Las casas prefabricadas se consolidaron en los últimos años como una alternativa cada vez más elegida frente a la construcción tradicional. La rapidez de montaje, la posibilidad de conocer buena parte del costo desde el inicio y la percepción de que resultan más económicas impulsaron su popularidad. Sin embargo, especialistas del sector advierten que esas ventajas no siempre se cumplen y que conviene analizar cada proyecto antes de tomar una decisión.

El arquitecto Damián Gil sostiene que uno de los errores más frecuentes consiste en comenzar la búsqueda con el tipo de construcción en lugar de definir primero las necesidades de la vivienda. Según explicó, la pregunta inicial no debería ser si conviene una casa prefabricada o una construcción tradicional, sino qué clase de hogar busca realmente el propietario.

A partir de esa definición, considera posible evaluar cuál es el sistema constructivo que mejor se adapta a las necesidades del proyecto.

Uno de los principales mitos que cuestiona es el relacionado con el precio. Para Gil, una casa prefabricada no es necesariamente más barata que una vivienda convencional. "Una casa contenedor se está vinculando a una vivienda barata y yo creo que eso es un error muy grande", dijo, según informó El Español.

En algunos casos, como ocurre con las construcciones realizadas a partir de contenedores marítimos, es posible encontrar costos más bajos. Sin embargo, aclaró que esos valores suelen corresponder a propuestas con terminaciones y prestaciones básicas.

Arquitectos cuestionan el mito de las casas prefabricadas. Foto de archivo.

El especialista señaló que, cuando el propietario busca materiales de mayor calidad o un diseño más elaborado, el presupuesto aumenta de forma considerable. Una vivienda sencilla, formada por varios contenedores con una distribución simple, puede mantener un costo relativamente contenido. En cambio, la incorporación de dobles alturas, pasillos, pérgolas, volúmenes adicionales u otros elementos arquitectónicos incrementa la complejidad de la obra y también el valor por metro cuadrado.

Otros mitos que desmintió el especialista

Gil también puso en duda otra de las creencias más extendidas: la rapidez de ejecución. Si bien el proceso de fabricación industrial permite reducir el tiempo de montaje, explicó que muchas empresas especializadas tienen una elevada demanda y agendas completas durante varios meses.

Como consecuencia, el plazo total entre la contratación y la entrega de la vivienda puede extenderse hasta un período similar al de una construcción realizada directamente en el terreno. Por ese motivo, recomienda analizar los tiempos reales de cada empresa antes de asumir que una casa prefabricada estará lista en menos tiempo.

El presupuesto de una casa prefabricada puede aumentar de forma considerable. Foto de archivo.

Otro aspecto que el arquitecto considera fundamental es la participación de un profesional independiente desde el comienzo del proyecto. Según explicó, muchas personas consultan primero a una empresa constructora para solicitar un presupuesto sin haber definido previamente las características de la vivienda que desean.

Para Gil, ese camino limita las posibilidades de personalización. En cambio, sostiene que un arquitecto trabaja exclusivamente en función de las necesidades del cliente y desarrolla un proyecto adaptado a cada caso antes de elegir el sistema constructivo más conveniente.

Factores importantes al momento de tomar la decisión

El especialista remarcó que la decisión no debería apoyarse únicamente en la expectativa de ahorrar dinero o reducir los plazos de construcción. Factores como el diseño, la distribución de los espacios, la calidad de los materiales, la complejidad técnica y los tiempos de ejecución tienen un peso decisivo en el resultado final.

La primera pregunta debe ser qué clase de hogar busca realmente el propietario. Foto de archivo.

Por ese motivo, concluye que el primer paso consiste en definir la vivienda que se desea construir. Solo después de responder esa pregunta resulta posible evaluar si una casa prefabricada representa la mejor opción o si otro sistema de construcción ofrece una respuesta más adecuada para las necesidades del futuro propietario.