
El trabajo informal continúa siendo un problema estructural en Argentina y presenta niveles aún más elevados en las provincias del norte. Canal 4 habló con Laura Golovanesky, doctora en Economía, quien analizó las causas y consecuencias de esta situación. “Siempre tenemos, en la Argentina en particular, en América Latina en general y en Jujuy más, valores muy altos de empleo informal”, explicó. Según indicó, el fenómeno está directamente relacionado con la dificultad de la economía para generar empleos de calidad. “La economía no alcanza a generar los puestos de trabajo que se requieren para que toda la población que desea trabajar lo haga en condiciones de calidad, con la posibilidad de una jubilación en el futuro y con acceso a la salud a través de obras sociales”, sostuvo. Jujuy, por encima del promedio nacional Al referirse a los niveles actuales de informalidad, Golovanesky señaló que según el INDEC, “más o menos el 44% de la población estaría con empleos informales a nivel del país” y agregó que “para Jujuy se eleva a más o menos el 55%”. “Es una economía que típicamente ha tenido niveles de informalidad más altos. En general, las economías del norte tienen esta característica”, expresó. La economista explicó que, ante la falta de puestos formales, muchas personas terminan aceptando otras alternativas para obtener ingresos. “Las personas necesitan vivir y tienen que trabajar de lo que haga falta para poder generar sus ingresos”, planteó. Jóvenes y adultos mayores, entre los más afectados La informalidad atraviesa diferentes edades, aunque hay grupos que presentan mayores dificultades. “Los mayores niveles de informalidad están entre la población más joven, menores de 30 años, y la población mayor”, señaló Golovanesky. Para la especialista, los extremos etarios son los que suelen encontrarse en peores condiciones dentro del mercado laboral. También explicó que las empresas de menor tamaño pueden enfrentar dificultades para sostener todas las obligaciones vinculadas con un empleo registrado. “A veces las empresas de menor tamaño no tienen la capacidad financiera de estar en regla con todo lo que implica: cargas sociales y aportes jubilatorios”, indicó. Sobre qué características debería tener un empleo de calidad, destacó como punto básico los aportes jubilatorios, además de derechos como vacaciones pagas, obra social y protección ante un eventual despido. “Ese derecho también es una de las protecciones de estar con un trabajo formal”, concluyó.
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