
Soledad Mallagray, Reina Capital del Departamento Doctor Manuel Belgrano en 2002, regresó a Jujuy para reencontrarse con la Fiesta Nacional de los Estudiantes y con el legado de una familia de reinas que dejó su huella en distintas generaciones de la FNE. Actualmente vive en Córdoba y esta vez volvió con una mirada diferente: como mamá, como tía y también como exrepresentante. Además, llegó para acompañar a Luna Pereira, representante de Los Lapachos, de quien es madrina. “Ahora la veo con ojos de turista” Mallagray explicó que vivir durante años fuera de Jujuy le permitió dimensionar aspectos de la FNE que muchas veces los jujeños naturalizan. Uno de los puntos que más sorprende a quienes conocen la fiesta por primera vez, señaló, es que las carrozas sean construidas íntegramente por estudiantes. “Que una carroza se mueva y que la hagan los estudiantes, que no salga de una fábrica industrial, sorprende muchísimo. Acá se naturaliza mucho el talento del jujeño haciendo carrozas”, destacó. También recordó que su tesis de Periodismo estuvo vinculada a la Fiesta Nacional de los Estudiantes. Al intentar explicar cada uno de sus componentes, desde las elecciones hasta la construcción de una carroza, comprendió la dimensión que tiene la celebración. Hoy esa experiencia se repite con sus hijos, quienes le preguntan cómo se construyen las estructuras, cómo funciona la iluminación y cuánto tiempo trabajan los carroceros. Su inesperado reinado en 2002 Soledad también recordó cómo comenzó su historia como representante. Ese mismo año se había cambiado a Los Lapachos y decidió presentarse apenas unos días antes de la elección. Luego llegó la elección Capital, una instancia que aseguró nunca haber imaginado ganar. La experiencia también estuvo atravesada por momentos difíciles. Con apenas 17 años, contó que tuvo que convivir con cuestionamientos y comentarios relacionados con su apellido y con la tradición de reinas dentro de su familia. A pesar de eso, destacó la fortaleza con la que atravesó aquella etapa y los recuerdos que conserva de sus compañeros, amigos y familiares. El regreso a una FNE diferente Más de dos décadas después, Mallagray encontró una Fiesta Nacional de los Estudiantes distinta a la que vivió como adolescente. La Ciudad Cultural, la tecnología, las pantallas, la organización y las nuevas modalidades de los desfiles son algunos de los cambios que más llamaron su atención. “Veo algo mucho más profesional, más tecnológico y con mucha organización. Los chicos también pueden disfrutarlo de otra manera”, expresó. Sin embargo, aseguró que la esencia de los carroceros continúa intacta: las jornadas de trabajo, las familias colaborando, los colchones, la comida compartida y el esfuerzo de los estudiantes para terminar sus proyectos. Para Soledad, volver a Jujuy significa reencontrarse con aquella adolescente que fue Reina Capital en 2002, pero también descubrir la FNE nuevamente a través de los ojos de sus hijos.
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