La FIFA salió este sábado a respaldar públicamente a Gianni Infantino en uno de los momentos más delicados de sus diez años al frente del organismo. A través de una declaración atribuida a su portavoz, la entidad advirtió que no apoyará ni tolerará ningún intento de modificar la conducción que no respete sus estatutos y los mecanismos electorales establecidos.

“El Presidente de la FIFA fue elegido democráticamente por las Asociaciones Miembro de la FIFA y continúa sirviendo con su mandato”, sostuvo la organización, que además denunció la existencia de “un esfuerzo concertado y continuo por parte de algunos para socavar a la FIFA y a su Presidente”.

La fuerte respuesta institucional aparece después de dos semanas de enorme convulsión dentro del fútbol mundial y cuando la continuidad de Infantino comenzó a ser cuestionada desde distintos sectores de cara a las elecciones de 2027.

El origen de la última crisis fue el proyecto impulsado por Infantino para crear FIFA Forward Enterprise, una estructura destinada a concentrar la explotación comercial de las principales competiciones de la organización, entre ellas el Mundial y el Mundial de Clubes, y permitir el ingreso de inversores privados. La FIFA estimaba que la operación podía captar unos 4.200 millones de dólares y elevar considerablemente los fondos destinados a sus 211 federaciones.

La iniciativa provocó una reacción inmediata. UEFA se puso al frente de la oposición y cuestionó tanto el fondo del proyecto como la manera en que fue presentado. La entidad europea acusó a la FIFA de falta de transparencia y llegó a anunciar que sus asociaciones no participarían de las competiciones organizadas por el organismo mientras el plan siguiera adelante. Concacaf también expresó su “profunda preocupación” por el procedimiento utilizado.

Ante la escalada del conflicto, Infantino terminó retirando la propuesta y posteriormente reconoció errores en el proceso. Sin embargo, eso no alcanzó para cerrar la crisis. UEFA mantuvo su pérdida de confianza en la conducción del dirigente, mientras que desde otros sectores comenzaron a aparecer pedidos para que dejara el cargo.

En ese escenario, CONMEBOL y la Confederación Africana de Fútbol (CAF) se convirtieron en dos respaldos fundamentales para Infantino. La CAF ratificó esta semana su apoyo al presidente de la FIFA, una posición que ya había adoptado meses atrás de cara a la elección de 2027. CONMEBOL, por su parte, respaldó la decisión de retirar el controvertido proyecto y defendió que cualquier modificación de semejante magnitud sea discutida mediante los mecanismos institucionales correspondientes.

También apareció el respaldo de la AFA. La entidad argentina destacó la decisión de retirar una propuesta que había generado “más incertidumbre que certezas” y valoró que Infantino reconociera los errores cometidos y pidiera disculpas a las 211 asociaciones miembro.

Como si el conflicto político no fuera suficiente, este viernes se sumó otra controversia. Una investigación de The Telegraph afirmó que, durante la etapa de Infantino como secretario general de UEFA, una empleada con la que supuestamente habría mantenido una relación recibió una indemnización de seis cifras al abandonar la organización y financiación para cursar un MBA. UEFA confirmó que existieron esos pagos, aunque señaló que se ajustaron a las normas vigentes en aquel momento. FIFA negó categóricamente que hubiera existido una relación inapropiada y calificó las acusaciones de falsas y difamatorias.

Ese nuevo episodio explica parte de la dureza del comunicado difundido ahora. La FIFA sostuvo que la cobertura de los últimos días incluyó “afirmaciones no fundamentadas” y “reclamos demostrablemente falsos” contra la organización y su presidente, y remarcó que la reiteración de una acusación no la convierte en verdadera.

Pero la declaración fue más allá de la defensa frente a las acusaciones personales. La FIFA llevó la discusión directamente al terreno de la sucesión presidencial. “Quienes no cuentan con el apoyo de las Asociaciones Miembro de la FIFA no deberían buscar lograr a través de alegaciones, insinuaciones o desinformación lo que no pueden lograr a través de los procesos democráticos establecidos”, señaló.

El mensaje tiene como telón de fondo las elecciones previstas para 2027, cuando Infantino buscará continuar al frente de la organización. Su fortaleza reside precisamente en el sistema de votación de FIFA, donde cada una de las 211 federaciones posee un voto. Antes de que estallara esta crisis, CAF ya había comprometido el respaldo de sus 54 asociaciones para el período 2027-2031 y CONMEBOL también había expresado su apoyo.

La FIFA también reivindicó los más de 30 años de trayectoria de Infantino en la administración del fútbol y aseguró que durante su gestión se ampliaron “el acceso, los recursos y las oportunidades” para las federaciones de todo el mundo. Al mismo tiempo, afirmó estar dispuesta a aceptar un “escrutinio legítimo”, aunque anticipó que responderá “directamente y con vigor” ante informaciones que considere falsas o engañosas.