“Besos, ternura, qué derroche de amor, cuánta locura”, dice la canción del dominicano Manuel Jiménez, que popularizó la española Ana Belén. La estrofa podría definir claramente los resultados de una encuesta que mostró qué generación es la más cariñosa en Argentina, así como la ciudad más expresiva a la hora de demostrar su amor.
El sondeo midió hábitos al expresar afecto, ya sea a través de gestos físicos como abrazos, besos y caricias, o mediante expresiones verbales como el uso de palabras positivas y apodos amorosos. También se consultó cuánto les gusta o aprecian los encuestados de todo el país recibir alguna muestra de cariño.
El informe de Preply, plataforma de aprendizaje de idiomas, analizó cómo los Millennials, la Generación X, la Generación Z y los Baby Boomers demuestran cariño y determinó que las forma de expresar el afecto varía entre generaciones.
Cada una de ellas tiene su propio estilo, ya sea a través del contacto físico o mediante mensaje digitales, reflejando las diversas maneras en que los argentinos expresan su afecto.
Boomers vs. Generación X
Los Baby Boomers (nacidos entre 1945 y 1964) se autoperciben como los más propensos a demostrar cariño hacia otras personas (con un puntaje de 7,3 sobre 10).
Pero según el consenso general en el marco de esta encuesta, es la Generación X (nacidos entre 1965 y 1981) la que se posiciona como la más afectuosa, con la puntuación promedio más alta (6,48). Esta generación muestra una clara preferencia por gestos cariñosos como abrazos, besos y elogios, además de utilizar con frecuencia apodos y palabras afectuosas.
Si bien los Baby Boomers afirman ser los más propensos a demostrar cariño, la Generación X se posiciona como la más afectuosa. Foto ilustración Shutterstock.
Los Baby Boomers -sostienen desde la encuesta- los siguen de cerca con una puntuación de 6,33 y se destacan por sus altos niveles de afecto físico, especialmente a través de abrazos y caricias. Sin embargo, tienden a participar menos en expresiones digitales, como el uso de emojis, y son los menos propensos a tocar o buscar contacto físico durante una conversación.
Los Millennials (nacidos entre 1982 y 1994) obtienen una puntuación promedio de 6,14 y muestran un equilibrio entre gestos físicos y expresiones verbales. No obstante, se inclinan menos por usar el contacto físico en interacciones cotidianas.
Por otro lado, la Generación Z (nacidos entre 1995 y 2009) ocupa el último lugar con un promedio de 6,02 puntos. Si bien demuestran cariño a través de gestos como saludar a los perros o jugar con niños, recurren menos al contacto físico y a las palabras afectuosas en comparación con las generaciones mayores.
¿Más cariñosos o más demostrativos?
La psicóloga María Gabriela Simone, especialista en vínculos, explicó a Clarín que “más que pensar que unas generaciones son más cariñosas que otras, podríamos decir que cambiaron los modos de expresar el afecto”. Para ella, “el cariño siempre existió, pero no siempre fue visible de la misma manera”.
Gabriela Simone: “El cariño siempre existió, pero no siempre fue visible de la misma manera”. Foto ilustración Shutterstock.
En ese marco, amplió: “Las generaciones que crecieron en contextos más rígidos, donde predominaban valores como el deber, el sacrificio o la fortaleza emocional, muchas veces expresaban amor a través de los hechos más que de las palabras. Un padre podía no decir 'te quiero' con frecuencia, pero levantarse todos los días a trabajar para sostener a su familia era también una forma de amor”.
“En cambio -añadió- las generaciones más jóvenes crecieron en una cultura que valora mucho más la expresión emocional. Hoy está más legitimado abrazar, decir lo que se siente, hablar de salud mental o demostrar vulnerabilidad. Por eso a veces parecen más cariñosas, aunque probablemente no amen más, sino que muestran ese amor de manera más explícita”.
La psicóloga (en Instagram, @licenciadagabysimone) mencionó que en la historia reciente hubo transformaciones: "Los abuelos, muchas veces demostraban cariño a través del cuidado y la protección. Era una generación donde las emociones se expresaban poco verbalmente. Los padres comenzaron a incorporar más demostraciones afectivas directas: abrazos, palabras de reconocimiento, conversaciones más íntimas”.
"Y las generaciones más jóvenes agregaron algo nuevo: la comunicación permanente. Un mensaje de WhatsApp, un emoji de corazón, compartir una foto, reaccionar a una historia o mandar un audio diciendo ‘¿llegaste bien?’ son formas contemporáneas de cuidado y conexión”.
Para ella, “lo interesante es que cada época construye sus propios lenguajes afectivos. Antes una carta podía condensar meses de cariño. Hoy ese mismo afecto puede expresarse en múltiples pequeños contactos diarios”.
Abrazar menos, aclaró la especialista, no significa querer menos. “Quizás hoy expresamos más las emociones, pero eso tampoco garantiza vínculos más profundos. Lo que cambia no es necesariamente la capacidad de amar, sino el idioma emocional con el que cada época aprendió a hacerlo”, cerró Simone.
“Cada época construye sus propios lenguajes afectivos”, dijo Simone. Foto ilustración Shutterstock.
Cuáles son las ciudades más cariñosas de Argentina
El estudio también clasificó a diferentes ciudades argentinas, según la frecuencia con la que sus residentes demostraban su amor. La investigación reveló que Mar del Plata es la ciudad más cariñosa de Argentina, con una puntuación promedio de 6,48. Sus habitantes expresan cariño a través de abrazos, besos y el uso de palabras amorosas. Además, son los más propensos a poner apodos cariñosos a amigos y seres queridos.
Buenos Aires y Córdoba también se destacan entre las ciudades más cariñosas, ambas con puntuaciones de 6,45 y 6,44, respectivamente. Los vecinos de estas ciudades demuestran su afecto mediante abrazos, besos y caricias, así como con cumplidos y expresiones amorosas, tanto habladas como escritas.
Sin embargo, los residentes de Rosario (Santa Fe) son quienes más adoptan las muestras de cariño digitales, siendo los más propensos a enviar emojis de corazón o mensajes afectuosos, con 7 puntos en total.
Mar del Plata, la ciudad más cariñosa. Foto: Diego Izquierdo.
Las ciudades menos demostrativas de Argentina
Los datos del sondeo, cuya muestra fue de 1848 personas que viven en Argentina, revelaron también que Santa Fe y Formosa son las ciudades menos demostrativas del país, con puntuaciones promedio de 5,83 y 5,87, respectivamente.
Los residentes de estas ciudades son los que menos envían emojis de corazón o mensajes afectuosos y los menos propensos a utilizar palabras cariñosas en sus interacciones, aseguran desde Preply.
Además, es menos común que jueguen con bebés o niños pequeños cuando están cerca. Sin embargo, curiosamente, se encuentran entre los más propensos a saludar a los perros en la calle.
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