El presidente Donald Trump afirma que su campaña contra el fraude comercial descubrió operaciones ilegales por más de 1.000 millones de dólares. Añade que el monto corresponde a dinero recuperado mediante acciones penales y civiles, que incluyen multas, acuerdos extrajudiciales, indemnizaciones y decomisos de bienes.

Una información de CNN agrega que “el grupo de trabajo, liderado por el Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), fue creado cuando entraron en vigor los aranceles comerciales que afectan a productos procedentes de ciertos países”.

Los elevados aranceles, que podían llegar hasta el 50%, hicieron que los importadores redujeran sus facturas aduaneras muchas veces mediante estrategias consideradas ilegales.

Uno de los casos presentados como emblemáticos, a pesar de haber ocurrido antes de la aplicación de los aranceles, es el de un importador de joyas acusado de declarar falsamente el país de origen y de desviar piezas de oro ingresadas al país a través de una nación a la que correspondía un arancel más bajo.

En qué consistían las maniobras

El Grupo de Trabajo contra el Fraude Comercial (TFTF, por sus siglas en inglés) asegura que, en menos de un año, generó más de 1.000 millones en recuperación de dinero mediante distintas operaciones. Por su parte, el Departamento de Justicia anunció dos nuevos casos penales importantes y estableció una sección de litigios dedicada a la aplicación de las leyes aduaneras y comerciales.

Según un análisis de Goldman Sachs, citado por CNN, la evasión arancelaria podría afectar a importaciones estadounidenses por más de 200.000 millones y reducir los ingresos arancelarios en unos 40.000 millones.

El monto corresponde a dinero recuperado mediante acciones penales y civiles, que incluyen multas, acuerdos extrajudiciales, indemnizaciones y decomisos. Foto: EFE.

“Los economistas identificaron la declaración errónea del valor de las mercancías, la falsificación de los países de origen y el envío de mercancías a través de terceros países con aranceles más bajos como algunos de los métodos de evasión más probables”, añade la cadena de noticias.

El caso de la importación de joyas involucra a Raj y Veena Kohli, dueños de una compañía y mayoristas de joyería de oro con sede en California. Los Kohli fueron acusados de evadir más de 38 millones en aranceles aduaneros sobre joyería de oro entre agosto de 2020 y mayo de 2024.

El gobierno asegura que los acusados falsearon la procedencia de la joyería. Su verdadero origen era la India y los Emiratos Árabes Unidos, pero los importadores afirmaron que traían las joyas de Singapur.

El otro caso difundido afecta a Narain Gulabani, importador y mayorista de joyería en Illinois. Según el gobierno, Gulabani declaró, de manera falsa, que las joyas provenían de Omán o Singapur, y que la maniobra se concretó entre 2016 y 2021, lo que le permitió evadir unos 13,6 millones en aranceles aduaneros.

El fraude comercial incluye falsear el verdadero origen de los productos. Foto: Xinhua/Wang Chun.

En declaraciones a CNN, el jefe del grupo de trabajo, el fiscal general adjunto Colin McDonald, dijo que “el enfoque del Departamento sigue siendo el mismo: si usted clasifica erróneamente mercancías o falsifica su origen para evadir cualquier obligación legal, independientemente de cuándo se promulgaron esas obligaciones o de cómo evolucionen con el tiempo, lo investigaremos y le iniciaremos un proceso”.