Gracias a su propulsión nuclear y al suministro de comida y otros elementos esenciales desde otros buques, uno de los portaaviones más poderosos del mundo, el USS Abraham Lincoln, puede permanecer en alta mar por tiempo indefinido. Sin embargo, para la tripulación esto podría afectar su salud mental.

En 2020, el USS Dwight D. Eisenhower estuvo 206 días consecutivos en el mar y estableció un récord de permanencia. El récord acaba de ser superado por el Abraham Lincoln, que lleva más de 266 días consecutivos de navegación. El hito causa preocupación por la salud mental de sus casi 5.000 tripulantes.

Desde enero, el portaaviones de la clase Nimitz se encuentra en el mar Arábigo para proteger la navegación comercial en el estrecho de Ormuz y respaldar las operaciones militares de Estados Unidos contra Irán.

El 21 de noviembre de 2025 había zarpado desde su base en San Diego, California, para un despliegue de rutina. Luego de permanecer en la base de Guam, en el Pacífico, entre el 10 y el 12 de diciembre, fue enviado hacia Oriente Medio. La escala técnica en Guam fue la última vez en que el buque tocó tierra.

Ansiedad, depresión y estrés

Las tripulaciones de este tipo de buques suelen estar preparadas para permanecer varios meses en alta mar. Pero, según informaciones difundidas por el sitio de temas de defensa Stars and Stripes, algunos marinos expresaron a sus familiares un profundo agotamiento emocional tras tantos meses de operaciones continuas.

A bordo del portaaviones USS Abraham Lincoln trabajan casi 5.000 tripulantes. Foto: Daniel Kimmelman. Armada de los EE. UU. AP.

Este tipo de operaciones tan extensas hace que las jornadas laborales deban extenderse durante muchas horas, con escasas oportunidades de descanso y sin la posibilidad de abandonar el buque para recuperarse psicológicamente.

El sitio Infodefensa agrega que las fuerzas armadas de Estados Unidos han incrementado los programas de apoyo psicológico para sus efectivos, especialmente después de detectar un aumento de casos de ansiedad, depresión y estrés.

Sin embargo, situaciones como la del Lincoln vuelven a dejar en evidencia las dificultades de mantener el bienestar emocional de miles de personas confinadas durante meses en un entorno de alta exigencia.

Especialistas en medicina militar aseguran que la combinación de aislamiento, fatiga acumulada, presión constante y ausencia de contacto con la vida cotidiana puede afectar el rendimiento operativo y aumentar el riesgo de que surjan problemas de salud mental.

El prolongado aislamiento en alta mar, y medio de una guerra, puede provocar situaciones de estrés y depresión. Foto: EFE .CENTCOM.

Según informa El Debate, para el 30 de junio de 2026, Estados Unidos tenía desplegados cerca de Irán, además del Lincoln, el portaaviones USS George H. W. Bush y el Grupo de Preparación Anfibia USS Tripoli. En total, son 19 buques de guerra y 28 aeronaves, con unos 50.000 efectivos.