La Policía de Brasil continúa investigando cómo se sucedieron los hechos que terminaron con la muerte de Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, la joven de 21 años que falleció a mediados de junio cuando quiso practicar rope jumping pero fue arrojada de un puente de 40 metros de altura sin las medidas de seguridad necesarias.
Una de las últimas revelaciones del caso está vinculada a la cámara que Maria Eduarda tenía con ella al momento del "salto", que se puede ver en los videos siendo sujetada en su mano derecha. Sin embargo, luego de la caída la cámara desapareció y un testigo dijo que se la había llevado uno de los instructores.
Este miércoles, medio brasileros informaron que fue João Antônio Pivetta Ribeiro da Silva, de 35 años, quien le sacó la cámara GoPro de las manos a la joven, según consta en la orden de detención que fue emitida por la Justicia.
João Antônio Pivetta Ribeiro da Silva es uno de los tres nuevos sospechosos detenidos de este fin de semana, junto con Evelyne dos Santos Gonçalves, de 43 años, identificada como la líder del grupo que realizó los saltos, y Gabriel Barros Martins, de 30 años.
Video
Un nuevo video muestra desde otro ángulo la caída de la joven arrojada desde un puente en Brasil.
Permanecerían en prisión preventiva durante cinco días, pero la Policía Civil solicitó este martes 23 de junio al juzgado que prorrogue la detención a 30 días, hasta la conclusión de la investigación.
Se suman a los tres sospechosos que ya se encontraban detenidos desde que se conoció la noticia de la muerte: Luis Felipe Feliciano Egoroff, de 32 años, Maicon Fernandes Cintra, de 42, y Vitor de Freitas Gonçalves, de 27, instructores de paracaidismo que están con prisión preventiva, acusados de homicidio involuntario con dolo.
Según informó el portal Metrópoles, los instructores negaron haber retirado intencionadamente la GoPro que usaba Maria Eduarda, aunque algunos testigos afirmaron haber visto a alguien quitándole la cámara.
El informe reveló que, tras conocerse los testimonios, la policía intensificó sus investigaciones sobre la desaparición de la cámara y descubrió que había dos personas más relacionadas con los organizadores del evento.
Sin embargo, la cámara aún no fue encontrada. La investigación indica que habría pruebas que sugieren que los sospechosos eliminaron contenido digital "potencialmente relevante para la resolución del caso", lo que motivó la solicitud de órdenes de arresto y de registro e incautación.
"Además de las detenciones provisionales, el tribunal autorizó la ejecución de órdenes de registro e incautación en los domicilios de los sospechosos, con la confiscación de teléfonos celulares, equipos electrónicos y otros materiales que puedan contribuir a esclarecer los hechos", declaró la Secretaría de Seguridad Pública en un comunicado.
Las seis personas detenidas formaban parte de un grupo que ofrecía saltos de 40 metros de altura desde el Puente Esqueleto, con precios de hasta R$ 180.
Según la policía, la actividad fue promovida por grupos informales y no existía ninguna empresa formalmente constituida responsable de la operación. Tras la repercusión mediática del caso, los perfiles vinculados a los organizadores fueron eliminados de las redes sociales.
Según el oficial a cargo del caso, los sospechosos declararon que no recordaban quién era el responsable de conectar la cuerda de seguridad, ni por qué no se realizó la última comprobación antes del salto.
D.D.
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