CHICAGO (AP) — La decisión de la Corte Suprema de dar aprobación preliminar a la orden del presidente Donald Trump de restringir el voto por correo no cambia por ahora ningún procedimiento para las elecciones legislativas de noviembre, pero ya ha sumido en la incertidumbre el método que casi un tercio del país utiliza para votar.

En lugar de afirmar que la orden de Trump es legal, el alto tribunal indicó el lunes que era demasiado pronto para que los estados gobernados por demócratas la impugnaran en junio, cuando convencieron a un juez federal en Boston de congelar la orden para las elecciones de noviembre. Eso, en la práctica, reinicia la batalla legal sobre la orden en un calendario increíblemente comprimido, con las primeras boletas a punto de ser enviadas a votantes en el extranjero y al personal militar de Carolina del Norte en poco más de una semana.

Sigue vigente una segunda orden judicial que prohíbe al Servicio Postal realizar cambios para cumplir la directiva de Trump. Aun así, el gobierno presentó tarde el lunes una moción para que se levante esa segunda suspensión, y ha publicado nuevas regulaciones del Servicio Postal que entrarían en vigor el martes si queda totalmente despejado el camino legal.

Esa nueva norma exige un formato específico para los sobres que contienen boletas enviadas por correo —lo que podría obligar a algunas jurisdicciones a revisarlos por completo— y obliga a los estados a usar un sistema electrónico para identificar ante el Servicio Postal quién está votando por correo. Si los estados no cumplen la norma, sus boletas por correo no se enviarán.

La perspectiva de un cambio tan drástico en cuestión de días dejó atónitos a los críticos. En su voto disidente, la jueza Ketanji Brown Jackson advirtió que la decisión “inyecta innecesariamente caos e incertidumbre en las próximas elecciones legislativas de mitad de mandato”.

David Becker, director ejecutivo del Center for Election Innovation & Research, coincidió y sostuvo que la mayoría “pareció crear un caos total de cara a las elecciones de mitad de mandato” y que sería “imposible” que los estados cumplieran las nuevas reglas a estas alturas.

Algunas boletas para las elecciones de noviembre están previstas para enviarse en cuestión de días Jesse Salinas, registrador del condado de Yolo en California y presidente de la asociación de funcionarios electorales de ese estado, señaló que las boletas en su estado empiezan a enviarse dentro de 11 días y que su condado ya imprimió sus sobres.

“Uno mira el calendario y es un poco caótico”, declaró Salinas, añadiendo que no sabe con precisión qué diseños de sobres cumplen las nuevas reglas.

Descartó la idea de una revisión de procedimientos a última hora. “La capacidad para hacer eso, simplemente no la veo”, indicó.

Tammy Patrick, directora de programas del Elections Center, una asociación de 2.500 funcionarios electorales, advirtió que es imposible que cualquier estado cumpla la norma y que nadie con quien habló lo ha intentado.

“No hay un solo estado que haga sus elecciones de la manera que establece esta norma postal", señaló Patrick en una entrevista. "Había la suposición de que esto no va a ocurrir porque era imposible hacerlo tal como está planteado, nadie lo hace de esta manera”.

Cisco Aguilar, secretario de gobierno demócrata de Nevada, donde cada votante registrado recibe una boleta por correo, señaló que la oficina postal ya había entregado por error tres docenas de boletas por correo de las primarias de junio de su estado.

“¿Van a llegar en siete días y construir una base de datos masiva con un 100% de precisión?", apuntó Aguilar, incrédulo. "Es imposible implementar este sistema con tan poco tiempo”.

Trump vota por correo, pero busca limitarlo para los demás Trump desde hace tiempo ha intentado que votar por correo sea en gran medida imposible, aunque él mismo ha emitido repetidamente su voto de esa manera.

Trump culpó falsamente al voto por correo de su derrota en 2020 y alimentó enrevesadas teorías conspirativas que ha intentado demostrar tras volver al cargo. Los jueces le impidieron el año pasado crear nuevas restricciones al voto mediante una orden ejecutiva, y solo emitió su orden más reciente después de que su proyecto para reformar los procedimientos de votación se estancara en el Senado en medio de la oposición demócrata.

La Comisión de Asistencia Electoral determinó que el 29% de los votantes en 2024 emitió su voto por correo. Los demócratas suelen usar el voto por correo más que los republicanos, reflejo de cómo el proceso se ha polarizado desde que Trump empezó a atacarlo en 2020. Aun así, el presidente no ha podido imponer los cambios amplios que ha buscado porque la Constitución otorga el control de las reglas de votación a los estados y, en las elecciones federales, al Congreso, no al presidente.

Expertos legales subrayaron que por eso consideran poco probable que la orden de Trump llegue a aplicarse. No es solo que la mayoría de la Corte Suprema señaló que no ha determinado si la medida es constitucional, sino que cada victoria que el gobierno ha obtenido hasta ahora se ha debido únicamente a que ha argumentado que es prematuro hablar de su constitucionalidad. Los opositores ya están sopesando nuevas demandas desde que la norma se publicó el viernes por la noche.

Vislumbran más litigios Becker, exabogado del Departamento de Justicia que coescribió un libro que desmonta las mentiras de Trump sobre las elecciones de 2020, vaticinó que la siguiente ronda de litigios impedirá que la orden se aplique en noviembre. Rick Hasen, profesor de Derecho en UCLA, dijo tras el fallo: “Esto no necesariamente significa nada en términos de noviembre”.

Derek Muller, profesor de Derecho en Notre Dame, señaló que la Corte Suprema aun así garantizó una batalla judicial tensa en los próximos días.

“Pone a los tribunales en una situación terrible, porque lo que sea que ocurra queda súper cerca de la elección", explicó Muller. "Si lo permite, crea una enorme disrupción para los estados. Si lo suspende, enfurece visiblemente al gobierno”.

Hasen dijo que es inconcebible que la regulación afecte a los votantes en noviembre.

“Tanto razones legales como prácticas hacen que sea prácticamente imposible de aplicar”., sostuvo Hasen sobre la orden de Trump relativa al voto por correo.

Las elecciones las administran funcionarios locales en miles de oficinas dispersas, muchas de las cuales ni siquiera tienen un empleado a tiempo completo. Patrick dijo que quienes trabajan en el sector han quedado totalmente confundidos.

“Los funcionarios electorales se sienten como sacos de boxeo en este momento porque planifican una forma de llevar a cabo sus elecciones y tienen planes de contingencia por si se desata un incendio o si un lugar se queda sin electricidad", aseguró Patrick. "Pero ¿cómo se planifica algo que afecta a un tercio, a la mitad o a todos sus votantes?”.