Cuando se piensa en un piloto de avión, todavía es común asociar la profesión con un hombre. Sin embargo, la española Savina Paül decidió desafiar ese estereotipo y convertir su pasión por la aviación en su forma de vida.

Nacida en Tarragona, tiene 30 años y lleva ocho volando. Hoy trabaja como piloto de un Airbus A330 y, a través de sus redes sociales, donde tiene más un millón de seguidores, muestra cómo es el trabajo en la cabina y comparte curiosidades sobre el mundo de la aviación.

La historia de Savina Paül, la piloto de avión española

Según relató a El Español, en su familia nadie pertenecía al mundo de la aviación. Su padre es abogado y su madre, psicóloga. Sin embargo, creció con la idea de no ponerse límites y de perseguir aquello que realmente quisiera hacer.

"En un principio yo me imaginaba hacer la típica carrera de ingeniería. Pero mi madre me dijo: 'Piensa en qué quieres hacer el resto de tu vida'. Y entonces me salió del alma, dije que quería ser piloto", contó.

Savina Paül, piloto de avión. Foto: Instagram.

Fue entonces cuando comenzó a acercarse al mundo de la aviación. Uno de sus primeros contactos fue en Aeroteca, donde se subió por primera vez simulador de vuelo.

"Lo probé y era como si hubiera volado toda la vida, estaba súper cómoda. Se me daba bien de manera un poco instintiva. Luego fuimos a volar en un avión pequeño y me fascinó. Fue como un amor a primera vista", recordó.

En 2011 inició las prácticas para convertirse en piloto profesional con la ayuda de sus padres. "Mi familia realmente hizo una apuesta muy grande para que cumpliera este sueño, porque estos estudios cuestan muchísimo dinero", explicó.

Savina Paül, piloto de avión. Foto: Instagram.

"La única barrera para ser piloto es la económica, ser mujer no es ningún impedimento", afirmó. En ese sentido, señaló que obtener la licencia de piloto comercial puede costar más de 100.000 euros.

Respecto la sorpresa que todavía generan las mujeres al mando de un avión, señaló: "Todavía cuesta cambiar la mentalidad, pero vamos dando pasos. Yo estaría encantada de que hubiera más compañeras conmigo".

Ese es uno de los propósitos del contenido que publica en internet. "A través de mis redes intento normalizarlo y hacer contenido de divulgación para que cualquier niña que me vea pueda pensar que si yo lo hago, ella también puede", dijo.

Savina Paül, piloto de avión. Foto: Instagram.

Durante la entrevista con el medio español también recordó su primer vuelo como piloto, que fue a Asturias y, después, un ida y vuelta a Londres.

"Aquel día no me podía sacar de la cabeza el hecho de que llevaba 200 vidas humanas detrás de mí. Hoy, después de casi 5.000 horas de vuelo y casi ocho años volando, lo normalizas. Sin embargo, al principio el peso de la responsabilidad era muy grande para mí", recordó.

"Eso me hizo cambiar como persona. Me volví más madura, con otro tipo de hábitos, porque sentía que tenía que estar al 100% mental y físicamente para ser capaz de estar a la altura de que tantas personas confiaran sus vidas en mí".

También habló de su faceta como creadora de contenido. "Empecé haciendo contenido sobre mis hábitos de salud y también compartiendo algunas curiosidades aeronáuticas, mezclando mi faceta de piloto y deportista".

"Cuando hablo de mi trabajo, siempre lo he enfocado para el gran público, para la gente que no sabe nada de aviación. Sin entrar en tecnicismos, creo que he sabido encontrar una manera amable de hablar de ello", reconoció.

Respecto a la cantidad de horas de trabajo, explicó que el oficio se rige por un máximo de horas mensuales y anuales de vuelo.

"Podemos hacer entre tres y cinco vuelos al mes dependiendo del trayecto. Hay descansos mínimos en destino para trayectos largos y también cuando vuelves a casa", contó. "A todo esto se le tiene que sumar que nosotros estamos en continua formación", remarcó.

Por último, habló de una de las principales desventajas de la profesión. "A veces me cuesta compaginar la vida profesional y personal". Sin embargo, asegura que nunca se plantearía dejar de volar porque está convencida de que encontró su verdadera vocación.