Penélope Cruz tiene tanto arte como oficio. Mucho antes de conquistar Hollywood, ganar un Oscar o ponerse a las órdenes de directores como Pedro Almodóvar, Woody Allen o Asghar Farhadi, la actriz madrileña pasaba buena parte de su infancia en el salón de belleza que regentaba su madre, Encarna Sánchez. Entre secadores, rulos, tintes y permanentes aprendió un oficio que, asegura, todavía hoy podría ejercer profesionalmente si hiciera falta. “Podría dedicarme profesionalmente y nunca me interesaron los trucos de Hollywood”, asegura.

Aquella peluquería fue también una escuela improvisada. Allí aprendió a cortar el pelo, peinar, hacer permanentes y maquillar mucho antes de dar el salto a la interpretación. Años después llegarían Jamón, jamón, Belle Époque, Volver, Vicky Cristina Barcelona —que le valió el Oscar a mejor actriz de reparto— o Madres paralelas, pero Cruz asegura que sus verdaderos trucos de belleza siguen teniendo mucho más que ver con aquel salón de barrio que con los focos de de los mejores estudios.

Estas confesiones las realizó durante una reciente entrevista para Allure, en la que compartió conversación con la actriz y directora estadounidense Olivia Wilde dentro de un formato distendido en el que ambas respondían preguntas sobre belleza, carrera profesional, relaciones personales y experiencias de vida. Ambas vienen de estrenar 'The invite' el mes pasado, comedia dirigida por Wilde y protagonizada por la actriz española.

Ambas vienen de estrenar 'The invite' el mes pasado, comedia dirigida por Wilde y protagonizada por la actriz española. Foto: IG

Lejos de recurrir a supuestos secretos de belleza de la industria cinematográfica, Cruz fue tajante al explicar de dónde proceden realmente sus conocimientos. “Crecí en el salón de belleza de mi madre. Aprendí a cortar el pelo, a hacer peinados, permanentes... Todos mis trucos vienen de allí”, recordó.

De hecho, asegura que conserva tanta práctica que todavía podría desenvolverse sin problemas como peluquera. Una afirmación que dio pie a una de las anécdotas más curiosas de la conversación.

Según explicó, hace años recibió una llamada inesperada de su amiga Salma Hayek pocas horas antes de acudir a un estreno. Su equipo de peluquería y maquillaje había cancelado y, además, en casa se había ido la luz. Cruz improvisó un pequeño tocador iluminado únicamente con velas y terminó peinándola y maquillándola ella misma.

“Fue todo con velas porque no teníamos electricidad. Salió al estreno y todo quedó perfecto”, contó entre risas, reivindicando una habilidad que muy pocos asociarían a una de las actrices más reconocidas del cine internacional.

Rosalía y Penélope Cruz en el Mundial. Foto: IG

Del Mundial a un nuevo proyecto junto a Javier Bardem

Durante la conversación, Penélope Cruz apenas quiso entrar en cuestiones relacionadas con la fama o la vida privada y prefirió hablar de experiencias cotidianas y aprendizajes personales, mientras Olivia Wilde abordó cuestiones como la perimenopausia o la conciliación.

La actriz atraviesa además un momento de intensa actividad profesional. Este verano volvió a convertirse en protagonista fuera de los platós al seguir de cerca el recorrido de la selección española durante el Mundial de 2026 junto a Javier Bardem, apoyando al equipo desde las gradas en varios partidos disputados en Estados Unidos.

En el plano cinematográfico, Cruz volverá a compartir pantalla con Bardem en Bunker, la nueva película del director Florian Zeller, que competirá en la sección oficial del próximo Festival de Venecia. Será el reencuentro de la pareja en la gran pantalla ocho años después de Todos lo saben, consolidando una trayectoria que continúa combinando proyectos internacionales con el cine de autor.

Pau Ortiz