El operativo secreto y extraordinario que llevó a ocultar el mes pasado al presidente Donald Trump en un contenedor de comida y trasladarlo clandestinamente en un avión alternativo desde Turquía fue generado por una alerta del gobierno de Israel que señalaba que Irán podría asesinar al jefe de la Casa Blanca y, aunque la CIA era escéptica y no consideraba la amenaza muy convincente, igualmente concretó la inédita operación, dijeron funcionarios de inteligencia a The Washington Post.
Las fuentes señalaron al diario de la capital estadounidense que la amenaza de asesinato contra Trump fue transmitida por el gobierno de Benjamín Netanyahu. Uno de los funcionarios de inteligencia calificó los informes sobre amenazas contra la vida de Trump como "de origen israelí, no generados por Estados Unidos, y considerados de baja confianza."
A pesar de las dudas sobre la inteligencia israelí, el plan llevado a cabo por el Servicio Secreto en Ankara se realizó por precaución, dijo el funcionario estadounidense. "El Servicio Secreto ha tenido tres sustos con este presidente, así que no están tomando riesgos", dijo el funcionario. "Hicieron lo que tenían que hacer."
Trump llega a Turquía a bordo del nuevo Air Force One. Foto: Reuters
En un operativo extraordinario y de película, Trump fue trasladado el 8 de julio desde Turquía, donde terminaba reuniones en el marco de una cumbre de la OTAN, escondido en un container de comida para abordar un avión alternativo, mientras a todo el mundo se le informaba falsamente que estaba a bordo del Air Force One, según se reveló el Post el lunes.
La operación clandestina, que luego fue también corroborada por el propio Trump, se llevó a cabo sin que los periodistas que siguen constantemente al presidente ni incluso los funcionarios que habitualmente lo rodean supieran lo que estaba sucediendo en realidad.
Un inesperado cambio de avión
El presidente había arribado a Ankara a bordo del avión que le había regalado el gobierno de Qatar, un jet de lujo 747-8. Pero antes de partir de la reunión, el 8 de julio, Trump declaró públicamente que saldría de Turquía a bordo de una de las versiones más antiguas del Air Force One en lugar del lujoso jet qatarí. El presidente dijo entonces a los periodistas que cambiaba de avión por añoranza “de los viejos tiempos”.
Trump abordó el avión antiguo por la puerta izquierda a la vista de los reporteros y cámaras y la prensa informó que Trump había viajado en esa aeronave hasta Gran Bretaña, donde volvía a tomar el avión más nuevo.
Pero luego de toda esa escenificación a la vista del público, Trump no voló en ese viejo 747 oficial. El presidente fue sacado rápidamente y en secreto en un contenedor, donde habitualmente se carga la comida, que había sido elevado del lado opuesto al lugar donde ingresaron los periodistas y que entonces no pudieron ver que el presidente había sido bajado clandestinamente de la aeronave.
El contenedor con el presidente fue descendido a un vehículo de carga que se trasladó a un tercer avión, que pilotó en secreto hacia Gran Bretaña, según dijeron funcionarios a la prensa.
Periodistas y funcionarios suben al Air Force One. Foto: Reuters
A los periodistas que abordaron el avión jamás se les informó que Trump no había volado con ellos desde Turquía hasta una base aérea en Reino Unido, ni tampoco se dieron cuenta. Eso convirtió al Air Force One en un "señuelo" con los medios y algunos empleados de la Casa Blanca a bordo.
Cuando se conoció el operativo se desataron fuertes críticas de exfuncionarios de inteligencia y asociaciones de prensa porque los periodistas y el staff oficial que estaban a bordo del vuelo supuestamente amenazado estuvieron en riesgo y nunca fueron advertidos.
Ante las críticas, un alto funcionario del gobierno de Trump dijo a Fox News el miércoles que el avión "señuelo" del que se escapó Trump estaba protegido por cazas estadounidenses durante su vuelo al Reino Unido, una manera de refutar los temores de que los pasajeros habían volado en una situación vulnerable frente a las amenazas.
Los periodistas recordaron que cuando estuvieron a bordo se les ordenó inusualmente que mantuvieran las persianas de las ventanas bajas. Un agente del Servicio Secreto volvió luego a la cabina de la prensa para reforzar la instrucción y cuando un fotógrafo abrió brevemente una persiana, rápidamente le dijeron que la cerrara de nuevo.
"Realmente depende del Servicio Secreto. Simplemente sigo lo que les gusta hacer", dijo Trump a los periodistas cuando se supo de operativo esta semana. "Querían que fuera en otro vuelo, otro avión, con igual seguridad. Hago lo que dicen."
Algunos funcionarios de inteligencia estadounidenses dijeron al Post que la advertencia por parte de Israel sobre amenazas a la vida de Trump parecía haber estado pensada no tanto para informar sino para influir en la toma de decisiones del presidente y la política estadounidense en la región.
Israel considera a Irán como una amenaza más urgente a corto plazo. Pero considera a Turquía una amenaza a medio y largo plazo y está preocupado por el acercamiento de los lazos entre Washington y Ankara, reforzado por la relación personal entre Trump y el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, según señalaron al diario.
"Encajaba en un patrón más amplio de informes de inteligencia israelí que algunos funcionarios consideran diseñado tanto para influir en la toma de decisiones presidenciales como para informarlo", dijo el exfuncionario.
La amenaza iraní de matar a Trump y a otros altos funcionarios estadounidenses ha sido una gran preocupación desde el asesinato estadounidense en 2020 de Qasem Soleimani, jefe de la Fuerza Quds de Irán. Estas preocupaciones crecieron desde la eliminación del líder supremo iraní en febrero, junto con decenas de otros altos funcionarios al inicio de la guerra en Irán.
Trump ha sobrevivido a tres complots de asesinato ya desde su campaña presidencial de 2024, aunque no existe ningún vínculo conocido entre ninguno de los sospechosos de esos casos e Irán.
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