Finlandia ocupa el primer lugar como el país más feliz del mundo. También es el que más desempleo registra en la Unión Europea, con un 10,5% a mediados de 2026. Entonces, superó a España por algunas décimas. A pesar de esto, y de sus inviernos de noches largas y temperaturas casi siempre bajo cero, muchos jóvenes españoles ven a esa nación como una verdadera meca laboral.

En especial, quienes han elegido ser maestros o profesores. Porque, en Finlandia, el sistema educativo es un referente para muchos países, debido a sus buenas condiciones que favorecen a docentes y alumnos. Por eso, muchos docentes buscan mejores oportunidades en Helsinki u otras ciudades.

Este es el caso de Andrea Herranz Carvajal, de 26 años, quien cambió Madrid por Helsinki en 2024 para enseñar en una escuela preescolar de habla inglesa. Primero a niños de entre 3 y 4 años, y luego de 5 a 6 años. En una entrevista con La Vanguardia dice: "Aquí no hay crisis de vivienda, gano 3.000 € y pago 800 de alquiler".

Andrea Herranz, a quien podemos seguir en su página de Instagram. comenzó su relación con Finlandia en 2019, cuando estuvo allí durante cuatro meses gracias a una beca del programa Erasmus. Entonces, se convenció de que era el lugar donde quería trabajar como maestra. Desde 2024 narra en su IG su día a día y brinda consejos a quienes desean seguir sus pasos.

"En Madrid el salario era malísimo"

“En Madrid encontraba algunos trabajos, pero el salario era malísimo, entonces busqué ofertas de empleo en Finlandia y apliqué a una. Me hicieron la entrevista online y a los dos días me dijeron que me habían tomado”, cuenta.

La maestra madrileña Andrea Herranz Carvajal está desde 2024 en Helsinki, enseñando en una escuela preescolar de habla inglesa. Foto: @teacherstudio.

Entre la exitosa entrevista y su llegada a Helsinki pasaron tres meses. Durante ese lapso, Andrea solicitó las becas al gobierno y así obtuvo el dinero que necesitaba para pagarse el vuelo, la fianza del apartamento alquiló e incluso para la convalidación de los títulos.

Andrea admite que el sueldo fue el principal motivo para mudarse. “En una escuela infantil de Madrid me ofrecían 1.100 euros, y en Finlandia, ahora mismo, gano 3.000 euros brutos al mes”, describe. Y añade: “En España, con 1.100 euros, tendría que seguir viviendo con mis padres; aquí puedo pagar el alquiler, la comida y encima ahorrar”.

Andrea Herranz Carvajal se enamoró de Helsinki cuando llegó en 2019 por una beca de cuatro meses. Foto: @teacherstudio.

Luego asegura que los países nórdicos no son tan caros como parece. “La gente tiene la idea de que todo es supercaro, pero no es así. Es verdad que hay productos más costosos, pero muchas otras cosas salen lo mismo que en Madrid. Por ejemplo, yo pago 800 euros al mes por una casa de casi 50 metros cuadrados, algo imposible allá”.

En cuanto a la educación, afirma que en Finlandia es “muchísimo más abierta y libre, porque en España hay un currículum que seguir, conseguir ciertos objetivos y trabajar una serie de contenidos; en cambio, aquí es la maestra quien va viendo lo que los alumnos necesitan, sus necesidades, sus preferencias y sus gustos”.

Agrega que “es una educación muy basada en la vida y en la naturaleza: una vez a la semana salimos de excursión, vamos al bosque, a museos, o al teatro”.

Helsinki, la capital de Finlandia, se ha convertido en una meca para jóvenes docentes españoles. Foto: Archivo.

Además, mientras en España hay un docente por cada 20 alumnos, en la escuela de Helsinki hay tres maestros por 19 alumnos. En suma, todas son ventajas, al menos bajo la optimista mirada de Andrea.