A pesar del frío, agosto sigue siendo un buen momento para revisar macetas, remover la tierra de los canteros y comenzar algunas siembras florales pensadas para la época primaveral.

Entre las flores para sembrar en agosto aparecen, la caléndula, el alelí y la nigella, tres especies que soportan bien el final del invierno y permiten adelantar el trabajo del jardín.

La caléndula (Calendula officinalis) es una de las alternativas más sencillas para comenzar. Sus flores amarillas y anaranjadas se destacan en canteros y macetas, además no necesita cuidados intensivos para desarrollarse.

Las semillas se colocan directamente en la tierra y apenas deben quedar cubiertas, a unos cinco milímetros de profundidad. Después del riego, el sustrato tiene que conservar humedad, pero nunca quedar encharcado.

Los primeros brotes suelen aparecer entre una y dos semanas después. Cuando las plantas empiezan a crecer, conviene dejar una separación de entre 20 y 25 centímetros para evitar que las matas queden amontonadas.

La caléndula (Calendula officinalis) puede ir en el suelo o en una maceta. Foto: ilustración Shutterstock.

La caléndula se desarrolla mejor con varias horas de sol y en terrenos donde el agua pueda escurrir. Una vez que comienza la floración, retirar las cabezas secas estimula la aparición de nuevos botones.

El alelí (Matthiola incana) necesita algo más de atención, especialmente en lugares donde todavía se registran heladas intensas. Sus flores crecen agrupadas sobre tallos verticales y pueden ser blancas, rosas, lilas, violetas o amarillas.

Una de sus características más reconocibles es el perfume. Por ese motivo suele colocarse cerca de ventanas, galerías, senderos o sectores del jardín por donde se pasa con frecuencia.

Las 3 flores que conviene sembrar en agosto para que tu jardín explote de color en primavera. Foto: Xinhua

El alelí necesita sol, tierra fértil y protección frente a las ráfagas fuertes. Si el suelo acumula agua después del riego o de una lluvia, las raíces pueden deteriorarse antes de que la planta llegue a florecer.

La tercera opción es la nigella (Nigella damascena), también conocida como amor en la niebla. El nombre se debe a las hojas finas que rodean sus flores azules, blancas o rosadas.

La nigella (Nigella damascena), también conocida como amor en la niebla

Puede alcanzar unos 40 o 45 centímetros de altura. Después de la floración forma cápsulas redondeadas que permanecen sobre los tallos y también pueden cortarse para utilizarlas en arreglos secos.

Cómo sembrar caléndulas, alelíes y nigellas durante agosto

La caléndula puede sembrarse en macetas o directamente en la tierra. Antes de colocar las semillas hay que aflojar la superficie, retirar piedras y romper los terrones grandes que dificulten la salida de los brotes.

La nigella también se adapta bien a la siembra directa. En este caso es importante elegir desde el comienzo el lugar definitivo, ya que sus raíces no responden bien cuando la planta es retirada y trasladada a otro sector.

Las semillas pueden distribuirse de manera separada y cubrirse con una capa fina de tierra. Si nacen demasiados brotes juntos, habrá que retirar los más débiles para que el resto tenga espacio para crecer.

Cómo sembrar caléndulas, alelíes y nigellas durante agosto. Foto: Pixabay/Celia05

El alelí, en cambio, puede iniciarse en un almácigo o recipiente protegido. Esta opción resulta útil cuando todavía se esperan heladas, lluvias muy fuertes o cambios bruscos de temperatura.

Los plantines se trasladan cuando ya desarrollaron varias hojas. La extracción debe hacerse con parte del pan de tierra para reducir el daño en las raíces.

Durante agosto no siempre hace falta regar todos los días, a pesar de que el viento puede secar la superficie rápidamente, las capas inferiores todavía conservan humedad.