El banco es por excelencia un punto de pausa, descanso y encuentro en la vía pública, representa un espacio para sentarse a pensar, pero también para dialogar: “Favorece la escucha, ya que es un lugar donde dos personas pueden sentarse a hablar cara a cara sin juzgarse”, dicen desde la Fundación Enebro, una organización social argentina experta en prevenir el suicidio que promovió en Morón la iniciativa de “bancos amarillos” para evitar este tipo de muertes.

El Concejo Deliberante la aprobó a finales de julio el proyecto de ley presentado por la concejal Daniela Cáceres, del bloque Nuevo Pro, que tiene el objetivo de instalar bancos amarillos en plazas principales, centros de salud y corredores culturales del distrito. Estos tendrán números telefónicos y frases de ayuda escritas encima, con el objetivo de prevenir el suicidio y dar una mano a las personas con problemas de salud mental.

“La iniciativa nació ante la urgencia de visibilizar la salud mental y la prevención del suicidio, romper el tabú social que rodea este tema y generar lugares de contención comunitaria en el espacio público –explican desde la fundación– Es una herramienta visual para recordarle a cualquier persona que esté atravesando un momento de sufrimiento psíquico o ideas autodestructivas que no está sola y que existen canales de ayuda profesional disponibles”, dicen desde Enebro.

Voluntarios pintando uno de los bancos en Marcos Paz.

El proyecto creado por la agrupación “Buenos Vínculos de Madryn”, de Chubut, y luego expandida por la Fundación Enebro en Buenos Aires, Entre Ríos, San Luis, Santa Fe y Corrientes, surgió tras las cifras que muestran que en Argentina, el suicidio es la principal causa de muerte no natural con 5.209 muertes contadas en 2025, es decir, 14 por día: “Se calcula que por cada suicidio consumado ocurren entre 20 y 25 intentos, lo que refleja una demanda de asistencia psicológica urgente”, añaden desde la fundación.

Es por eso que los bancos no están únicamente dirigidos a las personas que estén atravesando una situación de vulnerabilidad, sino que también para los amigos, familiares y conocidos de estas personas: “Cuando uno escucha que una persona repite frases como ‘no puedo más’, ‘quisiera desaparecer’, ‘estaría mejor si no estuviera’ o suele hacer despedidas inusuales, hay que actuar”, recomiendan desde Enebro.

“Los bancos favorecen la escucha, ya que es un lugar donde dos personas pueden sentarse a hablar cara a cara sin juzgarse”.

Otros de los síntomas usuales antecedentes al suicidio son los cambios drásticos de humor o conducta, tristeza profunda persistente, irritabilidad extrema, pérdida de interés en proyectos de vida o entrega repentina de pertenencias valiosas: “Hay que escuchar sin juzgar ni minimizar, hay que preguntar con respeto y empatía, hay que evitar dejar a la persona sola y ofrecerle ayuda profesional”, dicen desde la organización especializada en prevención del suicidio.

Según el último informe epidemiológico nacional de Argentina del 27 de julio pasado, hay un total 6.813 intentos de suicidios sin resultados mortales y 282 que sí lo fueron, registrados a nivel nacional en lo que va del 2026. Entre ellos está el caso de Agustín Mercado, un joven de 17 años, que se sucedió el 10 de abril pasado: “La aprobación por unanimidad en el HCD demuestra el compromiso de todas las fuerzas políticas para convertir la salud mental en una prioridad local”.

Uno de los bancos en la Escuela Nro 5 de Villa Dominguez.

A nivel internacional, el color amarillo es el símbolo de la concientización y la prevención del suicidio (utilizado globalmente durante el Mes de Concientización sobre la Prevención del Suicidio y el 10 de septiembre, Día Mundial de la Prevención del Suicidio): “Simboliza la luz, la esperanza, la vida y la alerta preventiva frente a la oscuridad que puede generar una crisis emocional grave”.

En caso de estar pasando por un momento semejante al explicado, es posible contactarse con la Línea de Salud Mental de Nación: 0800-999-0091 ó Líneas de emergencia local / Salud Mental Morón, 107 ó 911. También se encuentra disponible el 135 (Centro de Asistencia al Suicida) y el 5263-0583 (S.O.S. Un Amigo Anónimo), al igual que pueden consultar al teléfono de la Fundación Enebro 5741-9398.