En 1996, mi madre, Azucena Paradiso, entró a un estudio de grabación para dejar registrada su voz interpretando algunos de los tangos que habían acompañado buena parte de su vida. Lo hizo junto a Las Guitarras Argentinas, en una grabación profundamente nuestra: una voz, guitarras y canciones que forman parte de la memoria sentimental de varias generaciones. Aquel trabajo tuvo una circulación muy limitada y, con el paso de los años, las grabaciones quedaron prácticamente olvidadas. Parecían destinadas a ser un recuerdo familiar.

Hoy Azucena tiene 94 años y, como hijo, sentí que no podía permitir que aquella voz y aquel momento de su vida terminaran perdiéndose en el tiempo. Comencé a recuperar las grabaciones originales, las fotografías y la historia que había detrás de ellas. Lo que imaginé como un homenaje a mi madre terminó convirtiéndose en algo que para nuestra familia tiene un significado mucho mayor: preservar un pequeño fragmento de la memoria del tango argentino y permitir que pueda ser escuchado por nuevas generaciones. A 30 años de haber sido grabadas, aquellas canciones están disponibles en las plataformas digitales (azucenaparadiso.com). Hay algo profundamente emocionante en pensar que una interpretación que permaneció durante décadas prácticamente en silencio, hoy puede llegar en segundos a alguien en Argentina, Japón, Francia, Italia o cualquier otro lugar donde se ame el tango.

No escribo para promocionar un disco sino porque esta experiencia me hizo pensar en cuántas voces, fotos, grabaciones e historias de nuestros padres y abuelos pueden estar esperando que alguien las rescate. En nuestro caso, tuvimos la fortuna de llegar a tiempo. Hoy mi madre puede ver cómo aquellas canciones vuelven a vivir. Su voz no quedó olvidada.

Marcelo Palazzo

OTRAS CARTAS

“Cementerio de la Recoleta: indignante uso comercial”

Al parecer, las “ideas de la libertad” han llegado a la bóvedas del Cementerio de la Recoleta, bajo la forma de un gift shop, de 25 m2, digno de un puesto de comestibles de cualquier estación ferroviaria. Libertad de consumir y “vender alimentos al paso” como reza la convocatoria de la licitación en curso.

¿En pleno centro neurálgico del barrio y rodeado de bares y cafés para disfrute de los pasantes, qué sentido tiene poner un puesto de expendio de souvenirs y alimentos dentro del cementerio? ¿Es necesario semejante insulto a un campo santo, patrimonio nacional y en pie desde 1822? Ya no digamos desde lo estético y patrimonial -que es mucha ofensa-, sino desde lo ético y moral. Por el Cementerio de la Recoleta ha pasado la historia de la nación.

Muchas dudas van surgiendo: ¿quien gane la licitación, podrá poner a su antojo escaparates, vidriería, heladeras y todo lo que implique el mobiliario de un puesto de comidas, y con qué criterio? ¿Los tours nocturnos serán acompañados de bebidas en mano? ¿Se dispensará alcohol? ¿Cómo se plantea la disposición de residuos? ¿A qué mente privilegiada se le ocurrió peregrina idea?

Considero que no todo vale en pos de “incentivar el turismo”. Sería muy propicio que el jefe de Gobierno porteño, por conducto de sus funcionarios del área de Patrimonio, nos convocase a una reunión de vecinos para explicar la “genial” iniciativa.

Ezequiel Martín Barakat

“Messi, la oda a tu padre nos llegó al alma”

Y no dejás de sorprendernos, Leo. Jugaste el Mundial con el corazón; nunca bajaste los brazos; diste todo y pusiste el alma en cada partido. Llegaste a la final con la esperanza de ver a tu padre. Sos todo lo que está bien: entrega, esfuerzo, trabajo, humildad, fortaleza, sencillez, sostén para otros, buen hijo, buen padre, buen hermano, buen compañero y un agradecido a la vida. Sos un ejemplo para nuestros chicos y para todos nosotros.

La carta de despedida a tu padre vale más que alzar la Copa del Mundo. Esta oda a tu padre nos llegó al alma. Estáte seguro de que tu padre los seguirá guiando, sosteniendo y acompañando en cada momento desde el cielo. Hoy es tiempo de llorar y de abrazar esa tristeza. Por suerte tenemos la memoria del alma, donde podemos ir a buscar todos los lindos recuerdos que atesoramos y la esperanza de que un día nos volveremos a encontrar con los que ya se fueron.

¡Gracias, Leo, por tu lindo testimonio!

Mechi Moreno

“Que la tasa vial se destine a lo que corresponde por ley”

Todos los días mediante carga de combustible y otros tipos de comprobantes que recaudan la misma, se paga la tasa vial. Su destino es a efectos de reparación, mantenimiento y creación de calles, rutas y autovías. Sin embargo, la recaudación de 2026 sería alrededor de un billón de pesos y, de dicho importe, solo un 25% se destinaría a lo que debe corresponder. El otro 75% se destinará a mantener el equilibrio fiscal.

Sería interesante que el jefe de Gabinete durante dos meses acompañe a un camionero por las rutas -y caminos rurales- para que vea su estado. De efectuarse el debido mantenimiento de los caminos rurales se incrementaría la producción agro-industrial, que sociedades del sector estiman en un 25% más (40 millones de toneladas / US$ 10 mil millones).

Sócrates decía que a la verdad no la puedes refutar; a mí, todo lo que tu quieras. O Hegel: lo verdadero es lo real. Y lo real es que se destine la tasa vial a lo que corresponde por ley: a calles, rutas, autovías, caminos rurales.

Antonio Juan Sforzin