En una jornada en la que el dólar se mantuvo estable en $ 1.500 pero el riesgo país volvió a subir y tocó los 532 puntos, el viceministro de Economía, José Luis Daza, destacó la estabilidad cambiaria frente a los shocks y aseguró que el proceso de desinflación continuará en la Argentina, por lo cual la inflación dejó de representar una preocupación central.

"La Argentina cambió el año pasado cuando en un ciclo político tenemos un shock político financiero, el sistema de cambios vigente no se cambia, se mantiene, para lograr eso habíamos trabajado por un año, no es azar que tuvimos la colaboración de Estados Unidos en octubre y eso es la manifestación de que Argentina ya cambió", dijo el funcionario.

Daza sacó esa conclusión esta mañana durante la 23ª edición del Council of the Americas junto a la Cámara de Comercio. En primer fila se encontraban Mario Grinman (CAC), Martín Rappalini (UIA), Nicolás Pino (SRA), Jorge Brito (Adeba), Gustavo Weiss (Camarco), Adelmo Gabbi (Bolsa de Comercio) y Alejandro Bulgheroni (PAE).

El viceministro asistió al Alvear Palace Hotel en reemplazo de Luis Caputo, quien por redes informó que tenía fiebre, y se mostró acompañado del asesor uruguayo Ernesto Talbi y el secretario de Hacienda, Carlos Guberman. En ese marco, destacó que el proceso de desinflación es "muy sólido" y que continuará en los próximos meses.

"Estamos desinflando y bajando la inflación al ritmo de los mejores países. Va a seguir bajando y para mí no es un tema", dijo Daza, una semana después de que el IPC de julio cortó tres meses de desaceleración con una suba del 2,1% y luego de que el Presidente anunciara que va a ser un recital para festejar una inflación mayorista del 0,8% el mes pasado.

El funcionario destacó el superávit fiscal y externo, y aseguró que "la Argentina ya cambió". Daza situó el quiebre en la elección de Javier Milei, a quien describió como un presidente que llegó con la promesa explícita de reducir el tamaño del Estado. "El cambio es, creo yo, permanente", sostuvo, y destacó un cambio de comportamiento de la sociedad.

En ese sentido, explicó que en las últimas décadas ante shocks políticos y financieros, la población reaccionó dolarizándose y con una fuga de capitales, sacando el dinero y llevándoselo a otros países. "El año pasado tuvimos un shock político muy fuerte, una fuertísima dolarización, pero por primera vez los argentinos mantuvieron los dólares en Argentina, en el sistema financiero", afirmó.

En otro tramo de su exposición, el viceministro aseguró que el Gobierno continuará con la compra de reservas en una señal hacia inversores y anticipó que la aprobación de la reforma de la carta orgánica del Banco Central (BCRA) provocará un “shock de confianza” en la economía. “Cuando se apruebe la ley del BCRA va a ser un shock de confianza para la economía", sostuvo.

El funcionario repasó las tres subas de calificación crediticia que recibió el país en el último año por parte de Fitch, S&P y Moody's, subrayó que la Argentina es hoy el único país del G20 con superávit fiscal, y que ese resultado dejó de ser un dato de gestión para convertirse en un "consenso" social que —según describió— atraviesa desde los sectores más de izquierda hasta los más de derecha.

En medio del ajuste a las universidades, señaló que las exportaciones de energía superan a las del agro y planteó que la Argentina gradúa unos 6.000 ingenieros por año y va a necesitar 18.000, además de soldadores, electricistas y mecánicos, un déficit de mano de obra que —dijo— se va a "derramar" sobre el resto de la economía, citando el efecto multiplicador que generó el cobre en Chile.

Daza también se refirió a la situación social y reconoció que, pese a los "esfuerzos", la pobreza en Argentina todavía sigue siendo "excesivamente alta". Sin embargo, aseguró que el Gobierno busca avanzar en su reducción sin comprometer el rumbo macroeconómico. “Estamos trabajando, estamos enfocando, lo estamos haciendo de manera robusta y sostenible”, señaló.