Una adolescente británica de 16 años murió mientras que otras 24 personas resultaron heridas tras la terrible explosión de un barco cuando navegaba las aguas de la Isla Saona, en el extremo sureste de República Dominicana.

Según informó The Sun, Abbie Lainton se encontraba de vacaciones con su familia en la isla caribeña cuando ocurrió el "terrible accidente" el 27 de julio alrededor de las 16:30 horas.

La joven sufrió graves quemaduras cuando el barco turistico, que transportaba a 35 personas, se incendió "repentinamente" y explotó frente a la costa. “Fue un accidente marítimo y resultó muy trágico”, declaró un funcionario de República Dominicana al medio citado.

“La joven y sus hermanos heridos fueron trasladados de inmediato al hospital de la ciudad de La Romana, pero lamentablemente no sobrevivió. Sus hermanos heridos siguen recibiendo atención médica en el hospital”, detalló.

Abbie se encontraba de vacaciones con su familia cuando ocurrió la explosión. Foto: Go Fund Me.

De los 35 pasajeros, 24 resultaron heridos mientras que 11 de ellos fueron trasladados al hospital para recibir tratamiento por quemaduras.

Carley y Bradley, los hermanos de Abbie, "también resultaron gravemente heridos en el accidente", indicó Becky Jamieson, quien inició una campaña en el sitio Go Fund Me para recaudar fondos y ayudar a la familia "en este momento tan difícil".

De acuerdo con el medio local Inmobiliario, el Centro de Operaciones de Emergencia (COE), la Dirección de Servicios de Atención a Emergencias Extrahospitalarias (DAEH), la Marina de la República Dominicana y la Policía Turística (Politur) “activaron sus protocolos a los pocos minutos de la explosión, coordinando el rescate y el traslado de los afectados”. El caso se encuentra actualmente bajo investigación.

El relato de los testigos que vivieron la explosión a bordo

Gisell Segovia y su marido Navin Torres, una pareja de turistas al bordo del barco, contaron a The Sun que el navío "olía a gasolina" y estaba "sobrecargado" desde el principio, pero que la tripulación le aseguró que era seguro.

Añadieron que los pasajeros escucharon un "aterrador estallido" después de que su embarcación acelerara "repentinamente" para "mantener el ritmo de los otros barcos". "Estaba muy preocupado y tenía miedo por mi esposa porque no sabe nadar", dijo Navin.

"Lo único que recuerdo es como si hubiera escuchado un ruido seco. Y luego, las personas que estaban sentadas en el lado izquierdo del barco salieron disparadas de sus asientos, junto con los bancos en los que estaban sentadas", relató Gisell.

"Todo empezó a volar y los pedazos del barco que estaban en llamas comenzaron a salir disparados por todos lados. Mi esposo sufrió un corte y una quemadura en un lado de la frente por uno de esos pedazos", agregó.

Giselle contó cómo todos "lloraban y gritaban mientras los vientos avivaban el fuego", y relató que fue Navin quien la arrojó fuera del barco para salvarla de las llamas, mientras que el resto de los pasajeros se lanzaron al agua y luego fueron rescatados por otros barcos.

Ambos sufrieron quemaduras de primer grado en el accidente y Navin necesitó puntos de sutura después de que un trozo de escombros lo golpeara.