El trabajo doméstico está poco valorado, a pesar de que algunos lo consideran uno de los pilares de los hogares. Las “limpiadoras”, como las llaman en España, alivian las tareas de muchas mujeres que trabajan y son madres, y también de adultos mayores que viven solos o ya no pueden realizar ciertas tareas.

Como otros oficios, el de limpiadora tiene salarios bajos y carga con estereotipos. En 2023, la Asociación Profesional de Empresas de Limpieza informó que entonces el sector empleaba a 478.000 personas, el 74% de ellas. Según la entidad, generaba el 1% del PBI.

Una de esas limpiadoras es Cris Simón, quien además de realizar esta labor, crea contenido en redes sociales. Su cuenta de Instagram tiene más de 591.000 seguidores, ha publicado un libro, La magia de Cris, y desde agosto participará en el programa de Televisión Española Ordena tu casa.

Ella nació en Albacete, estudió ciencias políticas y, en 2020, durante la pandemia de Covid-19, comenzó a dar consejos de limpieza. Para entonces había abandonado la idea de convertirse en presidenta del gobierno y administraba su propia empresa de limpieza.

Estudió ciencias políticas y, en 2020, durante la pandemia de Covid-19, comenzó a dar consejos de limpieza. Foto: IG/lafregonadecris

“No tengo superpoderes”

En un video publicado en sus redes, Cris afirma: "Piensan que me hacen un favor pagándome 10 euros la hora, pero estudié una carrera”. Agrega que “todavía mucha gente se sorprende cuando ve a alguien joven, arreglado y que no va de cualquier manera; a veces parece que corto el aire cuando paso, no soy invisible”.

A pesar de que ya es famosa por sus videos de YouTube, dice, con humor: “Soy limpiadora, pero no tengo superpoderes, no puedo hacer una casa de 180 metros cuadrados en tres horas”. Describe que “en muchos lugares me controlan hasta el tiempo que bebo agua”.

A pesar de que ya es famosa por sus videos de YouTube, dice, con humor: “Soy limpiadora, pero no tengo superpoderes. Foto: IG/lafregonadecris

Se queja de que “algunas señoras me piden que limpie el suelo de rodillas”. Y asegura que les contesta: “Señora, la esclavitud desapareció hace muchos años”. También algunas personas le dicen cómo y con qué tengo que limpiar, algo que la saca de quicio.

“También tengo derecho a irme de vacaciones o a ponerme enferma”, afirma en otro vídeo y explica que las limpiadoras tampoco están a disposición las 24 horas. “Aunque algunos no lo sepan, tengo un horario; no me pidas tareas nuevas cuando ya me tengo que marchar”, advierte.

Cris, que ahora recomienda productos de limpieza en Instagram, aparece como una verdadera experta en el tema. Afirma que hay hogares en los que se requiere una limpieza profunda de cocinas y baños; en otros planchado o mantenimiento constante. Por eso, además del esfuerzo físico, esta tarea también exige cierta planificación.

Después destaca la carga emocional que pueden llegar a tener estas empleadas al desarrollar una relación cercana con las familias para las que trabajan. Ellas conocen sus problemas, acompañan a personas mayores y, en muchos casos, terminan desempeñando un papel que va más allá de la higiene. "Soy limpiadora y a veces también psicóloga", comenta.

La situación de las limpiadoras, en España, mejoró desde 2022. Ahora, los dueños de casa están obligados a darlas de alta en la Seguridad Social y a realizar los aportes correspondientes. El salario mínimo interprofesional (SMI) para el puesto es de 1.221 brutos al mes en 14 pagas. Con régimen externo, la paga mínima por hora es de 9,55 €.

Con régimen externo, la paga mínima por hora es de 9,55 €. Foto: IG/lafregonadecris