
Los incendios en Jujuy volvieron a encender la preocupación de bomberos y brigadistas, especialmente por la combinación de viento, vegetación seca y conductas imprudentes. En los últimos días, distintos sectores de la provincia registraron focos que obligaron a intensificar el trabajo de los equipos de emergencia. La bombera voluntaria de San Florián, Fabiana Mamaní, habló en Canal 4 y apuntó principalmente a la quema de basura como una de las causas más frecuentes. Según explicó, muchas personas prenden fuego pequeños residuos sin medir el riesgo del lugar donde lo hacen ni las consecuencias que puede tener cuando hay viento. “La mayoría de los incendios se originan por microbasurales” Mamaní señaló que los incendios no responden a una sola causa, sino a una suma de factores. Sin embargo, remarcó que la acción humana sigue siendo clave en el inicio de muchos focos. En esa línea, advirtió que los microbasurales aparecen como uno de los principales puntos de origen. “La mayoría de los incendios se han originado por los microbasurales”, afirmó la bombera, al remarcar que el problema se agrava cuando se suman las condiciones climáticas. La presencia de viento norte, pasto seco y acumulación de residuos vuelve más riesgosa cualquier quema. Por eso, insistió en que no es momento de prender fuego, ni siquiera para quemar restos pequeños de basura o materiales acumulados. El viento complicó la situación en los últimos días La bombera explicó que hasta hace poco la temporada se venía desarrollando con relativa calma, pero la situación cambió con la llegada de los vientos. A partir de esta semana, los focos comenzaron a multiplicarse y los bomberos debieron volver a trabajar en zonas sensibles. “Hasta hace una semana atrás la estábamos viendo tranquila”, indicó. Pero aclaró: “Esta semana empezamos con los vientos y empezaron las novedades con el tema de los incendios”. Uno de los sectores que generó preocupación fue una zona en la que ya se había trabajado el año pasado y que volvió a presentar riesgo por la cantidad de vegetación acumulada. Mamaní explicó que se trata de lugares donde el material seco queda listo para prenderse con facilidad. “Pensábamos que no iba a ocurrir este año, pero bueno, llegó nomás”, expresó, al describir el escenario que enfrentaron los bomberos durante los últimos días. El riesgo en zonas urbanas \"puede dejar sin luz a todos en el barrio\" Otro punto de preocupación es que varios incendios comenzaron cerca de zonas urbanas. Esto no solo implica riesgo para viviendas, sino también para servicios esenciales y para los vecinos que viven alrededor. Mamaní contó que uno de los focos recientes se inició en un basural y pudo haber tenido consecuencias más graves por estar en una zona habitada. “Podría haber traído otras consecuencias este incendio de anoche”, señaló. La bombera también advirtió que el fuego puede afectar postes de luz y dejar sin servicio eléctrico a barrios enteros. Por eso, pidió pensar el problema de manera comunitaria: un incendio no solo pone en riesgo a quien prende fuego, sino también a vecinos, viviendas, animales, infraestructura y servicios. Basura, vidrios y pasto seco: una combinación peligrosa Durante la entrevista, Mamaní también hizo hincapié en la importancia de sacar la basura en los días correctos y evitar la acumulación de residuos en lugares no habilitados. Explicó que los vidrios arrojados en basurales o espacios abiertos pueden convertirse en un factor de riesgo, ya que con el sol pueden actuar como una lupa y favorecer el inicio de fuego sobre material seco. La situación de los incendios en Jujuy La preocupación también aparece en los datos provinciales. Según informó la Dirección Provincial de Incendios Forestales, en Jujuy se registraron alrededor de 150 incendios en dos meses y medio durante la temporada alta. Además, las autoridades remarcaron que el 95% de los incendios tiene origen en la acción humana. El director provincial de Incendios Forestales, Jorge Torrico, explicó que el riesgo alcanza a distintas regiones de la provincia por la presencia de pasto seco en la Quebrada, la Puna, los Valles y el Ramal. También pidió evitar quemas, especialmente por la disponibilidad de material combustible. En cuanto a la superficie afectada, este año se quemaron aproximadamente 1.060 hectáreas en Jujuy, una cifra menor a la registrada para el mismo período de 2025, cuando ya se habían afectado 3.900 hectáreas. Otros registros periodísticos sobre 2025 marcaron que, hacia octubre de ese año, Jujuy ya reportaba 292 incendios y un incremento del 171% en la superficie afectada respecto a 2024, con 3.180 hectáreas más dañadas. Hacia el cierre de la temporada, el balance informado señaló más de 300 incendios y cerca de 10.000 hectáreas quemadas en la provincia.
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