YPF presentó este jueves la mayor inversión enmarcada hasta ahora en el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), que deberá ser evaluada por el Gobierno de Javier Milei. El desembolso previsto asciende a US$51.000 millones durante toda la vida útil de Argentina LNG, el proyecto destinado a licuar y exportar el gas producido en Vaca Muerta.
La iniciativa será desarrollada por YPF junto con la italiana Eni y XRG, la compañía internacional de inversiones energéticas de la petrolera estatal emiratí ADNOC. La solicitud de adhesión al RIGI representa un paso clave para una de las principales apuestas de Horacio Marín como presidente y CEO de la petrolera argentina.
El monto presentado por Argentina LNG supera incluso los US$46.708 millones correspondientes a los 21 proyectos que ya fueron aprobados en un año y ocho meses dentro del régimen. La compañía lo definió como el mayor proyecto ingresado al RIGI y la inversión privada más grande anunciada en la historia argentina.
No obstante, el análisis que haga el Gobierno puede reducir el monto que vaya a gozar de los beneficios. En la resolución que acompaña las aprobaciones, el Ejecutivo precisa cuáles son los activos computables dentro del RIGI.
El plan contempla una cadena de producción integrada: desde el desarrollo de bloques de gas rico en Neuquén hasta su procesamiento, transporte y exportación. Incluye gasoductos dedicados, plantas de procesamiento, unidades para separar los líquidos del gas e infraestructura portuaria.
El último eslabón estará localizado frente a las costas de Río Negro, en el Golfo San Matías. Allí operarán dos unidades flotantes de licuefacción de gas natural, conocidas como FLNG, con una capacidad conjunta de 12 millones de toneladas anuales. El inicio de sus operaciones está previsto para 2031.
De los US$51.000 millones que se invertirían durante toda la vida del proyecto, unos US$29.000 millones deberán desembolsarse hasta la puesta en marcha de los dos buques. De ese total, aproximadamente US$24.000 millones estarán destinados a infraestructura estratégica, como complejos industriales, gasoductos, instalaciones portuarias y las unidades flotantes.
Otros US$5.000 millones se utilizarán para desarrollar la producción en Vaca Muerta y perforar los pozos necesarios para abastecer plenamente a las dos plantas de licuefacción.
“Adherir al RIGI es un paso fundamental para avanzar en un proyecto que abrirá un nuevo capítulo para la Argentina como exportador global de energía”, afirmó Marín. Según el ejecutivo, la iniciativa funcionará como una “plataforma de crecimiento” que generará empleo, desarrollo tecnológico y oportunidades para proveedores locales.
Una vez presentado el proyecto ante el RIGI, YPF y sus socios deberán avanzar en otras instancias decisivas. Una de ellas será asegurar el financiamiento, cuya estructura está siendo trabajada con JPMorgan. Hacia finales de este año, además, las compañías esperan adoptar la decisión final de inversión.
Durante la etapa de construcción, prevista entre 2026 y 2030, una parte sustancial del desembolso se financiará mediante una estructura de project finance. Bajo este esquema, los préstamos se repagan principalmente con los ingresos futuros del propio proyecto y estarán respaldados por contratos de exportación de largo plazo con compradores internacionales de elevada calificación crediticia.
Las compañías estiman que Argentina LNG podrá generar exportaciones cercanas a los US$10.000 millones anuales durante dos décadas. También proyectan compras a proveedores nacionales por unos US$15.000 millones a lo largo de su desarrollo.
La construcción generaría alrededor de 20.000 puestos de trabajo por año, entre empleos directos, indirectos e inducidos, con un pico de hasta 40.000 trabajadores durante el tercer año de ejecución. En la etapa operativa, el proyecto sostendría aproximadamente 8.000 empleos anuales.
YPF ya se convirtió en una de las principales protagonistas del RIGI. El primer proyecto aprobado bajo el régimen fue el parque solar El Quemado, desarrollado por YPF Luz en Mendoza.
También recibió el visto bueno Vaca Muerta Sur (VMOS), el consorcio liderado por la petrolera que construye un oleoducto para exportar crudo desde Punta Colorada, Río Negro. A esa lista se sumó Southern Energy, encabezado por Pan American Energy, que desarrolla otro proyecto de exportación de GNL mediante unidades flotantes, aunque de menor escala. Mientras que semanas atrás presentó un RIGI para el desarrollo del yacimiento Loma Campana por US$25.000 millones.
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