De Alto Comedero a los estudios de televisión de Corea. El bailarín jujeño Hernán Ariel construyó una carrera marcada por la formación, los viajes y la búsqueda de nuevas oportunidades. Su recorrido lo llevó recientemente a participar en un reality internacional de danza. En diálogo con TodoJujuy, contó cómo fue la experiencia de integrar uno de los equipos del programa, compartir ensayos con artistas de diferentes países y trabajar bajo la dirección de un reconocido coreógrafo de la industria musical coreana. “Estoy muy orgulloso de lo que voy logrando de a poco. Muchas personas me mandan mensajes para agradecerme por lo que inspiro o porque sienten que pueden acercarse a estas experiencias a través de lo que muestro”, expresó. La experiencia de bailar en Corea Hernán viajó a Corea principalmente para continuar su formación. Aunque le interesa su cultura y en el último tiempo comenzó a escuchar más música de ese país, aclaró que el objetivo central de sus viajes es capacitarse. “Siempre viajo puntualmente por el baile y por la formación. Aprovecho que estoy ahí para conocer el país y su cultura, pero el viaje está pensado desde mi carrera como bailarín”, explicó. Durante su estadía surgió la posibilidad de participar en un reality internacional junto con bailarines de distintas nacionalidades. La producción estaba organizada alrededor de diez directores, quienes debían formar sus propios equipos y preparar una coreografía. El jujeño quedó seleccionado para integrar el grupo de un coreógrafo que trabajó con reconocidos artistas de Corea. Dentro de su equipo también había bailarines procedentes de Brasil, Colombia, España y otros países. La comunicación representó uno de los primeros desafíos. Hernán estudia inglés y pudo utilizarlo para comprender las indicaciones del director y relacionarse con sus compañeros. También debió adaptarse a diferencias culturales que aparecían incluso en situaciones cotidianas. “En Latinoamérica somos un poco más cálidos. A veces me acercaba a saludar con un beso en el cachete y ellos se quedaban sorprendidos. Allá se saludan diciendo ‘hola’ o con una pequeña reverencia”, recordó. El camino desde Alto Comedero Antes de llegar a Corea, Japón, China, México y Estados Unidos, Hernán comenzó a construir su carrera desde Jujuy. Vivió durante parte de su infancia en Buenos Aires y luego se instaló en el sector B6 de Alto Comedero. Su formación demandó años de trabajo y viajes dentro del país. Al no contar inicialmente con grandes recursos económicos, fue avanzando de acuerdo con sus posibilidades. “Vengo de una familia humilde. Cuando podía, juntaba plata y pagaba una clase, o viajaba a Salta, Tucumán o Córdoba. Así empecé”, relató. Uno de los momentos que marcó su carrera ocurrió en 2017, cuando viajó a competir a Estados Unidos. Después de esa experiencia decidió dejar Educación para la Salud, la carrera que cursaba, para dedicarse completamente a la danza. “Prefería arriesgarme y que saliera mal antes que quedarme con la duda de saber si podría haber salido bien. Me arriesgué y di todo”, afirmó. Hernán aclaró que su decisión fue personal y que no busca incentivar a otros jóvenes a abandonar sus estudios. En su caso, comprendió que estaba siguiendo una formación que no lo representaba y eligió concentrar sus esfuerzos en el baile. El bailarín destacó que las oportunidades internacionales no aparecieron de manera inmediata. Detrás de cada viaje hubo aproximadamente una década de preparación, competencias y capacitaciones. “A veces veo jóvenes que se desmotivan porque no obtienen resultados ahora, pero esto no ocurre en poco tiempo. Se logra con muchos años de trabajo”, sostuvo. También remarcó que la danza necesita formación y profesionalismo, al igual que otras carreras: “No es solamente tomar un par de clases. Son años de estudio y de técnica. En el camino hay que estudiar, estudiar y no parar hasta que empiezan a surgir pequeñas oportunidades que después se hacen más grandes”. Su trabajo como docente en Jujuy Además de bailar, Hernán da clases desde hace aproximadamente seis o siete años en Jujuy. Su primera oportunidad surgió después de competir en Buenos Aires con un grupo que clasificó para representar al país en Estados Unidos. Con el paso del tiempo decidió fortalecer su preparación pedagógica e ingresó al profesorado de Expresión Corporal. También realizó cursos con docentes de Buenos Aires y del exterior. “Me di cuenta de que me encantaba enseñar y ayudar a alguien cuando algo no le salía. Bailar y dar clases son dos cosas distintas, pero a mí me apasionan las dos”, señaló. Actualmente, la docencia representa una parte central de su actividad en la provincia. Sin embargo, considera que todavía tiene pendiente vivir más experiencias profesionales como bailarín sobre grandes escenarios. El próximo sueño de Hernán Ariel Su intención es instalarse temporalmente en Buenos Aires o en otro país para buscar nuevas oportunidades. Corea, China y Estados Unidos aparecen entre las posibilidades, debido a los contactos que construyó durante sus viajes. “Me gustaría irme al exterior a probar suerte y dar todo en otro país. Siempre se vuelve, pero quiero vivir ese lado de la experiencia del bailarín”, explicó. Entre sus metas aparece trabajar junto con artistas como Bad Bunny, Rauw Alejandro o María Becerra. También reveló cuál sería uno de sus mayores sueños profesionales: bailar en el espectáculo de un Super Bowl. Mientras prepara un nuevo proyecto sobre el que todavía no puede brindar detalles, continúa enseñando en Jujuy y construyendo una trayectoria que comenzó en Alto Comedero y ya lo llevó a escenarios y producciones de diferentes partes del mundo.