En los últimos años, Robert De Niro, ha dicho varias frases fuertes, sobre todo, para criticar al presidente Donald Trump, a quien insultó en plena gala de los premios Tony. Ahora, en las redes sociales aparece esta larga frase que parece otra provocación, ya que el actor parece compararse con Dios.

Para algunos la frase invita a reflexionar sobre la relación entre el ser humano, la espiritualidad y la búsqueda de la propia identidad. Consideran que puede entenderse como una expresión simbólica que plantea la igualdad esencial entre el individuo y lo divino.

Aunque un detalle cambia todo. De Niro dijo esta frase, en efecto, pero metido en el personaje de Max Cady, que interpretó en la película Cabo de Miedo (1991). Además, pertenecería a un poeta del siglo XVIII, Angelus Silesius (1624-1677).

En la película, Cady cita este verso porque encaja con su personalidad: se ve a sí misma como alguien que está por encima de las normas y del juicio de los demás. Sin embargo, el significado original de Silesius era religioso y contemplativo, y no de superioridad personal.

En realidad, pertenece a la tradición de la mística cristiana. No pretende decir literalmente que una persona sea más poderosa que Dios. La idea es que, en la unión espiritual más profunda, el alma participa de lo divino y desaparece la distancia entre Dios y el ser humano.

De Niro interpretó a Max Cady en Cabo de Miedo, película de 1991. Foto: Archivo.

Por eso, la frase puede sonar arrogante o blasfema si se lee de forma literal, pero en el contexto místico significa algo más cercano a “Cuando el alma está unida a Dios, ya no existe separación entre ambos”.

Quién es Robert De Niro

Robert De Niro nació en Nueva York en 1943 y es uno de los actores más reconocidos del cine estadounidense. Es uno de los intérpretes más aclamados del cine, famoso por sus retratos intensos de personajes duros o abrasivos y, más tarde, por papeles cómicos.

Robert De Niro y su pareja, Tiffany Chen, en el festival de Cannes, en 2025. Foto: EFE.

Su carrera quedó muy asociada a Martin Scorsese, con películas como Mean Streets, Taxi Driver, Raging Bull y GoodFellas. También ganó dos premios Oscar: uno como actor de reparto por El padrino Parte II y otro como actor principal por Raging Bull.

Antes de consolidarse, estudió actuación y trabajó en teatro y cine independiente. Britannica señala que abandonó la escuela a los 16 años para formarse en el Stella Adler Conservatory of Acting, y que su primer gran reconocimiento llegó antes de su alianza definitiva con Scorsese.