecho, la dignidad de las personas y la prevención de la injusticia".

"Y debemos hacerlo de tal manera —como hice yo ayer— que dejemos claro a cualquiera en nuestro país que responsabilice a los judíos británicos de las acciones del gobierno israelí que eso es antisemitismo, pura y llanamente. Pero creo que podemos hacer eso y, al mismo tiempo, defender los valores británicos", explicó.

Ed Miliband. Foto: Reuters

"Lamento lo que ha anunciado el gobierno israelí, pero estoy orgulloso de lo que hicimos ayer. Fue lo correcto. Será perjudicial, es cierto. Pero sopesamos los costos y beneficios antes de tomar esta decisión", dijo Miliband.

"Y hicimos algo muy importante: hablamos con los representantes —el primer ministro palestino y el representante aquí— y ambos nos dijeron con total claridad que, desde su punto de vista, debíamos actuar", sostuvo.

"Habría preferido que Israel no hubiera anunciado lo que anunció. Pero, en general, creo firmemente que lo que hicimos junto con otros aliados internacionales fue absolutamente lo correcto". Miliband declaró al programa Today que había decidido junto con Burnham que, "como Gobierno, no vamos a permanecer pasivos ni de brazos cruzados".

En una crítica apenas velada a la postura del ex primer ministro Sir Keir Starmer sobre este asunto, afirmó: "Podemos quedarnos de brazos cruzados y decir: 'Limitémonos a mantener relaciones económicas normales con los Territorios Ocupados', o bien podemos actuar".

El ministro de Asuntos Exteriores acusó además a Israel de ponerse en peligro, señalando que el enfoque adoptado por el gobierno de Benjamin Netanyahu "no hace que Israel sea más seguro, sino que lo hace menos seguro".

La reacción de Israel

Israel respondió a las sanciones anunciando el cierre del consulado británico en Jerusalén. También prohibió la entrada a 11 diputados británicos de izquierda, entre ellos Jeremy Corbyn y Diane Abbott.

En una publicación en X, el canciller israelí Gideon Saar afirmó haber hablado con la líder conservadora Kemi Badenoch y con el diputado británico Tom Tugendhat, ministro de Asuntos Exteriores en la sombra, agradeciéndoles su "firme oposición al anuncio realizado hoy por el hostil gobierno laborista, así como a su serie de políticas antiisraelíes desde que asumió el cargo".

"Agradecí su apoyo a la amistad con Israel y su compromiso con las futuras relaciones entre nuestros países. Sabemos que tenemos muchos amigos en el Reino Unido. Pero, lamentablemente, nos enfrentamos a la hostilidad constante del actual gobierno laborista", declaró.

Netanyahu ignoró las sanciones en un discurso en Jerusalén. El primer ministro de Israel intervino en Jerusalén en su primera aparición pública desde el anuncio del gobierno británico. No mencionó las sanciones del Reino Unido y se centró en la política interna de cara a las elecciones generales del próximo mes, aunque afirmó que su administración había "cambiado la faz de Oriente Próximo".

"Aplastamos al eje iraní. Queda otra tarea por completar: derrotar al régimen iraní", declaró.

Donald Trump y la Casa Blanca aún no han respondido formalmente a la decisión británica de sancionar a Israel.

Sin embargo, Marco Rubio, secretario de Estado de EE. UU., declaró: "Creemos que esto también tiene repercusiones en nuestra capacidad para avanzar respecto a Gaza, en el plan de 20 puntos y en la Junta de Paz, iniciativas con las que estamos muy comprometidos".

Fuertes reacciones entre los judíos británicos

Las autoridades judías en Gran Bretaña, fieles y exfuncionarios británicos de origen judío, criticaron la medida británica y a su gobierno.

El presidente de la Junta de Diputados de los Judíos Británicos, Phil Rosenberg, expresó su preocupación por la seguridad de la comunidad judía a raíz de los anuncios. Declaró: "El año pasado vivimos el reconocimiento de un Estado palestino la víspera del Año Nuevo judío, Rosh Hashaná. Apenas unos días después se produjo el ataque más mortífero contra la comunidad judía del Reino Unido en siglos, en la sinagoga de Heaton Park. Es algo que tenemos muy presente".

"El mundo es un lugar muy peligroso para los judíos en este momento. Lo último que se desea es que se aviven esas tensiones, o que la gente vaya más allá de los objetivos declarados del gobierno respecto a Cisjordania y pase a cuestionar, digamos, la totalidad de Israel", aseguró.

La opinión de un ex MI6

Un exjefe del MI6, el servicio de inteligencia exterior británico, cuestionó el momento en que se impusieron las sanciones, a pocas semanas de las elecciones generales en Israel.

Richard Dearlove declaró a Times Radio: "Se avecinan unas elecciones extremadamente delicadas en Israel. ¿Por qué no esperamos a que pasen?".

"Existe una oposición en Israel a los colonos. Personas como Ehud Olmert o el exjefe del Estado Mayor de la Defensa. Dejemos que sean ellos quienes actúen. Hablemos con ellos y apoyémoslos políticamente dentro de Israel. No necesitamos convertir esto en un asunto de nuestra política interna en este momento", dijo el exjefe, quien intervino en la construcción de la invención de la existencia de armas de destrucción masiva en Irak.

Asimismo, restó importancia a la coordinación con Francia y Canadá, calificándola de "mera tapadera".