El costo de la alimentación de los niños en edad escolar cobra relevancia en épocas en que la asequibilidad es una de las mayores preocupaciones para muchas familias. En ese contexto, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, informó que durante el año escolar 2025-2026, el estado sirvió 396 millones de comidas gratuitas para 2,7 millones de alumnos, en unas 2.500 escuelas.
Según las autoridades escolares, la lógica es tan simple como ambiciosa: si un estudiante no come, no aprende. "Es sencillo: ningún niño debería pasar hambre; por eso implementamos las comidas escolares gratuitas", dice Hochul en un comunicado.
"Garantizar que los estudiantes tengan acceso a comidas saludables mejora su bienestar mental y su rendimiento académico. En un momento en que a las familias les preocupa el costo de los productos básicos, Nueva York apoya el éxito de nuestros niños y reduce los gastos de las familias", añade la gobernadora.
En términos de finanzas hogareñas, el ahorro estimado por cada estudiante es de $165 mensuales. Para una familia con dos hijos, esto representa casi $3.000 de alivio en el presupuesto anual dedicado a alimentación.
Alimentación saludable y ahorro para las familias
En 2026, Hochul presentó el Programa de Comidas Escolares Universales que garantiza a todos los estudiantes del estado el acceso a un desayuno y un almuerzo saludables en las escuelas participantes. Al eliminar cualquier requisito financiero para recibir este beneficio, Nueva York lleva un alivio considerable a los bolsillos familiares.
Millones de niños en edad escolar reciben desayuno y almuerzo gracias al Programa de Comidas Escolares Universales. Foto: Prospect Schools en Brooklyn.
Según las cifras difundidas por la gobernadora durante el año académico 2025-2026, se entregaron 396 millones de comidas escolares gratuitas, lo que representa un ahorro para las familias de hasta 450 millones.
La continuidad del Programa está asegurada: el presupuesto del Año Fiscal 2026-2027 incluye 395 millones para comidas escolares, lo que representa un aumento interanual de 55 millones. Los distritos escolares, las escuelas chárter y las escuelas no públicas que participen del programa se comprometen a ofrecer desayuno y almuerzo gratuitos a todos sus alumnos, más allá de los ingresos que perciban sus familias.
Al comenzar el año escolar, la comisionada de Educación, Betty A. Rosa, había señalado que los beneficios de esta política se ven reflejados en tres indicadores clave que van más allá de lo nutricional:
• Resultados académicos. Los datos muestran una correlación directa entre la alimentación garantizada y la mejora en las calificaciones.
• Asistencia escolar. Se registra un apoyo al comportamiento positivo y una mayor tasa de presencia diaria en las aulas.
• Foco cognitivo. La reducción de las barreras del hambre permite que el enfoque de los niños sea exclusivamente el aprendizaje.
La comisionada de Educación de Nueva York, Betty A. Rosa, destaca los beneficios de una alimentación saludable. Foto: El Nuevo Día.
El Programa surgió de un acuerdo legislativo entre el Senado y la Asamblea estatales. Representantes como Shelley B. Mayer y Jessica González-Rojas han enfatizado que el objetivo era poner a los niños en primer lugar, entendiendo que la seguridad alimentaria es un derecho básico, no un beneficio condicionado a los ingresos de sus padres.
Todavia no hay comentarios aprobados.