El handball jujeño tuvo un fin de semana de fuerte protagonismo con la disputa de la Fase 1 del Torneo Nacional de Clubes en la provincia. En la rama femenina, CIAF Balonmano alcanzó el subcampeonato nacional después de un exigente certamen que disputó con apenas nueve jugadoras y sin incorporar refuerzos. Sergio “Checho” Molina, profesor de handball, visitó Canal 4 junto a Agostina Franco y Alma Savio Sapag, dos de las integrantes del plantel, y repasó el camino del equipo hasta la definición del torneo. Para Molina, haber podido disputar la competencia en Jujuy también representó una ventaja importante para los equipos locales, especialmente por las dificultades económicas y logísticas que habitualmente implica viajar desde la provincia hacia otras sedes nacionales. “Poder tenerlo en nuestra provincia y poder haber sido protagonistas nos pone más contentos todavía”, destacó el entrenador. Un Nacional exigente y un plantel de solo nueve jugadoras El camino hacia la final demandó un enorme esfuerzo físico. Las jugadoras afrontaron cuatro partidos en tres días, con semifinal y final disputadas durante la última jornada. Agostina Franco describió la intensidad del certamen y destacó el rendimiento colectivo. “Lo dimos todo, lo dejamos todo. No creo que podamos haber jugado mejor. Estoy muy orgullosa del equipo porque hicimos un hermoso torneo”, expresó. Uno de los datos que dimensiona aún más el resultado es la cantidad de integrantes disponibles. Molina explicó que CIAF disputó el Nacional con nueve jugadoras, cuando habitualmente un plantel puede contar con alrededor de 16. Además, el club tomó la decisión de afrontar la competencia únicamente con deportistas formadas en la institución. La semifinal fue una de las pruebas más difíciles. CIAF llegó a estar siete goles abajo, pero logró revertir el desarrollo y quedarse con el pase al partido decisivo. Una final marcada por el cansancio y una lesión En la definición femenina, Club Vargas de La Rioja derrotó 23-16 a CIAF, que cerró su participación como subcampeón nacional. Las jujeñas llegaron al encuentro después del fuerte desgaste acumulado durante la jornada y, en un momento clave, sufrieron la lesión de una integrante de la primera línea. “Estábamos a un gol de diferencia y se nos golpea una jugadora en la rodilla. Ahí nos dejó rengos porque fue muy difícil reponerse”, contó Agostina. Pese al resultado, las jugadoras remarcaron el orgullo por haber competido hasta el final y haber llegado a la definición con un plantel reducido. Alma Savio Sapag también puso el acento en el sentido de pertenencia que existe dentro de CIAF. “Es realmente una pasión. Siempre vivimos la camiseta a full y tratamos de dejar todo en la cancha. Esa es la mística del club”, sostuvo. Un gran torneo para el handball jujeño El certamen también dejó otro resultado destacado para la provincia. Sportivo Rivadavia de El Carmen se consagró campeón en la rama masculina, un logro que permitió conseguir una plaza de ascenso para la Federación Jujeña. “Un equipo campeón y otro subcampeón implica muchísimo para la provincia y para nuestro deporte”, valoró Molina. El entrenador consideró que los resultados muestran el nivel que atraviesa actualmente el handball provincial y remarcó la importancia de contar con competencias nacionales en Jujuy. Ya piensan en el próximo desafío El descanso para CIAF fue breve. Después del torneo, el plantel tuvo el lunes libre, retomó el martes con tareas regenerativas y rápidamente comenzó una nueva etapa de preparación. El próximo objetivo será el Nacional de Cadetes, previsto para el 25 de septiembre en Salta, donde el club volverá a competir con sus categorías formativas. Para Molina y sus jugadoras, el subcampeonato deja mucho más que una medalla: confirma un proceso deportivo sostenido por jóvenes formadas en el club, el sentido de pertenencia y el trabajo de un equipo que consiguió meterse entre los mejores del país.