Mientras el Gobierno todavía no abandona su objetivo de eliminar las PASO, pospuesto por las urgencias económicas y la falta de consenso en el Congreso, los libertarios empujan reformas políticas en las dos Buenos Aires.
La situación en la Ciudad es más tensa. Jorge Macri ya adelantó que quiere ir por la reelección y le abre la puerta a LLA para integrar una alianza.
Karina Milei no parece apurada. Ya avisó que solo negociará un acuerdo macro con Mauricio Macri, a quien considera el jefe del PRO. En tanto, su delegada en la Ciudad y jefa del bloque libertario en la Legislatura, Pilar Ramírez, intenta condicionar el margen de acción del jefe de Gobierno.
Los libertarios se preparan para empujar su propia reforma política en el ex Concejo Deliberante. El punto central es eliminar las PASO, que el año pasado se suspendieron por única vez.
El segundo objetivo no es menos relevante: pretenden que sea la Legislatura -donde el PRO es la tercera fuerza detrás del peronismo y LLA- la que tenga la potestad de fijar la fecha de las elecciones y elegir si los comicios locales se desdoblan o unifican con los nacionales. Hasta ahora, como en casi todos los distritos, es el Ejecutivo porteño el que define el calendario electoral.
Karina Milei junto a Pilar Ramírez al inaugurar la escuela de dirigentes libertarios de la Ciudad.
Por eso, con natural cálculo político y con los argumentos de la “autonomía” o el "ahorro recursos”, las administraciones de los Macri y de Horacio Rodríguez Larreta cambiaron el calendario según su conveniencia. El jefe de Gobierno “para no mezclar la agenda nacional con la local” decidió desdoblar los comicios del año pasado. La jugada finalmente no salió bien y el PRO quedó tercero detrás de LLA y el peronismo. Meses después, en octubre fueron juntos pero pintados de violeta.
La apuesta de los delegados de Karina Milei no es casual. En la jefatura de Gobierno, en Parque Patricios, ya piensan en comicios unificados para potenciar una candidatura nacional del oficialismo o para infringir más daño. El economista Hernán Lacunza ratificó esta semana que quiere ser candidato a presidente.
La representante de la hermana del Presidente en la Capital no solo quiere avanzar contra las primarias. Pretende que la Ciudad se pliegue a la Boleta única Papel y abandone el formato electrónico. Además, ya presentó un proyecto para modificar la ley de comuneros y que solo perciban un salario 15 de los 90 representantes barriales. También apura una versión porteña de Inocencia Fiscal, una nueva ley de scoring para automovilistas y el proyecto de "Silencio positivo", que determina que si la Ciudad no contesta el requerimiento de un ciudadano, el trámite se dará por aprobado.
Jorge Macri, que empoderó a Daniel Angelici, no pierde la paciencia y mantiene su invitación a los mileístas. “Tenemos una gran amenaza, que es volver al pasado, al kirchnerismo, al populismo, un país que quedó devastado. No podemos permitirnos cometer nuevamente ese error, tenemos que hacer el esfuerzo por encontrar los mecanismos para que eso no ocurra”, pidió por radio la semana pasada.
La respuesta estuvo a cargo de Lilia Lemoine, quien volvió a atacar al ejecutivo porteño en redes. Como en otras oportunidades, fue un pedido de la cúpula partidaria.
En la Ciudad dejan correr la versión de que -sin Adorni en la palestra y con Bullrich autoexcluida de la contienda local- aunque sugiera lo contrario- podrían abrir la fórmula para que Ramírez sea la candidata a vicejefa. La jefa de bloque y embajadora de Karina Milei no tiene apuro. Los libertarios, por las dudas avisan, que si prosperara esa versión debiera ser un gobierno de coalición con ministros propios y advierten que la mayoría de los lugares en la Legislatura serían para los propios.
Una cosa es segura a esta altura: la vicejefa Clara Muzzio no volverá a acompañar a Jorge Macri. La ex ministra de Espacio Público tiene una agenda propia que parece libertaria: en contra de la Educación Sexual Integral y para aumentar la natalidad. Por eso fue la principal oradora de un foro en la Legislatura en la que senadores nacionales de LLA hablaron de revertir la ley del aborto. Se diferencia de los mileístas -que no la quieren- por la agenda de discapacidad que abraza.
Muzzio tampoco quiere repetir. Se imagina en el sillón más importante de la Ciudad y no quiere que le pase lo mismo que a su primer jefe político, Diego Santilli, que por acompañar dos veces a Rodríguez Larreta quedó fuera de la carrera por la Ciudad y tuvo que cruzar la General Paz.
Karina Milei y los legisladores libertarios de PBA en Casa Rosada.
Aunque fue el ganador de las elecciones nacionales en la Provincia en octubre, el ahora jefe de Gabinete de Javier Milei resiste las versiones que salen del mismo gobierno y lo dan como posible candidato en la Ciudad.
El lunes no participó de la reunión de Karina Milei en Casa Rosada con referentes libertarios de la Provincia. A esa hora estaba asumiendo la silla en el directorio de YPF que dejó vacante Adorni. Por ahora sigue sin afiliarse y no terminó de pintarse de violeta. En el PRO dicen que vale más de amarillo.
Cristian Ritondo y Sebastián Pareja. Nueva reunión a solas.
Por ahora, el ministro coordinador no tiene previsto sumarse este miércoles a la inauguración de la Casa de LLA de Provincia en San Telmo, Capital; casi un oxímoron. Karina Milei y Martín Menem serán los invitados más destacados de Sebastián Pareja.
El presidente del partido libertario en territorio bonaerense se reunió el martes con su par del PRO, Cristian Ritondo, virtual jefe de campaña de su amigo Santilli. El vínculo con los radicales está arriba de la mesa.
Además de plantarse para resistir la avanzada de intendentes que le exigen a Axel Kicillof que habilite a competir a los ejecutivos municipales que no pueden aspirar a una nueva reelección, los dos levantaron la bandera de una enmienda constitucional para convertir la Legislatura provincial en unicameral, al estilo cordobés.
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