Julio Iglesias, habló sobre el amor y dejó una de sus comparaciones más recordadas: “El amor es como el vino; beber poco está bien, pero vaciar la botella da dolor de cabeza”.

La frase encaja con la carrera artistica del español, marcada por canciones sobre pasiones intensas, rupturas y segundas oportunidades.

La reflexión de Julio Iglesias sobre el amor

La comparación es simple. Una copa puede acompañar una comida o una conversación; cuando se pierde la medida, la experiencia cambia.

En sus canciones, el amor rara vez aparece como algo tranquilo. Hay deseo, despedidas, reconciliaciones y recuerdos que regresan cuando parecían cerrados.

La frase encaja con una carrera marcada por canciones sobre pasiones intensas. (Foto: AFP archivo).

Julio Iglesias también se definió alguna vez como un “flirteador natural”. Esa imagen quedó asociada a una vida sentimental que durante décadas ocupó portadas.

El cantante no habló del amor como una experiencia que conviene evitar. La frase apunta a disfrutarlo sin dejar que ocupe todo el espacio.

La vida sentimental de Julio Iglesias

Julio Iglesias estuvo casado con Isabel Preysler entre 1971 y 1978. De esa relación nacieron Chábeli, Julio José y Enrique Iglesias. La pareja fue una de las más observadas de la prensa española. Después de la separación, el cantante quedó instalado durante años como uno de los solteros más conocidos.

En 2010 se casó con Miranda Rijnsburger, con quien ya compartía una relación larga y tenía cinco hijos. Desde entonces, su vida familiar quedó alejada de la exposición. A lo largo de los años, Iglesias siguió hablando del amor con una mezcla de ironía y confianza. Incluso cuando recordaba rupturas, evitaba presentar el sentimiento como un error.

Esa mirada aparece en títulos como Por el amor de una mujer, Amor, amor, amor, Lo mejor de tu vida o Voy a perder la cabeza por tu amor. Las canciones no ofrecen una sola versión. Hay hombres que llegan tarde, mujeres que se van, vínculos que se recuerdan y promesas que no siempre se cumplen.

La carrera que convirtió a Julio Iglesias en una figura mundial

Antes de cantar, Julio Iglesias fue arquero de las divisiones juveniles del Real Madrid. Un accidente de tránsito sufrido en 1962 interrumpió esa etapa y lo obligó a pasar una larga recuperación.

Durante ese tiempo empezó a tocar la guitarra y a escribir canciones. En 1968 ganó el Festival de Benidorm con La vida sigue igual.

Dos años después representó a España en Eurovisión con Gwendolyne y terminó en el cuarto puesto. A partir de ahí, su carrera creció fuera del país.

Antes de cantar, Julio Iglesias fue arquero de las divisiones juveniles del Real Madrid.

Grabó canciones en varios idiomas y llevó su repertorio a América Latina, Estados Unidos, Europa y Asia. Su sitio oficial le atribuye más de 300 millones de discos vendidos.

En 1983 recibió un Disco de Diamante de Guinness por vender 100 millones de copias en seis idiomas. En 2001 fue reconocido como Persona del Año por la Academia Latina de la Grabación.

Cómo vive hoy Julio Iglesias

A los 82 años, Julio Iglesias mantiene una vida con menos apariciones públicas. Sus días están lejos del ritmo de giras que sostuvo durante décadas.

La actividad física sigue ordenando parte de su rutina. Contó que camina una hora por día, nada durante buena parte del año y dedica tiempo a ejercicios de equilibrio. También describió una alimentación sencilla, con verduras, ensaladas y legumbres. Entre esos hábitos conserva una copa de vino por la noche.

La comparación del amor con una botella quedó entre sus frases más difundidas. Después de décadas de canciones y despedidas, Julio Iglesias todavía vuelve a la misma medida: una copa puede alcanzar.