Los conflictos bélicos alrededor del globo continúan siendo el principal aportante de volatilidad a los precios internacionales de los granos. En este caso, la guerra entre Rusia y Ucrania volvió a impulsar el valor del trigo, que se mantiene en su nivel más alto de los últimos dos años.
Los sucesivos ataques recíprocos a la infraestructura portuaria del Mar Negro y del Mar de Azov, junto al impacto de drones en barcos de carga en dicha ruta marítima, hizo que el trigo subiera este lunes 1,83% (+ US$ 4,32) hasta los US$ 239,18 la tonelada en el mercado de Chicago.
El resto de los granos también finalizaron la jornada con ganancias: el maíz subió 1,92% (+ US$ 3,34) a US$ 176,86 la tonelada, mientras que la soja sumó 0,25% (US$ 1,10) hasta los US$ 431,28 la tonelada.
En el mercado local, el trigo solo copió en parte la suba, avanzando solo US$ 1 hasta los US$ 205 o $310,000 en disponible y hasta US$ 220 en el contrato a cosecha (diciembre).
"Acá todavía hay mucho grano de la cosecha 25/26 por vender. En estos momentos, se están realizando pocas exportaciones, al mismo tiempo que se están avanzando en las siembras", indicó la analista de mercados, Lorena D'Angelo.
Según explicó el analista Esteban Moscariello, “la tensión entre Rusia y Ucrania vuelve a ser un factor clave para el mercado mundial de trigo”.
“La Unión de Exportadores de Granos de Rusia advirtió que los ataques sobre puertos y buques podrían paralizar las exportaciones del Mar Negro. En el peor escenario, Rusia podría dejar de exportar entre 30 y 35 millones de toneladas de trigo, equivalente a cerca del 15% del comercio mundial”, por lo cual “Moscú reforzó la protección de los buques comerciales y busca rutas logísticas alternativas para mantener el flujo de exportaciones”.
En este sentido, Moscariello remarcó que tanto Rusia como Ucrania intensificaron los ataques sobre puertos, infraestructura y embarcaciones, elevando el riesgo para la navegación, cuestión que “llevó los precios internacionales del trigo a sus niveles más altos de los últimos dos años” y anticipó que, de continuar las interrupciones del comercio en el Mar Negro, “el mercado podría enfrentar una mayor volatilidad y un escenario más alcista para los precios del trigo en los próximos meses”.
En línea con lo explicado por Moscariello, los analistas de la corredora Granar detallaron que hoy el gobierno ruso anunció que reforzará la protección de los buques en la cuenca Mar de Azov-Mar Negro y que, además, desarrollará rutas de carga alternativas.
“El Ministerio de Transportes ruso declaró que, en respuesta a la tensa situación en el Mar de Azov –la carga en las terminales y el transporte están paralizadas–, derivada de los ataques con drones contra buques, se creó un grupo de trabajo para encontrar nuevas rutas y redirigir el flujo de cargas”, indicaron los analistas. Desde el Gobierno ruso sostuvieron que “varias empresas estibadoras ya manifestaron su disposición a gestionar volúmenes de carga adicionales y a acelerar los envíos en sus terminales, dentro de los límites de su capacidad operativa".
Una de las principales consultoras rusas redujo la estimación de exportación de trigo de 46,5 a 44,6 millones de toneladas, mientras que se calcula que en julio se embarcaron 1,6 millones de toneladas desde los puertos rusos, cuando el promedio de los últimos tres años para dicho mes era de 3 millones de toneladas.
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