Muchos dueños de gatos recaen siempre en la misma queja: “Mi gato pasa de mí, le llamo y no viene”. Ante esto, el veterinario Manuel Manzano brinda diferentes pautas para poder conectar con felinos distantes.

El experto señala que la clave no es forzar el cariño, sino respetar sus tiempos y aplicar técnicas que aumentan la confianza gradualmente. “Para ganarte el amor de un gato hay que aprender a ignorarlo”, explica Manzano y además, sugiere evitar persecuciones o miradas fijas. "Si quieren acercarse, la mejor manera es ignorarlo", afirma.

El veterinario promueve el "beso de gato": un parpadeo lento tras una breve mirada. Manzano explica que es un gesto de aprecio y pertenencia al "clan".

Cómo debe ser el contacto físico y visual con un gato, según Manzano

El contacto físico también tiene normas. Manzano aconseja tocar solo las zonas con glándulas de feromonas: mejillas, barbilla y detrás de las orejas. Así, el gato te integrará.

El contacto visual debe ser medido. El veterinario promueve el "beso de gato": un parpadeo lento tras una breve mirada. Manzano explica que “lo identifican como un gesto de que tú les estás queriendo decir: ‘Oye, soy de tu clan, para mí eres importante, te aprecio’.

El juego diario es fundamental. Manzano sugiere dedicar cuatro horas semanales, en sesiones de media hora. Los juegos que simulan una caza son ideales y los mejores juguetes para llevar acabo estas practicas son una caña con plumerito o un cordón y un tubo de cartón.

El juego diario es fundamental. Manzano sugiere dedicar cuatro horas semanales, en sesiones de media hora.

Para cambios, se recomienda la regla 3-3-3: tres días para reconocer un espacio, tres semanas para una rutina y tres meses para que el felino se sienta en casa. La paciencia es clave.

Con estas pautas, Manzano asegura que el gato puede responder al llamado, aceptar comida de la mano y buscar compañía. No es magia, sino respeto. La convivencia será más armónica.