Distintas especies de los Everglades (enorme humedal y río subtropical situado en el sur de Florida) enfrentan una verdadera amenaza desde hace varios años: la pitón birmana. Una de las serpientes más grandes del mundo está considerada como “especie invasora” en Florida, porque se alimenta de mamíferos, aves y reptiles típicos de la región. Su caza está permitida, pero exige ciertas precauciones.

La pitón birmana (Python molurus bivittatus) puede medir entre 1,8 m (6 pies) y 2,7 m (9 pies); la más grande capturada en Florida medía más de 5,4 m (18 pies) de largo. De color marrón claro, tiene manchas oscuras en el dorso y los costados. Su cabeza presenta forma de pirámide. Tiene hábitos semiacuáticos y suele vivir cerca del agua o dentro de ella.

Al alimentarse de especies nativas, esta pitón altera el equilibrio ecológico y reduce poblaciones de animales que cumplen funciones importantes dentro del ambiente. Por eso, retirar hembras reproductivas es una verdadera prioridad en los Everglades.

El estado de Florida permite la caza y el sacrificio humanitario de estas pitones. Desde 2013, mediante un programa específico, se eliminaron 1.750 ejemplares. Además, cada año, se desarrolla el Desafío Anual de Pitones, que ofrece hasta 10.000 dólares a la persona que capture la mayor cantidad de ejemplares.

El riesgo de cortarles la cabeza

Un artículo del Naples Daily News informa que en el Desafío de 2025 hubo más de 900 inscritos y que para la edición 2026, los registros indicaban más de 600 participantes. Advierte que, cuando un cazador localiza una pitón y finalmente la captura, el siguiente paso es el sacrificio humanitario.

Para dejar inconsciente a la serpiente aconsejan utilizar un cerrojo cautivo. Imagen: FWCC.

“Aunque pueda parecer fácil y eficaz, cortar la cabeza de una serpiente capturada no se considera una forma de matarla humanitariamente, según la Florida Fish and Wildlife Conservation Commission (FWCC)”, advierte el artículo.

En lugar de cortarle la cabeza a la pitón, la FWCC establece la forma humanitaria de sacrificarla:

• Utilizar un método por el cual el animal pierda el conocimiento de manera inmediata. Esto puede hacerse mediante un cerrojo cautivo, armas de fuego o carabinas de aire comprimido precargadas (PCP).

• Luego de dejar inconsciente al reptil, hay que asegurarse de destruir el cerebro con la técnica conocida como "descerebración". Para ello, introducir una varilla pequeña (una herramienta metálica rígida como un destornillador, una punta o un punzón) en la cavidad craneal mediante movimientos deliberados y en varias direcciones.

“Las serpientes pueden no perder el conocimiento inmediatamente si el cerebro permanece intacto, incluso si la cabeza se separa del cuerpo”, explica Lisa Thompson, portavoz de la FWCC. Añade: “Si bien las pitones birmanas no están protegidas en Florida más allá de las leyes contra la crueldad animal, existe la obligación legal y ética de sacrificarlas de manera humanitaria”.

El gráfico explica cómo realizar la llamada "descerebración". Foto: FWCC.

En el caso del Desafío, si un participante corta la cabeza a una de sus presas, podría ser descalificado. De todas formas, la FWCC recuerda que los cazadores pueden dispararle a las pitones birmanas en propiedades privadas en cualquier momento del año, con permiso del dueño y si las leyes y regulaciones locales lo permiten.