Argentina avanzó a paso firme a los dieciseisavos del Mundial y cerró una primera fase con un balance muy bueno: nueve puntos de nueve y apenas un gol en contra. Además, confirmó el buen andar del equipo y la excelencia de Messi, que superó cualquier expectativa.

Muchos pensábamos que Lionel quizá no iba a llegar con este nivel y finalmente demostró estar por encima de lo que nos tiene acostumbrados. En cuanto al funcionamiento del equipo, se vio más de lo mismo: presión alta, recuperación rápida y capacidad de tenencia en tres o cuatro toques para hacer un quiebre entre líneas y llegar al arco contrario. Igualmente, todavía quedan algunos detalles para corregir.

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El ojo de Troglio: el análisis sobre Argentina vs Jordania

Pienso que a un equipo que tiene tantas virtudes, algún defecto hay que encontrarle. Scaloni apuesta por jugadores de buen pie, de tenencia, sacrificio y que presionen para recuperar rápido. Entonces, es normal que esos futbolistas tengan inconvenientes cuando deben replegar el bloque y lidiar con persecuciones directas de hombres lanzados al ataque.

Esto no es un déficit grave, aunque sí es el único detalle que habría que corregir. También se lo vi a otros equipos como Francia y Alemania: cualquier volante lanzado llega libre al área. Por suerte, se puede solucionar con un gran arquero y con dos centrales de primer nivel, como tiene Argentina.

Messi celebra su gol de tiro ante Jordania para seguir ampliando su récord como máximo goleador de los Mundiales. Foto: EFE/ Mariscal

En cuanto al partido con Jordania, se dio como todos imaginábamos. Quienes hemos tenido la suerte de vivir situaciones parecidas, conocemos el sentimiento de un equipo y de otro. Por un lado, el conjunto argentino con la tranquilidad de saberse en la próxima fase. Del otro, .un rival de menor jerarquía que se despide del Mundial y lidiando con la nota negativa de no poder enfrentar al mejor del mundo desde el arranque.

En el juego se notó la tranquilidad de Argentina. Tal vez se cayó en un exceso en la tenencia; hubo menos pases filtrados y juego directo. Pero el equipo sigue teniendo un fundamento especial que hace muy bien, con o sin Messi: el retroceso de los atacantes para tirar diagonales, en este caso de Simeone y Lo Celso. Además, al ser un once nuevo, salvo el Dibu, todos pudieron debutar.

El gol de Jordania fue producto de una desatención en el bloque bajo, donde tal vez Argentina más sufre. Pero nunca puso en riesgo la victoria. Después, el estadio se reactivó cuando se paró Messi, que con su entrada volvió a condicionar el partido y nos emocionó con su gol.

Sabemos que ahora llega Cabo Verde, que va a ser un cruce duro, pero podemos ir tranquilos a encarar lo que viene, con la ilusión de ver a Argentina en una nueva final.