La contaminación por plásticos es uno de los principales problemas ambientales a nivel mundial. Frente a este desafío, Arya Satheesh, una joven de 18 años, desarrolló un plástico biodegradable de origen vegetal capaz no solo de descomponerse, sino también de contribuir a eliminar microplásticos presentes en el agua y el suelo.

El invento, bautizado Eco Purge, libera enzimas especializadas que ayudan a degradar los microplásticos derivados del PET. Gracias a este proyecto, Satheesh recibió USD 12.500 para continuar desarrollando su prototipo. Si logra llevarlo a una escala de producción mayor, la propuesta podría ofrecer una nueva herramienta para enfrentar uno de los problemas ambientales más extendidos del planeta.

Los investigadores han advertido que los microplásticos también pueden representar riesgos para la salud, ya que pueden transportar contaminantes, metales pesados, bacterias o virus presentes en el ambiente cuando son inhalados o ingeridos.

La preocupación por la contaminación que la llevó a ganar The Earth Prize

La joven, que vive en Irlanda, sostiene que uno de los grandes problemas del plástico es que no desaparece por completo, sino que se fragmenta en partículas diminutas que permanecen durante años en el ambiente.

“Quería crear algo que pudiera ayudar a abordar ese problema directamente”, explicó.

“Eco Purge está diseñado para reemplazar el plástico y ayudar a eliminar los microplásticos existentes, y esto es solo el comienzo. Espero que se convierta en una solución escalable que marque una verdadera diferencia”, afirmó Satheesh.

Eco Purge se descompone en el suelo en tres etapas; fue diseñado para liberar enzimas durante su biodegradación. Foto: The Earth Prize

Hace pocos meses, la joven obtuvo The Earth Prize 2026, un concurso internacional que reconoce a estudiantes que desarrollan soluciones frente a desafíos ambientales. El premio le otorgó USD 12.500 para continuar perfeccionando su proyecto, además de acceso a mentorías y recursos destinados a impulsar su desarrollo. Los organizadores presentan la iniciativa como una de las mayores competencias ambientales dirigidas a adolescentes y como una “incubadora de ideas” para jóvenes.

Cómo funciona Eco Purge

La idea surgió después de que Satheesh participara en investigaciones relacionadas con el análisis de la calidad del agua. Durante esas experiencias, observó que las partículas de plástico podían detectarse con relativa facilidad, pero que existían pocas herramientas capaces de retirarlas o degradarlas una vez que llegaban al ambiente.

La joven científica quería desarrollar algo que fuera más allá de un plástico biodegradable convencional. Su objetivo era crear un material que, al descomponerse, también ayudara a combatir la contaminación ya existente.

Eco Purge está fabricado con materiales de origen vegetal y fue diseñado para degradarse de manera natural en aproximadamente dos semanas bajo determinadas condiciones ambientales.

Mientras el material se descompone, libera enzimas especializadas capaces de actuar sobre los microplásticos derivados del PET, diminutas partículas de uno de los tipos de plástico más utilizados en envases y otros productos. De esta manera, el material busca cumplir una doble función: desaparecer sin dejar residuos persistentes y contribuir a degradar otros plásticos presentes en el entorno.

Satheesh trabajó con bacterias modificadas para producir las enzimas necesarias y luego incorporarlas al material biodegradable. Una vez iniciado el proceso de degradación, esas enzimas pueden actuar sobre microplásticos presentes en el agua, el suelo y sistemas de compostaje.

Uno de los mayores desafíos del proyecto fue encontrar la enzima adecuada. Satheesh utilizó ChatGPT para identificar empresas de Europa y Estados Unidos que trabajaban con ese tipo de compuesto. Luego se puso en contacto con ellas y, tras varios intentos sin éxito, recibió ayuda de Kevin O'Connor, director del Centro Nacional de Investigación en Bioeconomía de Irlanda, BiOrbic, quien facilitó el acceso a enzimas procedentes de Dinamarca y Alemania para continuar con la investigación.

El futuro que imagina Arya Satheesh

De cara a los próximos años, Satheesh espera continuar su formación científica y completar un doctorado en ingeniería enzimática o biotecnología durante la próxima década.

Al mismo tiempo, pretende seguir desarrollando Eco Purge y trabajando en soluciones científicas destinadas a enfrentar problemas ambientales a gran escala. Su objetivo es que el proyecto pueda superar la etapa experimental y convertirse, algún día, en una alternativa aplicable fuera del laboratorio.