
En la previa del Día de la Primavera, un adolescente de 13 años fue acompañado por su mamá a comprar flores para su novia. La escena dejó un tierno intercambio, pero también una reflexión sobre la importancia de guiar a los jóvenes en sus primeros vínculos afectivos. El chico contó que las flores eran para Luna, su novia desde hace un mes. Al preguntarle qué mensaje quería dedicarle, respondió con sencillez: “La amo mucho”. Mientras elegían el regalo, su mamá explicó que también comprarían flores para la hermana del adolescente y valoró la posibilidad de compartir ese momento con él. El mensaje de la mamá sobre el amor sano Más allá del regalo, la mujer destacó el rol de las familias durante la adolescencia y la necesidad de conversar sobre la forma de construir vínculos saludables. “Creo que hay que enseñar eso: el amor sano, las relaciones sanas. Esto motiva, inspira y hay que acompañar a los chicos”, expresó.
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